Riesgos del humo de tercera mano: solo el 14% sabe qué es y la mayoría cree que dura menos de 24 horas en los ambientes

El 65% de las personas desconoce que las partículas dañinas derivadas del cigarrillo tardan más de un año y medio en irse del hogar, aunque se fume en el balcón o en el patio. En el Día Mundial Sin Tabaco, los especialistas buscan erradicar falsas creencias y generar una motivación para tomar la decisión de dejar de fumar

La mayor parte de sustancias tóxicas que se encuentran en el humo son por la combustión del tabaco (EFE/Oliver Weiken/Archivo)
La mayor parte de sustancias tóxicas que se encuentran en el humo son por la combustión del tabaco (EFE/Oliver Weiken/Archivo)

Desconocimiento y falsas creencias. Es lo que muestran los resultados de la encuesta realizada por la Asociación Argentina de Tabacología (AsAT), a la que accedió Infobae, con el fin de indagar en la población acerca del “tabaco invisible” o “polvo de tabaco” que queda impregnado en los ambientes, los muebles, las cortinas, la ropa, la piel, mucho después de apagar el cigarrillo.

Los especialistas aseguran que ese humo llamado de “tercera mano” tarda más de 19 meses en irse del hogar y, a medida que pasa el tiempo, las partículas se vuelven más tóxicas y perjudiciales para la salud, sobre todo para los más pequeños de la casa, quienes en estudios internacionales demostraron tener mayor prevalencia de muerte súbita y más predisposición de sufrir patologías respiratorias, entre otras afecciones.

El humo de primera mano es el que inhala el fumador: genera un daño local en las vías áreas y también general, en función de su absorción por forma sistémica. El humo de segunda mano es el que respira la persona que no está fumando y comparte el mismo ambiente (fumador pasivo): es la suma del humo exhalado por el fumador más el producto de combustión de la colilla de cigarrillo. Se estima que el humo de tabaco contiene unos 7.000 componentes, de los cuales casi 70 son sustancias tóxicas cancerígenas; también hay venenos como el arsénico y el cianuro y metales pesados como el mercurio y el plomo que son altamente tóxicos.

El humo de tercera mano corresponde a todas las partículas -son muy pequeñas, menores de 25 micrones- provenientes del humo de segunda mano a las cuales se le suman otras generadas mediante reacciones químicas entre la nicotina exhalada y productos del aire ambiental, que se depositan en todas las superficies de los lugares donde hubo tabaquistas.

Pandemia, home office y cigarrillo

Por más de que la persona fume en el balcón, el patio o el lavadero, cuando ingresa a la casa lo hace con todos los residuos de lo fumado impregnados en su ropa, manos, cara, pelo, y lo va dejando en el ambiente. En tiempos de pandemia y con la necesidad de hacer home office en el hogar, los fumadores que conviven con no fumadores, muchas veces con bebés y niños -e incluso con mascotas que también son afectados-, creen que de esa manera no están impactando en su salud. No es así. Y el tabaquismo termina siendo una enfermedad familiar”, advierte a Infobae la presidenta de la AsAT, Julieta Cassone, médica especializada en Psiquiatría y coordinadora del Área de Cesación Tabáquica de la Fundación Foro.

Investigadores creen que ese humo llamado de “tercera mano” tarda más de 19 meses en irse del hogar y, a medida que pasa el tiempo, las partículas se vuelven más tóxicas y perjudiciales para la salud (Getty Images)
Investigadores creen que ese humo llamado de “tercera mano” tarda más de 19 meses en irse del hogar y, a medida que pasa el tiempo, las partículas se vuelven más tóxicas y perjudiciales para la salud (Getty Images)

“Este año -explica Cassone-, en ocasión de conmemorarse el Día Mundial Sin Tabaco, el objetivo de AsAT es poner luz sobre el desconocimiento y las falsas creencias, generar conocimientos y brindar información útil para quien fuma y para su entorno, como una motivación para poder tomar la decisión de dejar de fumar”.

