
Tras las declaraciones de Beatriz Sarlo ante la Justicia por la polémica en torno a un supuesto ofrecimiento de vacunación “por debajo de la mesa” en las que acusó a la esposa del gobernador bonaerense Axel Kicillof, Soledad Quereilhac, de ser quien le ofreció la dosis de la Sputnik V, la esposa del mandatario publicó un extenso posteo en su cuenta de Facebook en el que aseguró que la escritora “cacareó mentiras en los medios y me ensució”.
“Cuesta creer que quien fuera Profesora Titular de Literatura argentina del siglo XX durante más de dos décadas, autora además de muchos libros claves para la sociología de la cultura y la crítica literaria, tenga problemas de lectura frente a un simple correo electrónico”, sostuvo Quereilhac.
En esa línea, resaltó que “lo cierto es que, para sobreactuar su honestidad, Beatriz Sarlo no ha tenido otro recurso que cacarear mentiras en los medios. Habló de propuestas ‘por debajo de la mesa’ y con ello no sólo sembró dudas sobre el proceso de vacunación en su conjunto, sino que, sobre todo –y aquí lo más imperdonable–, terminó involucrando en sus mentiras a Carlos Díaz, una persona de bien, respetada y querida por gran parte del campo intelectual argentino”.
“Y de paso, también me ensució a mí, atribuyéndome actos de corrupción y nepotismo que jamás en mi vida cometí. A la luz de su autopercepción como una persona que ‘tiene ética’, sólo cabe esperar que se rectifique. Mientras tanto, sigo sin decidirme entre la pena por su enorme torpeza o el desconcierto ante su mala fe”, destacó.
Las declaraciones de Quereilhac llegaron poco después de que Sarlo hablara con Radio Con Vos y asegurara: “Me autocritico fuertemente, no debí decir ‘por debajo de la mesa’”. “En general tengo expresiones poco apropiadas, no era ‘por debajo de la mesa’, era ‘sin ninguna noticia, precisión o nombre de los que integraban la lista de vacunados’. Me autocritico fuertemente, no he debido decir ‘por debajo de la mesa’. Lo que no estaba mencionado era la repartición pública de la Provincia de Buenos Aires que se iba a hacer cargo, aquellos responsables del operativo de vacunación y quiénes integraban esa lista de elegidos. Pero mantengo mi crítica”, resaltó Sarlo.
El posteo completo:
A propósito de la declaración de Beatriz Sarlo en la justicia y su repercusión mediática quisiera señalar:
1) No tengo la potestad de ofrecer vacunas a nadie. No soy funcionaria del gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Yo no fui vacunada aún y estoy esperando mi turno como todo el mundo. Ni mi madre, ni mi suegra, ni ningún familiar ni amiga o amigo cercano recibió tampoco la vacuna. Todxs están esperando su turno, como corresponde. No fomentamos ni participamos de ningún privilegio ni de ningún trato “vip” (siglas de una tontería innegable, además).
2) No tengo trato personal con Beatriz Sarlo desde 2004, año en que ella renunció a su cargo docente en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. No tengo su correo electrónico ni su teléfono. El único contacto que tuve con Sarlo en estos casi veinte años es a través de sus libros, que integran los programas de los cursos que dicto en dos universidades nacionales y de los que sigo aprendiendo.
3) Si nadie de mi círculo se vacunó, si ni yo misma me vacuné, dado que –como señalé más arriba– jamás pasaría por arriba de los derechos de los demás, ¿por qué le ofrecería la vacuna a Beatriz Sarlo, persona con la que no tengo ningún trato ni vínculo? La acusación carece de lógica, además de no tener sustento ni basarse en pruebas.
4) Cómo fueron los hechos:
A fin de enero de este año, Axel comenzó a diseñar una campaña de promoción de la vacunación, de carácter totalmente PÚBLICO, que fue anunciada en muchas conferencias y entrevistas. La primera vez que se refirió a esa campaña fue en Villa Gesell, el 26 de enero. Eran semanas de intensos ataques a la vacuna Sputnik V: la asociaban, básicamente, con “veneno”. Para contrarrestar ese irresponsable discurso, que transmitía miedo a la población, Axel pensó en convocar 100 referentes de la cultura, el espectáculo, el deporte y otros ámbitos, todxs mayores de 60 años, para sumarse a la campaña. La propuesta fue clara y transparente: hacer de la vacunación un acontecimiento público, sacarse una foto, divulgar la confianza en la vacuna. El objetivo también estaba claro: transmitir a través de un acto ejemplar –y no sólo con palabras– que la vacuna era segura y necesaria.
En ese marco, ayudé a Axel a pensar posibles nombres para esa lista de 100 referentes, que debía estar integrada, además, por personas de variada orientación política. Como trabajo en el ámbito de la cultura y la academia, entre los muchos nombres posibles, pensé en el de Beatriz Sarlo, cuyo reconocimiento es indiscutible, al igual que su total ajenidad al peronismo. Ese fue todo mi aporte: pensar junto a mi pareja, la tarde del 22 de enero, personas que también quisieran “poner el hombro” a la vacuna y ayudar a atenuar tanta irracionalidad anticientífica. Jamás se pensó en términos de “privilegio”. Se pensaba en la función social que ese acto individual podía cumplir para el conjunto de la sociedad.
Esa misma tarde, le conté la idea a Carlos Díaz, director de la editorial Siglo XXI, en la que publicamos nuestros libros tanto Axel y yo, como Beatriz Sarlo. Carlos ofreció consultarle a Sarlo si le interesaba participar de esta campaña. Así lo hizo a través de un correo electrónico. Sarlo rechazó la propuesta al otro día y así nos lo comunicó Carlos Díaz. Todo ese intercambio se produjo por escrito y hoy los correos circulan públicamente. Finalmente, la campaña no se llevó a cabo, por la combinación de dos motivos: la confianza que transmitió el artículo de The Lancet; y la demora en la llegada de vacunas.
Cuesta creer que quien fuera Profesora Titular de Literatura argentina del siglo XX durante más de dos décadas, autora además de muchos libros claves para la sociología de la cultura y la crítica literaria, tenga problemas de lectura frente a un simple correo electrónico. Lo cierto es que, para sobreactuar su honestidad, Beatriz Sarlo no ha tenido otro recurso que cacarear mentiras en los medios. Habló de propuestas “por debajo de la mesa” y con ello no sólo sembró dudas sobre el proceso de vacunación en su conjunto, sino que, sobre todo –y aquí lo más imperdonable–, terminó involucrando en sus mentiras a Carlos Díaz, una persona de bien, respetada y querida por gran parte del campo intelectual argentino. Y de paso, también me ensució a mí, atribuyéndome actos de corrupción y nepotismo que jamás en mi vida cometí. A la luz de su autopercepción como una persona que “tiene ética”, sólo cabe esperar que se rectifique. Mientras tanto, sigo sin decidirme entre la pena por su enorme torpeza o el desconcierto ante su mala fe.
Últimas Noticias
Fernanda Miño reclamó fondos para los barrios populares: “El Gobierno desmanteló la integración urbana”
La diputada nacional de Unión por la Patria respaldó un proyecto que reúne a más de 140 legisladores para extender por diez años la emergencia sociourbana y aseguró que todavía existen recursos para retomar las obras

