¿Cuándo hay que vacunar a los presos?: ante la falta de un plan nacional, las provincias avanzan a su manera

Formosa y Neuquén decidieron dar el primer paso, con realidades muy distintas. En el AMBA, por la escasez de dosis, hasta ahora solo se inocularon 5.000 penitenciarios de las cárceles federales, pero todavía no hay fecha para los internos

Adrián Escandar
Adrián Escandar

El salvaje motín en la cárcel de Devoto, al comienzo de la pandemia, empujó la salida de cientos, o incluso miles, de presos en todo el país. “Entre los meses de marzo y junio de 2020 se produjo un significativo descenso de la población (carcelaria) por la declaración de emergencia sanitaria por Covid-19”, reconoció la Procuración Penitenciaria Federal a mediados del año pasado. Pero la tensión sigue latente. Un año después, recién ahora comenzaron a llegar vacunas a los penales, aunque de manera desordenada. Formosa dio el puntapié inicial en soledad. Las autoridades del Servicio Penitenciario Federal se enteraron por los medios. “Cada jurisdicción decide cómo implementa el plan estratégico de vacunación”, respondieron en el Ministerio de Salud ante la falta de coordinación entre las provincias.

Con la vacunación de los presos, Gildo Insfrán otra vez decidió seguir su propio camino. El Subjefe de la Policía local, Cirilo Bobadilla, dijo hace diez días que “sobre una población de 1.200 presos ya se había vacunado al 90%”. “El mismo planteo de personas en lugares cerrados podría plantearse con los geriátricos y todos fueron vacunados”, relativizó el ministro de Gobierno, Justicia, Seguridad y Trabajo de Formosa, Jorge González.

La decisión despertó polémica porque en Formosa todavía esperan por una vacuna unas 500 mil personas, entre ellas miles que conforman los grupos de riesgo. “La decisión es de carácter estrictamente epidemiológica, impecable y a alguno no le gustará”, respondió González con su tono desafiante. Pero no hubo coordinación. De hecho, en el SPF admiten que se enteraron por los medios.

(Maximiliano Luna)
(Maximiliano Luna)

Casualmente, esta semana viajó a Formosa una delegación del Ministerio de Salud de la Nación encabezada por la directora nacional de Epidemiología e Información Estratégica, Analía Rearte. La funcionaria destacó que “un eje fundamental es trabajar de manera federal y que la toma de decisiones e implementación de medidas estén articuladas con las jurisdicciones”. En el tema de los presos, todavía no se nota.

La provincia de Neuquén arrancó esta semana a vacunar en las cárceles, aunque su situación es bien distinta. Esa provincia ya vacunó, con primeras dosis, al 100 por ciento de los mayores de 70 años y al 95 por ciento de los mayores de 60. Y en el caso de las personas con factores de riesgo la vacunación alcanza al 35 por ciento.

El gobierno provincial inmunizó a un total de 141 presos alojados en la Unidad Penitenciaria Federal de Senillosa y en unidades provinciales. Recibieron dosis de Astrazeneca y Sinopharm, según pudo saber Infobae con fuentes oficiales. Representa el 0,079% de las 178 mil personas que deberían vacunarse en Neuquén.

A diferencia de Formosa, el gobierno de Omar Gutiérrez decidió priorizar solo a los mayores de 60 años o a los que tienen factores de riesgo. “En esos lugares, como en geriátricos, un brote puede hacer colapsar uno o dos hospitales”, explicó un funcionario provincial. La misma fuente destacó que Neuquén es una de las cinco provincias que aplicó más rápido las vacunas recibidas.

(NA)
(NA)

La provincia de Buenos Aires atraviesa una realidad muy distinta. Los funcionarios bonaerense consultados por Infobae reconocieron que todavía están lejos de poder destinar vacunas para la población carcelaria. “Comenzamos por los penitenciarios, especialmente los de más riesgo”, respondió un alto funcionario de Salud provincial. Se refería a los penitenciarios del sistema federal. Aquellos que trabajan en las cárceles provinciales recién comenzarían a vacunarse en los próximos días, agregó una fuente del Ministerio de Justicia bonaerense.

En la zona del AMBA hasta ahora solo se aplicaron 5.000 dosis para el personal del SPF. Ninguna para los presos.

Aunque no hubo brotes masivos, en el sistema federal murieron 19 reclusos por coronavirus (15 en la Provincia, 1 en CABA y 3 en Salta) y hubo 631 casos confirmados, según los datos actualizados ayer.

Esas 5.000 vacunas fueron parte de una gestión puntual que hizo el SPF y el Ministerio de Justicia ante la cartera que dirige Carla Vizzotti.

Fuentes de la Procuración Penitenciaria confirmaron a este medio que se montaron tres vacunatorios en Marcos Paz, Devoto y Ezeiza, con personal de Salud del SPF. Ese lote permitió que se vacunen penitenciarios de varias unidades del AMBA como la Unidad 34 de Campo de Mayo, donde están alojados los detenidos por lesa humanidad. “Para los presos mayores de 70 años nos dijeron que ya estaban pedidas las dosis, pero hasta ahora no llegaron”, dijo una fuente de ese organismo.

Aunque el personal penitenciario integra los grupos prioritarios del plan estratégico de vacunación, todavía hay cientos de casos pendientes en todo el país. “En el casino de suboficiales que está en el frente de la unidad de General Roca (Río Negro) se montó un vacunatorio y ya se llevan vacunadas unas 700 personas, pero al gobierno provincial no se le cayó ni una vacuna para el personal penitenciario”, se quejó una fuente del SPF.

En la Ciudad de Buenos Aires, hay unos 600 detenidos alojados en comisarías. Ninguno recibió la vacuna. “Fue notificada la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y la Comisión contra la Tortura pero no hicieron nada”, se quejó una fuente de la Ciudad. Tampoco llegaron dosis para la Policía de la Ciudad, aunque muchos de sus efectivos ya se vacunaron porque tienen domicilio en la provincia de Buenos Aires.

Ante la escasez de vacunas, cada vez más sectores reclaman por una dosis. La semana pasada el ministro de Desarrollo, Daniel Arroyo, tuvo que salir a explicar por qué se proponía la vacunación de aquellos que trabajan en los comedores populares de todo el país. La idea se trató en el Consejo Federal de Salud, que reúne a los ministros de todas las jurisdicciones.

Atrás de esa propuesta aparecieron otros sectores, incluso sindicales, reclamando por vacunas. En ese escenario, la situación de las cárceles sigue bajo tensión. ¿Cuándo es el turno de los presos? ¿Quién decide los criterios de vacunación? “Cada provincia decide cómo implementa el plan estratégico de vacunación de acuerdo a sus necesidades y sus curvas”, respondieron en el Ministerio de Salud ante una consulta de ese medio. Conclusión: no hay un plan que permita anticiparse ante futuros reclamos.

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