La encuesta que la AsAT realizó el año pasado permitió describir al fumador argentino en cuarentena. Reveló que el 71% de los fumadores quiere dejar de fumar, le preocupa la posibilidad de contraer COVID-19. “Pero -señala Cassone-, al momento de evaluar qué hacer, creen que con tomar la decisión alcanza y se ha demostrado que sin ayuda solo el 3% llega a dejar el cigarrillo. La ayuda recomendada por asociaciones internacionales se basa en la terapia cognitiva conductual y la medicación de cesación tabáquica”.

Quiénes respondieron la encuesta

La nueva encuesta fue respondida entre el 7 y el 16 mayo, en forma anónima y online, por 1.526 adultos de 18 a 90 años, la mayoría de la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires. El 74% de los encuestados son mujeres con una edad promedio de 46 años. Y casi el 84% posee estudios universitarios o superiores. En cuanto a la representatividad entre fumadores y no fumadores, el 12% de la muestra declaró ser fumador en la actualidad, mientras que el 43% dijo que nunca fumó. El 67% de los fumadores encuestados consume hasta 10 cigarrillos diarios.

¿Con quiénes conviven? El 71% de los encuestados con entre una y tres personas más. El 9% con lactantes y el 55% con algún menor de edad; el 10%, solos. Más del 24% de los fumadores encuestados fuma en algún ambiente interior de la casa. Y de los que no fuman en el interior del hogar, un 71% sale a fumar al balcón, patio, terraza o vereda. Casi la mitad de los encuestados recibe visitas de otros fumadores. En resumen: entre la población fumadora y aquellos que reciben visitas de fumadores, más del 55% de los hogares están en contacto con fumadores actuales.

Qué saben del humo de tercera mano

El 97% de los encuestados respondió que conoce lo que es un “fumador pasivo”, pero solo el 32% dijo que reconoce el concepto referido a “humo de segunda mano”. Consultados por el “humo de tercera mano”, el porcentaje de encuestados que escuchó hablar de eso cae al 14%.

Ante la pregunta acerca de cuánto está expuesta una persona a los problemas derivados del humo del cigarrillo en distintas situaciones, se observa que la creencia de exposición pasa de más del 80% en situaciones de “simultaneidad” (cuando la propia persona fuma o cuando alguien fuma en el mismo ambiente) a menos del 40% cuando no se está frente al humo al momento de su generación, desconociendo en su mayoría el riesgo vinculado al humo de tercera mano.

Las distintas situaciones planteadas en torno a la exposición al humo del tabaco son: uno es quien fuma y alguien fuma en el mismo ambiente (en los dos casos más del 80% respondió que la persona está muy y bastante expuesta); alguien fumó en otro ambiente y luego comparte el mismo ambiente, y se viaja en el vehículo de un fumador aunque no esté fumando en ese momento (solo el 30% dijo que está muy y bastante y expuesta); en tanto si la situación planteada es que se comparten objetos o prendas con un fumador, el porcentaje baja al 20%.

En el sondeo, los especialistas de AsAT también detectaron que, si bien la mayoría de la población coincide en la permanencia del humo del tabaco en el mobiliario de la vivienda, no hay acuerdos respecto al efecto de fumar afuera o de la ventilación del hogar. Por ejemplo, ante la frase “Ventilar abriendo las ventanas es suficiente para erradicar al humo de tabaco”, la mitad de los encuestados dijo que está muy y algo de acuerdo, y la otra mitad que está algo y muy en desacuerdo.

Algo para destacar es que hay un acuerdo general respecto a los espacios abiertos libres de humo: el 90% de los encuestados respondió que le parece adecuado que existan plazas libres de humo y espacios abiertos libres de humo.

