
En un claro intento por posicionarse como líder regional ante el nuevo mapa geopolítico mundial, Alberto Fernández viajó a Uruguay para reunirse con su par Luis Lacalle Pou y avanzar juntos en una agenda bilateral reforzada y un esquema de trabajo para el Mercosur unificado.
El Presidente salió en secreto desde la quinta de Olivos en helicóptero hacia la quinta de Anchorena situada en Colonia del Sacramento donde lo esperaba Lacalle Pou. Se trató del primer viaje al exterior de Alberto Fernández después del aislamiento y estuvo cargado de un alto contenido político ya que se trata de la visita a un jefe de Estado del que ideológicamente se encuentra en las antípodas.
PUBLICIDAD
El Presidente se sometió por la mañana a un segundo hisopado que le dio negativo de COVID-19 y quedó habilitado luego de 10 días de aislamiento en la quinta de Olivos a retomar la actividad oficial con normalidad. Así es que decidió viajar a Uruguay.
Alberto Fernández buscó con este encuentro formal con Lacalle Pou restablecer el vínculo con Uruguay y preparar el terreno regional en América Latina para el 20 de enero próximo en que asuma Joe Biden la presidencia de Estados Unidos.
PUBLICIDAD
Una muestra de la buena sintonía que busca ofrecer Alberto Fernández con Uruguay la deslizó el 22 de octubre pasado cuando, en una entrevista a la televisión del país vecino, manifestó tajante: “No hay ningún conflicto con Uruguay. Ningún argentino puede estar mal con Uruguay. Ninguno puede darse semejante lujo. Yo tampoco me lo doy y además no tengo ningún motivo para estar mal”, señaló Fernández.
Las expresiones del presidente argentino se dieron en función de un planteo que había hecho el ex presidente uruguayo, José Mujica, respecto de que ambos países deberían estar más unidos.
PUBLICIDAD
Alberto Fernández conoce a la familia de Lacalle Pou desde hace muchos años y cree que las diferencias ideológicas entre ambos pueden quedar superadas si se logra un entendimiento estratégico para la región. Y ya marcó su esquema de relacionamiento cuando dijo que “muchos piensan que tener muchos amigos en el Frente Amplio se convierte en una diferencia con Luis Lacalle Pou y la verdad no es tal cosa”.
En la Casa Rosada aseguran que el Presidente no quiere más cortocircuitos con Uruguay en la OEA, en el Mercosur ni en ningún otro foro internacional sino que buscará establecer una alianza estratégica para mostrar un bloque uniforme en América Latina.
PUBLICIDAD
Sucede que en los últimos tiempos la administración de Lacalle Pou y la de Alberto Fernández se vieron enfrentadas en la OEA por la situación de Venezuela, tuvieron severas diferencias al definir al nuevo titular del BID que impuso Donald Trump, Mauricio Claver Carone, que la Argentina no apoyó y sí lo hizo Uruguay. También hubo diferencias entre Buenos Aires y Montevideo por las definiciones contra el régimen de Maduro que sacó el Grupo Lima.
Todo esto quiere dejar atrás Alberto Fernández en su relación con Uruguay y es lo que llevó a Colonia esta tarde para almorzar con Lacalle Pou.
PUBLICIDAD
El embajador argentino en Montevideo, Alberto Iribarne, un hombre de estrecha confianza del Presidente, es el encargado central de llevar adelante el acercamiento con Uruguay más allá de las diferencias ideológicas entre ambas administraciones.

Además, hay un dato crucial: el 16 de diciembre la Argentina asume la presidencia pro témpore del Mercosur y Alberto Fernández le quiere dar un giro sustancial al bloque regional. Busca la incorporación de Bolivia como socio pleno, aunque esto depende de la última aprobación del Parlamento de Brasil.
PUBLICIDAD
De todas maneras, la Argentina proyecta en Uruguay un aliado estratégico en el Mercosur ya que el enfrentamiento con el Brasil de Jair Bolsonaro hace imposible hoy un entendimiento con el socio más grande del bloque.
El presidente argentino sabe que la llegada del MAS en Bolivia con Luis Arce implica también sumar un nuevo aliado de la izquierda en la región. Pero no quiere que esta alianza empañe las relaciones con Uruguay.
PUBLICIDAD
Está pendiente también un entendimiento entre ambos países por las obras de dragado en la Hidrovía donde China busca una injerencia importante. También se encuadran en el radar de la agenda bilateral con Uruguay las definiciones de ambos países ante la temporada de verano. Uruguay ya adelantó que cerrará las fronteras para evitar una ola de contagios de COVID-19 aunque en el Gobierno creen que esta situación podría revertirse si se llega a dar con un operativo de vacunación en diciembre.
Todo esto formará parte de la agenda bilateral que inauguraron este jueves en la residencia de Anchorena Alberto Fernández y Luis Lacalle Pou.
PUBLICIDAD
Seguí leyendo:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Reforma laboral: otro fallo anuló la última cautelar que dictó un juez del Trabajo para frenar la ley
El Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°12 dejó sin efecto medidas que habían sido concedidas por el juzgado laboral de Enrique Ojeda contra la Ley 27.802. El Gobierno había reclamado la nulidad de esas resoluciones por incompetencia

Revuelo en redes sociales por un video que muestra a Cristina Kirchner en la calle sin custodia policial
En las imágenes, difundidas por un usuario de TikTok, se observa a la ex presidenta condenada por corrupción bajando de un auto y reingresando a su domicilio

Macri encabezó un acto en el conurbano: el reclamo a Milei, la crítica a Kicillof y el pedido militante de “Mauricio Presidente”
El exmandatario participó de un acto en Vicente López, donde volvió a argumentar la posición del PRO frente al gobierno libertario: “La crítica honesta no es la que perjudica el cambio, es el silencio”, planteó

El PJ se dividió en el Senado por los pliegos judiciales en medio de las negociaciones de los gobernadores y el rechazo K
José Mayans votó en contra del pliego de Carlos Mahíquez, mientras que la otra senadora por Formosa, María Teresa Margarita González, lo hizo a favor
Javier Milei recibió a Manuel Adorni en la Quinta de Olivos y buscan una nueva agenda de propuestas para las próximas semanas
El jefe de Gabinete estuvo con el jefe de Estado en la Residencia Presidencial por casi dos horas. También se sumó el canciller Pablo Quirno. En la cúpula de la administración libertaria creen que se abre la posibilidad de salir de la fase defensiva de la gestión


