
(Por Dennis Thompson - HealthDay News) -- Los entornos urbanos sucios y abarrotados pueden aumentar significativamente el riesgo de una persona de desarrollar asma, señala un estudio reciente.
Las ciudades más limpias y mejor pensadas podrían prevenir 1 de cada 10 casos de asma, informaron investigadores recientemente en The Lancet Regional Health - Europe.
Los resultados muestran que el riesgo de asma tanto en niños como en adultos aumenta debido a la contaminación del aire urbano, el desarrollo denso y los espacios verdes limitados.
Las ciudades construidas o modificadas para abordar estos riesgos pueden ayudar a prevenir el asma, apuntaron los investigadores.

“Hemos combinado varios factores ambientales y hemos descrito cómo afectan juntos al riesgo de desarrollar asma”, señaló en un comunicado de prensa el investigador principal, Zhebin Yu, profesor asistente de medicina ambiental del Instituto Karolinska, en Suecia.
“Esto proporciona una mejor imagen de los riesgos ambientales, ya que la vida en una ciudad generalmente implica la exposición a varios factores de riesgo ambientales al mismo tiempo”, continuó Yu.
Para el estudio, los investigadores agruparon datos de 14 estudios anteriores en los que participaron casi 350.000 personas que vivían en siete países europeos.

Los datos contenían las direcciones de las casas de cada persona, lo que permitió al equipo relacionar los diferentes riesgos ambientales con casos específicos de asma. Estos riesgos incluían la contaminación del aire, las temperaturas exteriores y el nivel de densidad urbana.
Casi 7500 personas incluidas en el estudio desarrollaron asma en la infancia o en la adultez, y casi un 12 por ciento de los casos de asma podrían explicarse por factores ambientales, muestran los resultados.
Eso significa que en un ambiente más favorable, alrededor de 1 de cada 10 personas con asma no habría desarrollado el trastorno respiratorio, apuntaron los investigadores.

“Esto es útil para los políticos y otras personas involucradas en la planificación urbana. El método permite identificar áreas de riesgo en las áreas urbanas existentes, pero también se puede usar al planificar futuros entornos urbanos”, señaló en un comunicado de prensa el investigador principal, Erik Melén, profesor de pediatría del Instituto Karolinska.
A continuación, los investigadores planean examinar las muestras de sangre de los participantes del estudio para tratar de averiguar cómo estos factores ambientales afectan específicamente al riesgo de asma.
Más información: La Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association) ofrece más información sobre los factores de riesgo del asma.
FUENTE: Instituto Karolinska, comunicado de prensa, 15 de mayo de 2025
* Dennis Thompson HealthDay Reporters ©The New York Times 2025
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