Todo lo que no se vio de una Asamblea Legislativa atípica, con la mayoría de políticos conectados en forma remota

“Tuvo cuatro años para hablar, ahora déjeme hablar a mí”, respondió el Presidente a un opositor. El Frente de Todos se puso de pie cuando anunció que ordenó investigar la toma de deuda con el FMI. Máximo Kirchner se conectó desde Santa Cruz

Quienes pudieron estar en el recinto le dieron color a una Asamblea Legislativa atípica (Comunicación Senado)
Quienes pudieron estar en el recinto le dieron color a una Asamblea Legislativa atípica (Comunicación Senado)

Los diputados opositores sólo se pusieron de pie para tomar fotos o gritarle al Presidente. Los diputados y senadores ubicados en la mitad del recinto y de los palcos del centro hacia la derecha aplaudieron con fervor las enfáticas frases de Alberto Fernández que defendió el plan de vacunación y justificó las “irregularidades”. Ministros y legisladores del Frente de Todos se levantaron rápidamente cuando anunció que ordenará la investigación de la toma de deuda del gobierno anterior.

Las críticas al fiscal Carlos Stornelli, sin nombrarlo, generaron un aplauso oficialista y gestos y gritos opositores. “Como la vicepresidenta”, le apuntaron cuando señaló que el fiscal se encuentra procesado. Los miembros de la Corte siguieron todo el discurso en el que el Presidente reclamó control sobre la Justicia al Poder Legislativo, cuestionó que los jueces del máximo tribunal no muestren sus declaraciones juradas y las “condenas mediáticas” y “manipulación judicial” desde el Salón de Acuerdos. Todo el tiempo estuvieron en la imagen de la pantalla ubicada sólo para ellos junto al estrado, en el sitio donde hubieran estado sentados. Las reformas que volvió a pedir sobre el Poder Judicial, como la del artículo 280 con el que la Corte validó la pena contra el ex vicepresidente Amado Boudou, y los nuevos anuncios fueron escuchados en silencio.

Desde la última hilera de bancas dos diputados del PRO interrumpieron varias veces el discurso presidencial. Ya en el inicio de la Asamblea Legislativa Fernando Iglesias le gritó a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner que se colocara el barbijo. Cuando hablaba Alberto Fernández, Waldo Wolf le gritó: “Le repartió las vacunas a sus amigos”. Aunque siguió con sus reproches, lo taparon los aplausos de la bancada oficialista. La vicepresidenta siguió el discurso en silencio, con las manos juntas y apretadas sobre el estrado, y no se movió ni siquiera cuando el Presidente recordó a Néstor Kirchner y el peronismo aplaudió. Sólo hizo un gesto cuando Fernández le respondió a Iglesias.

El gesto de Cristina Kirchner cuando Alberto Fernández le respondió a Fernando Iglesias
El gesto de Cristina Kirchner cuando Alberto Fernández le respondió a Fernando Iglesias

Las respuestas dirigidas a los cuestionamientos por la vacuna, primero porque “me decían que envenenaba a la gente” y después porque “reclaman más vacunas”, fueron los momentos más álgidos en el discurso junto con el anuncio sobre la deuda. “A quienes señalan errores, de buena fe les agradezco”, lanzó el Presidente, y generó otra vez algarabía de un lado y gritos desde el fondo. “A quienes bombardean sin objetividad les reconozco la perseverancia pero les recuerdo que por ese camino no van a lograr su propósito”, expresó molesto mientras nuevamente despertaba a ambas tribunas.

Iglesias se sacó el barbijo para que se lo oyera mejor y del otro lado le respondieron “shhhhh” al unísono. Lo taparon con aplausos pero ante su insistencia Alberto Fernández interrumpió el hilo de su discurso: “Tuvo cuatro años para hablar, ahora déjeme hablar a mí”. El intercambio se dio porque el Presidente había empezado a cuestionar la toma de deuda del gobierno anterior, de Cambiemos, que representa en la cámara el diputado nacional. “Sinvergüenza”, exclamó Iglesias, que cada tanto se pasaba alcohol en gel en las manos.

Alfredo Cornejo, Humberto Schiavoni y Waldo Wolff
Alfredo Cornejo, Humberto Schiavoni y Waldo Wolff

“No llegué para ser sordo a las críticas bienintencionadas”, dijo el Presidente, y reconoció los “errores” de los últimos días en el área de Salud. Pero elevó su tono para advertir que tampoco llegó “para aturdirme por quienes representan intereses de poderes económicos”. Otra vez lo aplaudió el Frente de Todos. ”La pirotecnia verbal solo nos aturde y nos confunde”, continuó, y fue evidente que no lo decía sólo por los gritos en el recinto donde a pesar de que se respetó el aforo de no más de 90 legisladores hubo clima de tensión por momentos y de algarabía y celebración en otros.

