
LUNES, 18 de marzo de 2024 (HealthDay News) -- Los estadounidenses de mediana edad se sienten más solos que nunca, y una nueva investigación muestra que están incluso más aislados que algunos de sus pares en Europa.
Eso no es un buen augurio para su salud.
"La soledad está ganando atención en todo el mundo como un problema de salud pública, porque la soledad elevada aumenta el riesgo de depresión, inmunidad comprometida, enfermedad crónica y [muerte prematura]", señaló el autor del estudio, Frank Infurna, profesor asociado de psicología de la Universidad Estatal de Arizona, en Tempe.
En la nueva investigación, el equipo de Infurna utilizó encuestas representativas de Estados Unidos y de 13 países europeos para observar cómo ha cambiado la soledad con el tiempo y cómo difiere de un país a otro.
En total, las encuestas incluyeron a más de 53,000 personas de la Generación Silenciosa (1928-45), Baby Boomers (1946-64) y Generación X (1965-80). Cuando realizaron las encuestas, entre 2002 y 2020, los participantes tenían entre 45 y 65 años.
"Nos enfocamos en los adultos de mediana edad porque forman la columna vertebral de la sociedad, y las evidencias empíricas demuestran que la salud de la mediana edad de EE. UU. está rezagada con respecto a otros países industrializados", anotó Infurna en un comunicado de prensa de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association). "Los adultos de mediana edad soportan gran parte de la carga de la sociedad al constituir la mayor parte de la fuerza laboral, al mismo tiempo que apoyan las necesidades de las generaciones más jóvenes y mayores de la familia".
Aun así, los estadounidenses de mediana edad reportaron niveles más altos de soledad que muchas personas en Europa.
Y los más jóvenes se sentían más solos que los mayores. Los Baby Boomers tardíos y la Generación X reportaron más soledad que los de la Generación Silenciosa y los primeros Baby Boomers.
La soledad en la mediana edad aumentó de forma consistente en Estados Unidos durante el periodo del estudio. Las tendencias en Europa fueron diferentes.
Mientras que los encuestados de finales de la generación del boom y la generación X en los países mediterráneos e Inglaterra tuvieron aumentos similares en la soledad, los países nórdicos y Europa continental tuvieron niveles estables o ligeramente decrecientes.
Los investigadores dijeron que los hallazgos son una llamada de atención para las autoridades de salud de EE. UU., aunque el cirujano general de EE. UU., el Dr. Vivek Murthy, ya hizo sonar la alarma sobre la "epidemia de soledad" en EE. UU. en un informe de 2023.
"Las diferencias transnacionales observadas en la soledad de la mediana edad deberían alertar a los investigadores y a los responsables políticos para que comprendan mejor las posibles causas fundamentales que pueden fomentar la soledad y las palancas políticas que pueden cambiar o revertir esas tendencias", planteó Infurna.
Las diferencias en las normas culturales, la economía y las redes de seguridad social parecen contribuir a la "brecha de soledad" entre Europa y Estados Unidos, encontraron los investigadores.
Por ejemplo, el individualismo, la disminución de las conexiones sociales y la polarización política son la norma en Estados Unidos, dijeron. Los estadounidenses de mediana edad también tienden a mudarse con más frecuencia y tienen lazos familiares más débiles que sus contrapartes europeas.
A la presión sobre este grupo de edad se suma la creciente inseguridad laboral y la desigualdad de ingresos, así como las políticas de licencia familiar, desempleo y cuidado infantil que son menos integrales que las de Europa, según el estudio.
Aun así, los investigadores encontraron que los europeos estaban casi tan solos como sus contrapartes estadounidenses.
Los hallazgos se publicaron en la edición del 18 de marzo de la revista American Psychologist, una publicación de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association).
Infurna dijo que la soledad como un problema de salud pública ha puesto el foco mundial en la necesidad de avanzar en las conexiones sociales.
"El informe de asesoramiento del cirujano general de EE. UU., junto con el nombramiento de ministros de soledad por parte de las naciones, han arrojado una luz brillante sobre que la soledad es un problema de salud pública global", dijo Infurna. "En lugar de ser considerado una epidemia, un brote que se propaga rápidamente y afecta a muchos individuos, nuestros hallazgos pintan un panorama similar a la soledad endémica, que ocurre regularmente dentro de un área o comunidad".
Más información
La Asociación Médica Estadounidense tiene más información sobre lo que los médicos con sus pacientes sabían sobre la soledad y la salud.
FUENTE: Asociación Americana de Psicología, comunicado de prensa, 18 de marzo de 2024
Últimas Noticias
Así fue la tradicional Cena Solidaria de la Fundación Garrahan: recaudaron fondos para un programa clave
La iniciativa concretó una recaudación neta de USD 83.700 destinada a acondicionar y ampliar Casa Garrahan, que recibe cada año a más de 1.200 pacientes pediátricos y a sus familias

Quién es Pablo Di Liscia, el nuevo Secretario Nacional de Discapacidad
Fue presidente del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) y ejerció diversos cargos de gestión en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Los nuevos objetivos del área tras la renuncia de Alejandro Vilches

Ellen Burstyn a los 93: la rutina diaria de caminatas y fuerza que sostiene su vitalidad
La actriz estadounidense contó cómo combina gimnasio, paseos junto a su perro, alimentación vegetariana y cambios iniciados en la mediana edad para conservar movilidad, autonomía y una agenda profesional activa
El Alzheimer puede comenzar 20 años antes de los síntomas, según especialista salvadoreño
Ricardo López Contreras, neurólogo especialista, explicó que la prevención debe comenzar desde edades tempranas mediante el control de riesgos cardiovasculares, actividad física, aprendizaje, vínculos sociales y descanso adecuado

Por qué los primeros minutos al correr pueden parecer los más difíciles
Richard Taylor, fisiólogo del ejercicio de la Universidad de Coventry, explica los cambios que atraviesa el organismo al iniciar la actividad y cómo el entrenamiento puede modificar esa transición


