
El forraje de calidad es esencial para mantener la productividad de las empresas ganaderas.
Germán Berone, investigador del INTA Balcarce, resaltó durante su presentación en el Congreso Aapresid, la importancia de un manejo adecuado del pasto para asegurar una producción continua de forraje de alta calidad y prolongar la vida útil de las pasturas.
“Al gestionar estos factores de manera correcta, conseguimos transformar la mayor cantidad posible de los nutrientes y la energía que nos ofrecen las pasturas en producto animal”, destacó el experto.
El manejo eficiente del pasto no solo impacta en la calidad del forraje, sino que también influye en la productividad general del establecimiento ganadero. La clave está en hacer un uso sostenible del recurso más importante de la ganadería: el pasto.

Monitoreo: la base para una gestión correcta
El monitoreo constante del pasto es indispensable para garantizar su uso adecuado. Es crucial conocer la cantidad de pasto disponible, medir la tasa de crecimiento diaria y gestionar eficientemente los recursos. Estos indicadores proporcionan información valiosa para la toma de decisiones.
“El pasto es el recurso más accesible y valioso para la ganadería. Conocer su stock y su tasa de crecimiento en tiempo real es esencial para optimizar su utilización”, explicó Berone.
Además, el monitoreo no solo se refiere a la cantidad, sino también a la calidad del forraje disponible. Esto permite a los productores ajustar el pastoreo según las condiciones de las pasturas y asegurar que los animales siempre tengan acceso a la mejor fuente de alimento.
Cómo mantener un manejo sostenible del pasto
Para mejorar la rentabilidad ganadera, Berone recomendó mantener un stock constante de pasto durante todo el año en las áreas de pastoreo. El consumo de forraje diario debe equilibrarse con la tasa de crecimiento para evitar tanto el sobrepastoreo como la subutilización.
El especialista subrayó que el sobrepastoreo reduce el stock de pasto, afecta los rebrotes y disminuye la productividad a corto plazo. “El exceso de consumo daña la pastura, reduciendo su rendimiento”, puntualizó.
Por otro lado, un consumo menor al crecimiento diario también tiene implicancias negativas, ya que una parte significativa del forraje muere y se pierde, lo que puede llevar a la suplementación innecesaria.
Además, este desequilibrio puede llevar a un mayor costo en el manejo de los animales, afectando la eficiencia general del sistema.
Uso sostenible de los recursos
Gestionar el pasto de forma adecuada es clave para una ganadería rentable y sostenible. Mantener un equilibrio adecuado entre el consumo y el crecimiento del pasto optimiza los recursos disponibles, mejorando la rentabilidad.
Conocer en tiempo real el stock de pasto y su tasa de crecimiento es esencial para un manejo efectivo de las pasturas.
“Para aprovechar al máximo el potencial del pasto, es necesario monitorear su estado constantemente, garantizando que su uso sea equilibrado y sustentable”, concluyó el experto del INTA.
Fuente: Inta
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