Por la pandemia y la crisis, Alberto Fernández le pidió a sus ministros que no se tomen vacaciones

El Presidente pasó Fin de Año junto a su pareja, Fabiola Yáñez, en la residencia veraniega de Chapadmalal y rápidamente retomó la agenda de gobierno

Alberto Fernández quiere aprovechar el envión que significó la sanción de tres leyes que considera clave para arrancar este año con mejores expectativas. El martes, en la Cámara de Diputados, se aprobó la reforma para el cálculo de los haberes jubilatorios. Y en el Senado, ya en la madrugada del miércoles, salieron convertidas en la ley la legalización del aborto y la Ley de los 1.000 días que tendrá por objetivo proteger a madres embarazadas y a los niños durante los primeros días de su infancia.

Fueron tres buenas noticias de fin de año para el Presidente. Luego de un año de gobierno durísimo atravesado por la pandemia, con errores propios y ajenos en su gestión, el Jefe de Estado necesita relanzar su proyecto político. Y con ese propósito es que les propuso a sus ministros y a sus secretarios que empiecen el año sin vacaciones. De lunes a viernes los funcionarios de las distintas áreas deberán estar “a full” y solo podrán tomarse breves descansos durante los fines de semana.

“Me voy de la oficina solamente hasta el lunes 4. Pero no habrá descanso para nadie”, le contó a Infobae un funcionario de uno de los principales ministerios.

El Presidente pasó el 31 de diciembre y el 1 de enero junto a su pareja, Fabiola Yáñez, y con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, en la residencia presidencial veraniega de Chapadmalal, a 23 kilómetros al sur de Mar del Plata. Un día antes, uno de los integrantes del Gabinete Nacional, Matías Lammens, ministro de Turismo y Deportes, había estado en la Unidad Turística que rodea a la residencia para el inicio de la segunda etapa de reacondicionamiento de los 5 hoteles de ese lugar construidos en 1947 durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón. Una muestra cabal del pedido de Fernández: seguir activos.

En medio de las preocupaciones por el rebrote de casos de coronavirus, Fernández vivió con intensidad los últimos días del 2019. Tenía prevista algunas actividades presenciales en distintos barrios del Conurbano pero prefirió concentrarlas en Olivos o delegarlas. El lunes pasado lo esperaban en Lanús pero canceló esa visita.

El martes 29, antes de dedicar varias horas al debate por la legalización del aborto, en la residencia de Olivos, firmó con la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, la reurbanización de la Villa Azul en Quilmes, un plan de viviendas que se reactivará en las próximas semanas. Y ese mismo día Kicillof y Santiago Cafiero, jefe de Gabinete, estuvieron en la localidad de Ministro Rivadavia, en el Polideportivo de Almirante Brown, para entregarle al intendente de ese partido, Mariano Cascallares, 113 móviles policiales (motos, autos y camionetas), destinados a reforzar la seguridad en ese distrito del Sur del Gran Buenos Aires.

El 30 mantuvo una reunión con diputados del Frente de Todos, también en Olivos. Fueron 62 legisladores a compartir un brindis en la Quinta mientras que el resto se conectó en forma virtual. Hicieron un balance del año en el poder y analizaron la agenda del Congreso que incluye el tratamiento de la reforma judicial que se encuentra “demorado” en la Cámara Baja.

Ese miércoles el Presidente sí concurrió personalmente a supervisar el comienzo del operativo de vacunación en José C. Paz en el Hospital Oncológico de ese distrito. También participó Kicillof y se le sumaron el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro y el intendente local Mario Ishii.

Especialmente a los Ministerios de Salud, Desarrollo Social y Economía se les pidió que estén más que atentos en estos primeros días de enero. En el caso de la cartera de Ginés González García porque los índices de casos positivos de COVID-19 crecieron en los últimos días en forma sostenida y se teme una segunda ola de consecuencias imprevisibles, que se puede ver agravada por la proliferación de las fiestas clandestinas, el movimiento turístico y los encuentros familiares que se produjeron por las fiestas de Navidad y de Año Nuevo.

Se analizan periódicamente los datos acerca de la pandemia y en el Gobierno no descartan medidas restrictivas para frenar la suba de contagios.

Para Desarrollo Social el desafío pasa por no descuidar la ayuda alimentaria y la supervisión del cobro de la AUH y de otros planes sociales. Para el 11 de enero tienen previsto relanzar en Mar del Plata el Tren Sanitario, una iniciativa que había reflotado la exministra Alicia Kirchner y que se interrumpió en 2015.

En el caso de Economía, el ministro Martín Guzmán había invitado a Horacio Rodríguez Larreta a una reunión con la idea de conformar una mesa de diálogo que permita un acuerdo sobre el recorte de fondos a la Ciudad para pagar el traslado de la Policía a la Ciudad de Buenos Aires. El alcalde porteño anunció ayer que no irá.

Otra actividad gubernamental que está en marcha es la creación del Consejo Económico Social. Es una de las promesas electorales de Alberto Fernández inspirada en experiencias que se hicieron en Europa. El secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, se reunió con dirigentes sindicales, con empresarios y con representantes de la Iglesia con el objetivo de conformarlo. Saldrá seguramente por decreto presidencial y en esa mesa, si finalmente se llega a completarla, se intentarán acuerdos sobre temas como precios y salarios, reestructuración de impuestos y regulación de tarifas.

Fernández, pese a las quejas y reclamos públicos que le hizo su vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner (“los funcionarios que no funcionan”, dijo), por ahora no hizo movimientos en el Gabinete. Aunque no se descartan algunos cambios por ahora respaldó a “su” equipo. Y les pide que hagan el esfuerzo de no tomarse un descanso prolongado en tiempos difíciles.

Por el lado del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que encabeza Horacio Rodríguez Larreta, la situación es parecida. El alcalde se fue unos pocos días de la Capital Federal para pasar fin de año junto a sus hijas y otros familiares en un apart hotel en Cariló. Pero entre lunes y martes retomará su agenda normal. En los ministerios, especialmente los que se ocupan de áreas esenciales, no habrá respiro. Sobre todo en el ministerio de Salud, a cargo de Fernán Quirós, donde la tarea se verá recargada por el plan de vacunación con la Sputnik V y con el alza de los casos de coronavirus.

Seguí leyendo:


Últimas Noticias

MAS NOTICIAS