Quien no estuvo fue Máximo Kirchner. El jefe del bloque de diputados del Frente de Todos, quien el fin de semana logró que gran parte del PJ bonaerense impulsara un cambio del cronograma electoral para que sea electo presidente del partido, se conectó en forma remota desde Río Gallegos, adonde viajó hace más de quince días.

Desde un palco, apoyada con medio cuerpo sobresaliendo desde el segundo piso, la santafesina Lucila Lehmann primero intentó taparlo cuando hablaba del “fraude” en el gobierno anterior. “La que cobra dos jubilaciones”, se la oyó en alusión a CFK. Después volvió a alzar la voz para gritar el nombre de Lázaro Báez, amigo de Néstor Kirchner a quien la Justicia acaba de condenar a 12 años de prisión por evasión fiscal.

Eduardo 'Wado' De Pedro, Cecilia Todesca, Gabriel Katopodis y Julio Vitovello  (Comunicación Senado)
Eduardo 'Wado' De Pedro, Cecilia Todesca, Gabriel Katopodis y Julio Vitovello (Comunicación Senado)

Aunque en el interbloque de Juntos por el Cambio se había hablado de respetar en silencio el discurso presidencial, la diputada Mónica Frade, de la Coalición Cívica, puso un traje a rayas entre su banca y la que ocupó el presidente de su fuerza política Maximiliano Ferraro. Hasta colocó una gorra de presidiario, como los trajes de las películas y la inscripción 31-08-20, fecha en que el gobernador Gildo Insfrán cerró la ciudad de Clorinda.

Los jefes de las bancadas opositoras de diputados y senadores, Mario Negri y Luis Naidenoff, tomaron notas en sus bancas durante más de una hora. También Martín Lousteau mientras varios diputados y senadores de Juntos por el Cambio guardaban silencio y chequeban en forma constante sus respectivos celulares. Ninguno aplaudió en ningún momento, ni siquiera cuando el jefe de Estado pidió a los legisladores que apuren la ley que establece que los salarios de hasta 150.000 pesos no paguen Ganancias, proyecto con el que coincide en rasgos generales la oposición.

Mónica Frade con el traje a rayas y la careta de Insfrán
Mónica Frade con el traje a rayas y la careta de Insfrán

En los palcos del primer piso acompañaron al Presidente varios de sus ministros. Los primeros que se pararon a aplaudir el anuncio sobre la investigación de la deuda fueron el ministro del Interior, Eduardo ‘Wado’ de Pedro, y la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca. En el siguiente palco, justo en línea recta frente al estrado que ocuparon Fernández, Cristina Fernández de Kirchner, Sergio Massa y Claudia Ledesma Abdala de Zamora, se ubicaron el ministro de Economía, Martín Guzmán; el de Transporte, Mario Meoni, y el de Defensa, Agustín Rossi. Uno más cercano al Presidente, otro del Frente Renovador y el tercero más cercano a la vicepresidenta. El mismo “equilibrio” hubo en otro palco donde se sentó la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, junto al cristinista Carlos Zannini, procurador del Tesoro que integra la lista de vacunados en el Hospital Posadas por fuera del plan oficial.

Carla Vizzotti, flamante ministra de Salud, no estuvo en la sesión porque el viernes le detectaron COVID-19 positivo. Fue una de las más de 200 personas conectadas en forma remota. También se lo vio en una de las cuatro pantallas divididas a Santiago Cafiero y a los gobernadores.

El acto de apertura del 139 período de sesiones ordinarias terminó a las 13:55 sin que el Presidente dijera las palabras de rigor para abrir el año legislativo. Lo despidieron cantando “Alberto presidente”. De pie cantaron diputados, senadores y ministros. Entre los más eufóricos se vio a Katopodis y a De Pedro, a quien se le distinguían los labios detrás del barbijo.

La oposición se retiró rápidamente mientras hablaban con las cabezas gachas unos con otros: iban a Pasos Perdidos para el segundo round. Primero dieron una conferencia de prensa los jefes de los bloques de la oposición con fuertes críticas al discurso, los anuncios sobre la Justicia y el plan de vacunación. Los legisladores del oficialismo se agruparon y armaron una línea de defensa como en el fútbol para responderle a la oposición.