
No hacen ruido, pero avanzan. Con pasos firmes y mirada serena, los búfalos se van ganando un espacio en la producción agropecuaria del noreste argentino.
Cada vez son más los productores que eligen esta alternativa ganadera, y detrás de ese crecimiento hay ciencia, territorio y un trabajo articulado que busca darle forma a una cadena de valor con identidad propia.
En la Exposición Rural de Buenos Aires, el INTA organizó una jornada especial dedicada al sector bubalino.
Investigadores, productores, técnicos, representantes del sector industrial y funcionarios públicos se sentaron a la misma mesa para compartir aprendizajes, escuchar necesidades concretas y pensar estrategias comunes.

Territorio, ciencia y comunidad
“El desafío es consolidar a la ganadería bubalina como una cadena con identidad, distinta de la bovina tradicional”, resumió Irina Martínez, especialista del INTA El Sombrerito, Corrientes. Y no es un deseo aislado. Desde 2019, el INTA trabaja codo a codo con productores y diversos organismos para acompañar el crecimiento del sector.
Martínez destacó que en los últimos años aumentaron tanto las unidades productivas como la cantidad de búfalos en la región. Pero eso, dijo, es solo el principio: “Queremos que esta ganadería tenga herramientas propias, adaptadas a nuestras tierras, a nuestros humedales y a nuestros modos de producción”.
Desde el campo hasta la feria
Durante la jornada técnica en la Rural, se compartieron resultados preliminares del proyecto que se viene desarrollando en campos experimentales y en el marco de la Red Bubalina. Se habló del manejo de recursos naturales, de reproducción, sanidad, productividad y, sobre todo, del acompañamiento técnico territorial.
Pero el corazón del encuentro estuvo en el intercambio con los productores. En un clima distendido, se escucharon relatos de campo, desafíos cotidianos y el valor que encuentran en el trabajo en red.
La carne como diferencial
El cierre lo pusieron los representantes del sector industrial, que abordaron el potencial de la carne bubalina: su calidad, su diferencial frente a otras carnes y los desafíos que aún existen, desde la logística hasta las normativas sanitarias.
“La jornada en la Rural es una vidriera del presente del sector y una apuesta al futuro”, aseguró Martínez. Y agregó: “Vamos a seguir construyendo juntos —desde la ciencia, la producción y las políticas públicas— para que esta alternativa sea viable, rentable y sustentable en nuestros territorios”.
Porque si de andar se trata, los búfalos ya empezaron el suyo. Y no parece que vayan a detenerse.
Fuente: Inta
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