Natalie Pérez contó que le dijo “no” a una película que luego ganó el Oscar: “Por hacer de muerta”

La actriz y cantante reveló la escena que la hizo rechazar el papel y lo resumió con una ironía que desató risas

Guardar
Google icon

Natalie Pérez habló sobre el papel que le ofrecieron en una película que fue galardonada con un Oscar y que ella decidió no aceptar

Natalie Pérez pasó por Vuelta y Media, el programa que Sebastián Wainraich conduce junto a Julieta Pink y Pablo Fábregas por Urbana Play 104.3 FM, y entre anécdota y anécdota soltó una bomba: rechazó un papel en una película ganadora del Oscar. La razón fue tan concreta como personal: el rol implicaba aparecer sin ropa.

Wainraich le preguntó directamente si había algún proyecto que no tomó y que después se convirtió en un éxito. Pérez no tardó en responder. Contó que le ofrecieron un papel y que lo dejó pasar. El conductor quiso saber si se había arrepentido. “No”, dijo ella, sin dudar.

PUBLICIDAD

Natalie Pérez está esperando su primer hijo
Natalie Pérez relató con humor por qué fue su rechazo al rol para la película ganadora del Oscar

La película era El secreto de sus ojos, la producción de Juan José Campanella que en 2010 ganó el Oscar a la mejor película extranjera y se convirtió en una de las más taquilleras de la historia del cine argentino, con más de dos millones y medio de espectadores. El rol que le ofrecieron a Pérez era el de Liliana Colotto, la joven asesinada cuyo crimen dispara toda la trama. Un personaje que aparece, básicamente, como cadáver en la comisaría.

“Era la única escena”, explicó la actriz. Cuando desde producción le propusieron una solución —usar otro cuerpo para esas tomas— ella tampoco aceptó: “Es lo mismo. La gente igual va a pensar que es el mío”. La lógica era impecable a su manera.

PUBLICIDAD

El papel terminó en manos de Carla Quevedo, entonces una actriz de 21 años sin créditos en cine. Para ella fue el debut y, al mismo tiempo, el trampolín hacia una carrera que la llevó mucho más lejos de lo que cualquiera hubiera anticipado. Tras El secreto de sus ojos, Quevedo participó en la miniserie de HBO Show Me a Hero junto a Oscar Isaac, interpretó a Alicia Muñiz en la producción argentina Monzón y construyó una carrera que la llevó a moverse entre Buenos Aires y Los Ángeles.

El papel que rechazó Natalie Pérez recató finalmente en Carla Quevedo (Crédito: Santiago Saferstein)
El papel que rechazó Natalie Pérez recató finalmente en Carla Quevedo (Crédito: Santiago Saferstein)

La película que Pérez rechazó está protagonizada por Ricardo Darín y Soledad Villamil, con Guillermo Francella y Pablo Rago en roles centrales. Está basada en la novela La pregunta de sus ojos de Eduardo Sacheri, quien también coescribió el guion junto a Campanella. Fue la segunda película argentina en ganar el Oscar a la mejor película extranjera, después de La historia oficial en 1985, y cosechó además nominaciones al BAFTA y al Premio César a la mejor película extranjera.

El momento más recordable del ida y vuelta en Vuelta y Media llegó cuando Pink le señaló que, al rechazar ese papel, también había resignado la chance de tener un Oscar. La respuesta de Pérez fue irónica al límite: “Claro. Mirá qué boluda. No me di cuenta. Por hacer de muerta”. La frase cerró el tema con más humor que nostalgia.

Campanella con el Oscar por El Secreto de sus ojos, ganadora el 7 de marzo de 2010 como Mejor Película Extranjera.   Jason Merritt/Getty Images/AFP
Campanella con el Oscar por El Secreto de sus ojos, ganadora el 7 de marzo de 2010 como Mejor Película Extranjera. Jason Merritt/Getty Images/AFP

Pérez nació el 4 de noviembre de 1986 en Villa Urquiza y arrancó su carrera en 1999 con Chiquititas. Desde entonces acumuló una larga trayectoria en televisión —Graduados, Guapas, Esperanza mía, Las Estrellas— antes de apostar por la música. En 2018 lanzó su primer álbum solista, Un té de tilo por favor, bajo el sello Warner Music Group, al que le siguieron Detox (2020) e Intermitente (2023). Hoy protagoniza la película Mazel Tov junto a Adrián Suar, Fernán Mirás y Benjamín Rojas, y el unipersonal teatral Las cosas maravillosas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD