Villa Montellano entre las comunidades más afectadas por la emergencia climática en República Dominicana

Las consecuencias de la catástrofe se reflejan en la creación de albergues provisionales, el desborde de instalaciones médicas y la movilización comunitaria para atender a quienes han perdido pertenencias

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El desbordamiento del río Camú afecta al 95% de Villa Montellano, desplazando a más de 1.300 residentes y agravando la emergencia climática en República Dominicana. (Foto cortesía Ministerio de la Presidencia)
El desbordamiento del río Camú afecta al 95% de Villa Montellano, desplazando a más de 1.300 residentes y agravando la emergencia climática en República Dominicana. (Foto cortesía Ministerio de la Presidencia)

La emergencia climática que golpea a República Dominicana ha transformado radicalmente el panorama en Villa Montellano, obligando a la comunidad a enfrentar cuantiosas pérdidas materiales como la interrupción de los servicios esenciales. El desbordamiento del río Camú ha dejado a miles de familias expuestas a condiciones de precariedad y aislamiento, mientras los esfuerzos de reconstrucción y recuperación apenas comienzan, según informó la Presidencia.

El director de la Defensa Civil en Puerto Plata, Wascar García, señaló que el alcance de la devastación no tiene precedentes recientes en la zona. De acuerdo con datos oficiales citados por medios locales, cerca del 95% del municipio ha resultado afectado, con entre 1,300 y 1,400 personas desplazadas a albergues provisionales o viviendas de familiares.

El impacto de la crecida no solo se reflejó en la pérdida de bienes; el episodio cobró la vida de un niño de tres años, quien fue arrastrado por la corriente en la comunidad de Pancho Mateo. El hallazgo del cuerpo, a dos kilómetros del lugar del incidente, se produjo tras la alerta comunitaria debido al fuerte olor en la zona, relató García a medios locales.

Una de las consecuencias trágicas de la emergencia en Villa Montellano fue la muerte de un niño de tres años, arrastrado por la crecida del río Camú. (Foto cortesía Ministerio de la Presidencia)
Una de las consecuencias trágicas de la emergencia en Villa Montellano fue la muerte de un niño de tres años, arrastrado por la crecida del río Camú. (Foto cortesía Ministerio de la Presidencia)

El colapso del puente sobre el río Camú ha dejado tres municipios incomunicados

Dentro de los efectos más disruptivos para la infraestructura regional, el colapso del puente sobre el río Camú a causa de las lluvias dejó incomunicadas a comunidades como Yásica, Camú y Villa Montellano. La suspensión del tránsito ha complicado la entrega de productos y la atención a los servicios básicos entre las provincias de Puerto Plata y Santiago.

El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) confirmó a medios locales el inicio de los trabajos de construcción de una nueva estructura, tres días después del colapso. En la zona ya se movilizan equipos pesados y se habilita una vía alterna provisional para restaurar la conectividad. Las autoridades reconocen que la urgencia responde al fuerte impacto económico y social de la interrupción de esta arteria regional, aunque hasta el momento no se ha anunciado una fecha estimada de finalización.

La provincia de Espaillat recibió inspección y acciones prioritarias para rehabilitar puentes, cañadas y sistemas eléctricos tras crecidas históricas del río Yásica. (Foto cortesía Ministerio de la Presidencia)
La provincia de Espaillat recibió inspección y acciones prioritarias para rehabilitar puentes, cañadas y sistemas eléctricos tras crecidas históricas del río Yásica. (Foto cortesía Ministerio de la Presidencia)

Daños materiales, emergencias sanitarias y desplazamientos masivos

El lodo cubre calles enteras, los muebles, colchones y electrodomésticos permanecen a la intemperie tras las inundaciones. En diferentes barrios de Villa Montellano y localidades cercanas, las pertenencias se apilan fuera de las viviendas, una imagen que se repite mientras los residentes intentan rescatar y secar lo que el agua ha dejado inutilizable.

Numerosos hogares han quedado destruidos y las tareas de limpieza avanzan lentamente. Vecinos sacan lodo, revisan pertenencias y extienden ropa húmeda, intentando salvar algo dentro del panorama desolador. En cada calle, decenas de personas se organizan en labores de limpieza y recuperación.

La emergencia sanitaria es otro de los desafíos más inmediatos. Un centro de atención médica improvisado funciona en el multiuso local de Montellano, con brigadas que asisten a quienes presentan infecciones, heridas o afecciones respiratorias asociadas al contacto con aguas contaminadas, además de pacientes con enfermedades crónicas que no han podido acceder a hospitales convencionales.

El Ministerio de Obras Públicas inició la construcción de un nuevo puente y habilitó una vía alterna provisional, ante el fuerte impacto económico y social de la interrupción regional. (Foto cortesía Ministerio de la Presidencia)
El Ministerio de Obras Públicas inició la construcción de un nuevo puente y habilitó una vía alterna provisional, ante el fuerte impacto económico y social de la interrupción regional. (Foto cortesía Ministerio de la Presidencia)

Respuesta comunitaria y coordinación de asistencia

La dimensión humana del desastre se manifiesta en escenas donde los residentes ayudan a quienes han perdido todo. Familias comparten agua y alimentos, mientras que organizaciones como la Iglesia y la Defensa Civil, junto a voluntarios y empresarios, canalizan recursos para los damnificados.

La gobernadora provincial, Claritza Rochtte Peralta, detalló a medios locales que prosigue la distribución de insumos esenciales como alimentos, agua potable, colchones, la coordinación de acciones para la recuperación de viviendas dañadas. “Estamos dando respuesta a la ciudadanía, poco a poco, pero sin detenernos”, afirmó.

Relatos de supervivientes describen escenas extremas durante la inundación. En algunos casos, sus integrantes rompieron paredes y levantaron a ancianos sobre muebles para evitar que fueran arrastrados por el agua. Las personas más vulnerables, en particular adultos mayores, fueron trasladadas de emergencia a centros de salud, mientras que otras permanecen bajo el cuidado de parientes tras haberlo perdido todo.