La chicharrita afloja, pero el maíz no puede bajar la guardia

Las capturas de Dalbulus maidis se desplomaron en agosto, aunque las zonas endémicas todavía mantienen niveles elevados y los maíces guachos podrían sostener el riesgo sanitario

Chicharrita del maíz
El frío comenzó a jugar a favor frente a la chicharrita del maíz, registrándose fuertes descensos en las capturas en las cinco regiones agroecológicas analizadas. Sin embargo, el escenario todavía exige cautela (Revista Chacra)
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El clima finalmente comenzó a jugar a favor frente a la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis). El 48° informe de la Red Nacional de Monitoreo, registró fuertes descensos en las capturas en las cinco regiones agroecológicas analizadas. Sin embargo, el escenario todavía exige cautela: mientras el Centro-Sur y el Litoral presentan poblaciones muy bajas, el NOA, el NEA y el Centro-Norte continúan mostrando niveles significativamente superiores a los registrados un año atrás.

La mayor preocupación se concentra en las regiones donde la plaga tiene carácter endémico. En el NOA, el promedio cayó de 457 a 187 adultos por trampa, pero las capturas todavía son 2,4 veces mayores que las de agosto de 2025. En el NEA, en tanto, descendieron de 186 a 63 adultos por trampa, aunque el nivel se mantiene un 40% por encima del registrado durante el mismo período del año pasado.

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En el resto de las regiones, el retroceso fue aún más marcado. En el Litoral, las capturas pasaron de 9 a apenas 2 adultos por trampa y el 64% de las localidades monitoreadas ya no registró presencia del vector. En el Centro-Norte, el promedio bajó de 74 a 29 adultos por trampa y las localidades sin capturas aumentaron al 32%. Sin embargo, esta región mantiene un dato de alerta: el promedio es todavía diez veces superior al de un año atrás.

Chicharrita del maíz
Los expertos advierten que el monitoreo debe continuar y el control de los maíces guachos será clave para evitar que la chicharrita del maíz vuelva a ganar terreno (INTA)

El dato más alentador aparece en el Centro-Sur, donde las capturas se desplomaron de 2,4 a 0,18 adultos por trampa y, por primera vez en esta campaña, quedaron por debajo del nivel observado en agosto de 2025. Allí, el 90% de las localidades relevadas registró ausencia de Dalbulus maidis, consolidando el fuerte retroceso de la plaga a medida que avanza el invierno.

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Pero la caída de las poblaciones no significa que el riesgo haya desaparecido. Los especialistas de la Red advierten que la alta humedad favorece la presencia de maíces voluntarios o “guachos”, que pueden actuar como un verdadero “puente verde” para la supervivencia de la chicharrita y la continuidad del complejo de enfermedades entre campañas. Por eso, recomiendan mantener un monitoreo sistemático y eliminar estos hospederos, especialmente en las zonas endémicas y antes del avance de las siembras tempranas.

El informe también incorporó análisis de infectividad en cinco localidades. En cuatro puntos del Centro-Norte, ubicados en Córdoba y Santa Fe, se detectaron niveles bajos a moderados de portación de Spiroplasma, mientras que en la localidad monitoreada del NEA, en Santiago del Estero, no se encontró el patógeno. Así, aunque agosto dejó una señal positiva con el fuerte descenso de Dalbulus maidis, la recomendación para la nueva campaña es clara: el monitoreo debe continuar y el control de los maíces guachos será clave para evitar que la plaga vuelva a ganar terreno.

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