
En un escenario ganadero cada vez más competitivo, la calidad empieza a ocupar un lugar central. En ese contexto, la carne proveniente de sistemas pastoriles vuelve a captar la atención por sus atributos nutricionales y su potencial para generar valor agregado.
Distintos actores de la cadena comenzaron a trabajar de manera conjunta para analizar oportunidades, identificar desafíos y avanzar en estrategias que permitan posicionar este tipo de producción.
PUBLICIDAD
La iniciativa, impulsada por el INTA, reúne a equipos técnicos, organismos públicos y representantes del sector privado, con el objetivo de fortalecer la producción pastoril y mejorar su inserción comercial.
El enfoque apunta a analizar el funcionamiento de la cadena, detectar cuellos de botella y construir acuerdos que impulsen el crecimiento del sistema.

Un perfil nutricional que marca diferencias
En los últimos años, investigaciones y experiencias territoriales comenzaron a poner en evidencia el valor diferencial de la carne pastoril. Sebastián Lagrange, especialista en producción animal del INTA Bordenave, señaló que este tipo de carne presenta mayores niveles de ácidos grasos omega 3, mayor contenido de ácido linoleico conjugado (CLA) y antioxidantes naturales como vitamina E y carotenoides.
PUBLICIDAD
Además, el uso de leguminosas forrajeras dentro del sistema productivo permite mejorar la ganancia de peso, elevar la calidad del producto y reducir la necesidad de fertilizantes.
Este manejo no solo impacta en la calidad de la carne, sino también en la eficiencia del sistema y en su sostenibilidad.
Sin embargo, estos atributos todavía no logran traducirse en un reconocimiento pleno dentro del mercado. En muchos casos, predominan criterios tradicionales como el color más claro de la carne o la grasa blanca, factores que no siempre reflejan su valor nutricional real.
Del campo al consumidor
Frente a este escenario, los especialistas destacan la necesidad de mejorar la comunicación y la valorización del producto.
El desafío pasa por construir propuestas que acerquen productores y consumidores, y que permitan diferenciar la carne pastoril en función de sus cualidades.
Además, el trabajo conjunto busca avanzar en enfoques integrados que mejoren la productividad y fortalezcan la cadena. En este proceso también cobran relevancia las preferencias de los consumidores, los sistemas de trazabilidad y las tendencias del mercado global.
PUBLICIDAD
Con una demanda mundial de alimentos en crecimiento y consumidores cada vez más atentos a la calidad y al origen, la carne pastoril aparece como una alternativa con potencial para ganar protagonismo.
El reto no es menor: implica mejorar los sistemas productivos, construir confianza y generar nuevos canales comerciales que permitan consolidar esta propuesta en el mercado.
Fuente: Inta
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Maíz: una estrategia logra reducir a la mitad las pérdidas de nitrógeno
Ensayos realizados durante dos campañas mostraron que tratar la urea permite conservar más nitrógeno y mejorar la eficiencia de la fertilización en maíz

Biocombustibles: el Senado dio el primer paso para cambiar las reglas del juego y elevar los cortes
Más biocombustibles en los surtidores, un nuevo esquema de precios y una disputa clave por el biodiesel: qué cambia y por qué el próximo paso en Diputados puede definir inversiones por más de US$ 1.000 millones

Maíz y girasol pisan el acelerador y le ponen ritmo a la nueva campaña
Avanza la implantación de los cultivos de verano, mientras trigo y cebada conservan buenas condiciones generales

En Córdoba el maíz es récord, pero sigue demorado
En la provincia, por la alta humedad, sigue demorada la cosecha 2025/26 del cultivo, a pesar de lo cual alcanzaría un volumen de producción histórico
Árboles que protegen el campo: una estrategia que recupera suelos y mejora la producción
En el sudoeste chaqueño, integrar árboles y arbustos al campo mejora el suelo y abre nuevas oportunidades productivas para productores locales