Lijo amplió el levantamiento del secreto fiscal de Manuel Adorni en la causa por enriquecimiento ilícito
La medida alcanza también a su esposa, Bettina Angeletti, y abarca información tributaria desde que ambos alcanzaron la mayoría de edad. Además, el juez autorizó una prueba para verificar ocho direcciones de bitcoin invocadas por la defensa
Por qué una empresa británica voló de Malvinas a Punta Arenas y cómo es la nueva ruta que el Reino Unido busca abrir con Chile
El Gobierno denunció que la firma Thales UK Limited realizó un vuelo a la ciudad trasandina sin la autorización de las autoridades argentinas. Allí se desarrolla un foro con empresarios de las islas y chilenos que podría abrir otro frente de conflicto en medio de la disputa por la soberanía del archipiélago

Comenzó en San Nicolás un inédito juicio a los responsables de un bloqueo de Camioneros contra una pyme
Se hizo la primera de las 9 audiencias públicas del juicio donde el principal acusado es Maximiliano Cabaleyro, líder del gremio en aquella ciudad bonaerense, detenido desde hace 4 años. Uno de los dueños de la empresa declaró durante 5 horas

El Gobierno denunció que una empresa británica realizó vuelos ilegales de Malvinas a Chile y exigirá sanciones
A través de un comunicado oficial, Presidencia alertó sobre la actividad aérea detectada entre las Islas y Punta Arenas, y advirtió que iniciará un procedimiento para imponer sanciones contra el Reino Unido


