
HealthDay News - Las personas expuestas a niveles altos de contaminación atmosférica relacionada con el tránsito son más propensas a tener más placas amiloides en el cerebro, una afección asociada con la enfermedad de Alzheimer, encuentra un estudio reciente.
Los adultos mayores tenían casi el doble de probabilidades de tener más placas amiloides si, en el año anterior a su muerte, vivían en lugares con altas concentraciones de contaminación por partículas provocada por el tráfico, muestran los resultados.
Los que tuvieron una exposición más alta en los tres años previos a la muerte tenían un 87 por ciento más de probabilidades de tener unos niveles más altos de placas, añadieron los investigadores.
“Estos resultados amplían las evidencias de que las partículas finas de la contaminación atmosférica relacionada con el tránsito afectan a la cantidad de placa amiloide en el cerebro”, señaló la investigadora Anke Huels, profesora asistente de epidemiología de la Universidad de Emory, en Atlanta. Sin embargo, los hallazgos no probaron que la contaminación del aire en realidad provoque Alzheimer, solo que existe una asociación.

En el estudio, los investigadores examinaron el tejido cerebral de 224 personas que donaron sus cerebros al morir para contribuir a la investigación sobre la demencia. Las personas murieron a una edad promedio de 76 años.
El equipo de investigación midió los niveles de placas amiloides y ovillos de tau en los cerebros de las personas, que son dos signos importantes del Alzheimer. Luego observaron la cantidad de contaminación del aire en las direcciones de los hogares de los pacientes, todos los cuales vivían en Atlanta, Estados Unidos, o cerca de ella.
Una mayor exposición a la contaminación atmosférica se vinculó fuertemente con más placas amiloides, descubrieron los investigadores. Además, la asociación fue independiente de la presencia de la principal variante genética asociada con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer, APOE e4.
Los que no tenían esta variante genética mostraron la relación más fuerte entre la contaminación atmosférica y las señales de Alzheimer, reportaron los investigadores.

El nuevo estudio aparece en la edición del 21 de febrero de la revista Neurology.
“Esto sugiere que factores ambientales como la contaminación atmosférica podrían ser un factor que contribuya al Alzheimer en pacientes en los que la enfermedad no puede explicarse por la genética”, planteó Huels en un comunicado de prensa de la revista. “Se necesita más investigación para investigar los mecanismos detrás de este vínculo”.
Más información: La Facultad de Medicina de Harvard ofrece más información sobre la contaminación del aire y el Alzheimer.
FUENTE: Academia Americana de Neurología (American Academy of Neurology), comunicado de prensa, 21 de febrero de 2024
*Dennis Thompson- HealthDay Reporters © The New York Times 2024
Últimas Noticias
Qué alimentos ayudan a dormir mejor, según expertos en nutrición y estudios científicos
Diversas investigaciones destacan el papel de ciertos nutrientes en la regulación del descanso nocturno y explican cómo incorporarlos a la dieta diaria puede favorecer un sueño más profundo y reparador

Un estudio internacional revela que humanos y animales eligen las mismas señales acústicas
Los resultados muestran que ambos prefieren sonidos de baja frecuencia y adornos acústicos, sustentando la hipótesis de una sensibilidad

Cuánto debes caminar para perder un kilo de grasa: claves y límites de la actividad
Es una de las formas más accesibles para incrementar el gasto calórico y puede complementar el proceso de pérdida de peso

6 hábitos respaldados por la ciencia para mantener la regularidad intestinal todos los días
Cambios simples en la rutina facilitan el tránsito y previenen molestias digestivas sin necesidad de medicamentos

Qué comer para rendir mejor: pautas nutricionales para sostener la actividad física después de los 40 años
Un especialista en nutrición deportiva detalló a Men’s Health cómo la diversidad alimentaria, el aporte de antioxidantes, proteínas y fibra, junto con combinaciones estratégicas de alimentos, contribuyen a preservar la energía, la salud digestiva y la capacidad funcional con el paso del tiempo


