Llegó el momento de mirar al cielo y cruzar los dedos

Las proyecciones para enero no son las mejores en materia de lluvias en gran parte de la zona que lidera la producción de granos en la Argentina, pero el último corrimiento de los modelos se ve más amigable

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El maíz temprano, al igual
El maíz temprano, al igual que la soja, enfrentaría durante enero próximo un escenario menos amigable que el que ha venido transitando desde la siembra (Reuters)

El tema ha comenzado a despertar cierta inquietud en Chicago, si bien la magnitud de la cosecha esperada para Brasil enmascara cualquier contratiempo. Como fuere, la Argentina es un gran jugador global en términos de soja y sus derivados, y también en maíz. La consultora estadounidense DTN pone en blanco sobre negro algo que ya es vox populi entre muchos analistas: “La seca en la mitad sur de la principal zona productora de la Argentina podría empezar a afectar los cultivos”, advierte. Para los primeros días de enero próximo se estima que se habrán sumado dos semanas sin lluvias de relevancia en esta zona, la última de ellas con marcas térmicas del demonio.

Para el meteorólogo John Baranick, hay que pensar en precipitaciones por debajo de lo normal durante el mes de enero. “Hasta acá no había muchos motivos para preocuparse por los cultivos sudamericanos, pero esto puede empezar a cambiar con el primer mes del año. Por ahora, la humedad del suelo se mantiene en buen nivel en la mayor parte de Argentina, Paraguay y el sur de Brasil, que serían las zonas bajo observación”, explica el especialista.

Se sabe que nuestro país ha recibido lluvias oportunas en el invierno y la primavera de este año, dejando la mayoría de las zonas con una humedad del suelo cercana o superior a lo normal a esta altura de la temporada, con lo cual hasta el momento ha podido soportar un ritmo más lento de lluvias en lo que va del incipiente verano. Los frentes han sido menos frecuentes, pero potentes, produciendo precipitaciones generalizadas. El problema es que avanzado diciembre, las precipitaciones disminuyeron significativamente, sobre todo en gran parte de la provincia de Buenos Aires, deficiencia que continuaría durante la primera parte de enero.

Escasas lluvias en la Región
Escasas lluvias en la Región Pampeana hasta el 5 de enero próximo, según estima la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA)

Baranick especula con que podríamos estar ante el inicio de una tendencia mucho más seca en la mitad sur de las zonas de cultivo de Argentina. Las versiones a largo plazo de los modelos GFS estadounidense y ECMWF europeo indican precipitaciones por debajo de lo normal en estas zonas, clave en maíz y en soja. Los modelos sugieren que durante casi todo el mes de enero persistirá un patrón relativamente seco, aunque el GFS es más indulgente, con mayores probabilidades de lluvia después de la primera mitad del mes inicial del año.

En medio de un fenómeno de La Niña, la chance de un déficit hídrico durante enero se incrementa. “Por lo tanto, este período de sequía no puede considerarse inesperado ni sin precedentes, e incluso podría ser importante”, argumenta el especialista. La Niña en cuestión había sido catalogada como “débil y breve”, lo cual no quita que pueda generar alguna complicación durante el próximo mes.

El último reporte de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indica que a nivel nacional, la siembra de soja cubre el 82 % de los 17,6 millones de hectáreas proyectadas para la presente campaña. El 96 % de lo implantado presenta una condición de cultivo Normal/Buena, mientras que el 97 % exhibe una condición hídrica Adecuada/Óptima. La soja de primera avanza en su ciclo y el 17 % de lo implantado ya ha iniciado estadios reproductivos, con buenas reservas hídricas en general. De la intención de siembra de soja de segunda, se ha cumplimentado el 72 %.

El panorama se muestra algo
El panorama se muestra algo mejor para la segunda semana de enero, si bien se mantendría un patrón de lluvias por debajo de los promedios de la zona para el primer mes del año(NOAA)

Algunos de las primeros lotes se están acercando a la etapa de floración y la disponibilidad de agua será más importante con el tiempo, mientras que los últimos pueden soportar un período de relativa seca en sus primeras etapas de crecimiento, que podría mejorarse con un aumento de las precipitaciones en aproximadamente un mes”, reflexiona Baranick.

En cuanto al maíz, se menciona un avance de siembra del 84 %, con condiciones hídricas favorables que acompañan el correcto establecimiento de los lotes recientemente implantados. Los lotes tempranos continúan su desarrollo fenológico, con un 61 % del área transitando el período crítico (VT–R1). El cultivo presenta un 83 % de su superficie en condición Buena/Excelente, acompañado por niveles de humedad Adecuado/Óptimo en el 91 % del área relevada. “El maíz de la primera fase debería estar merodeando las etapas de polinización y llenado, y la humedad del suelo hasta el momento permite que esto ocurra sin problemas. Sin embargo, en la segunda fase de siembra (maíz tardío) se está observando una reducción de la humedad del suelo, y las plantas jóvenes podrían verse afectadas por condiciones estresantes para el crecimiento inicial”.

Desde luego no se descarta que para el centro y sur de la Región Pampeana, la humedad a finales de enero y principios de febrero contribuya a reducir las pérdidas potenciales en ambos cultivos, pero esto también dependerá de la evolución de la temperatura. Si no llueve lo suficiente y hace mucho calor el escenario puede complicarse y ese es, de hecho, el pronóstico que involucra gran parte de enero para una superficie significativa de la Argentina, según DTN.

Resulta necesario destacar que la
Resulta necesario destacar que la Región Pampeana mostraba hacia el comienzo de diciembre una muy buena condición de humedad en sus suelos. Es de una gran ayuda por cierto(NOAA)

Baranick cierra con una advertencia. “Hasta ahora, el devenir climático ha sido lo suficientemente bueno como para mantener las condiciones de los cultivos por encima de lo normal. Sin embargo, la preocupación podría aumentar en enero si los pronósticos se cumplen. Sin duda, será el momento de monitorear de cerca la condición de los lotes”.

Por cierto, el mercado global estará esperando definiciones, con el atenuante de que la formidable cosecha esperada para Brasil debería amortiguar las pérdidas que se registren en cualquier otro país de la región. La situación en la Argentina está lejos de ser crítica, pero habrá que esperar la performance del primer mes del año para pensar en rindes superlativos.