Los fumadores pasivos también están en peligro (Getty)
Los fumadores pasivos también están en peligro (Getty)

Persistencia

Cuando en el sondeo se preguntó “¿Cuánto tiempo persisten las partículas dañinas derivadas del consumo de cigarrillos?”, el 65% respondió que en menos de 24 horas se eliminan. El detalle de las respuestas: 10% dijo que solo persisten cuando alguien está fumando; 21% que se eliminan durante la primera hora en la que la persona fumó; 34% que duran hasta 24 horas. El resto: 16% hasta un mes; 7% hasta seis meses y 12% más de seis meses.

¿Y cuánto tiempo perdura? “El humo de tercera mano persiste más de 19 meses en la ropa, las telas y las distintas superficies cercanas donde una persona ha fumado”, asegura a Infobae la médica pediatra y neumonóloga Ana María Balanzat, vicepresidenta de AsAT y miembro de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR). Y agrega: “Se demostró que tanto la nicotina como las nitrosaminas pueden permanecer hasta 19 meses en distintos tipos de telas. Las telas de tipo algodón retienen las partículas por más tiempo que las sintéticas. Solo se eliminan al ser lavadas (agua y jabón). En tanto, con una ducha se eliminan las partículas impregnadas en la piel y el pelo del fumador”.

Daños que provoca en los niños

Al analizar qué saben los encuestados acerca de los daños que el tabaco provoca en los chicos, los especialistas entienden que falta información respecto a lo perjudicial que el humo de cigarrillo resulta en los menores. Ante la afirmación “vivir en un hogar con fumadores aumenta el riesgo de muerte súbita en lactantes” más del 60% dice que es correcta; pero ante la frase “los niños que conviven con fumadores tienen más probabilidad de presentar trastornos de conducta” menos del 30% dice que la acertada.

Balanzat, que además es profesora titular de Pediatría de la Universidad de Buenos Aires (UBA), señala a Infobae que “varios estudios demostraron que los chicos expuestos al humo de tabaco tienen más dificultades a nivel escolar que también se asocian con trastornos de conducta. Son chicos más irritables y excitados, más hiperactivos y agresivos”.

La especialista brindó más detalles del impacto en la salud de los menores: “También se demostró que los chicos expuestos al humo de segunda y tercera mano tienen mayor prevalencia de muerte súbita, mayor prevalencia de enfermedades oncológicas, especialmente leucemia, y mayor cantidad de caries. Produce un incremento de la severidad y de la frecuencia de las infecciones respiratorias, como neumonías, bronquiolitis y otitis. En el caso de los chicos con asma, presentan más síntomas, tienen más exacerbaciones y requieren mayor cantidad de corticoides. Además puede causar enfermedades alérgicas tanto a nivel de la piel -eccema- como a nivel respiratorio -rinitis alérgica-. Y se comprobó que también afecta a las mascotas: perros y gatos que habitan casas de fumadores son más propensos a tener dermatitis atópica y sufrir cáncer”.

Balanzat y Cassone apuntan otros datos que dan cuenta de una tendencia que empezó a asomar en los últimos años, sobre todo en Estados Unidos, y parece seguir creciendo: desde el rechazo de las garantías de computadoras si el cliente es fumador -algo que las tiendas de Apple en Estados Unidos dieron a conocer en 2009- ante el peligro para la salud del trabajador que tiene que manipular un aparato contaminado con sustancias tóxicas, hasta la caída de los valores de venta de automóviles y viviendas impregnados con humo de cigarrillo.

Webinar con contenido motivacional

En el Día Mundial Sin Tabaco, la AsAT organiza un webinar con información explicativa sobre el humo de tercera mano, los resultados completos de la encuesta y contenido motivacional para dejar de fumar (aquí se ofrece un listado de profesionales). Para ello hay que ingresar al canal de YouTube de AsAT mediante el siguiente link: https://bit.ly/3fGDx8a

Infografías: Marcelo Regalado

SEGUIR LEYENDO: