Habló el ex juez César Melazo desde Ezeiza: “No soy mafioso, la asociación ilícita la formaron los funcionarios de Vidal”

Durante una entrevista con Infobae el ex magistrado sostuvo: “Esta causa es una vergüenza. Hay muchísima inmoralidad en el Poder Judicial. No les da el piné como para que escupan agua bendita”. Melazo se cree víctima del mismo sistema que acusa a la ex presidenta Cristina de Kirchner de casos de corrupción. “Pata Medina, Marcelo Balcedo y yo éramos para Vidal la mafia platense”, puntualizó

-No soy mafioso sino al contrario, he luchado contra las mafias en forma activa. La asociación ilícita la forman ellos, me refiero a los entonces funcionarios de la gobernación de (María Eugenia) Vidal, no yo que estoy preso hace casi dos años, sin que la fiscal me lea los cargos, y me muestre las supuestas pruebas en mi contra.

-¿A quiénes se refiere?

-Al jefe de Gabinete, Federico Salvai, al ministro de Justicia, Gustavo Ferrari. Los dos me apretaron para que renuncie como juez de Garantías de la Plata. La procuradora María del Carmen Falbo, que finalmente negoció su salida del cargo sin denuncias en su contra. El pacto se hizo evidente con la designación de la propia Falbo como asesora en el Ministerio de Justicia de la Nación, a cargo de Germán Garavano. Recuerdo que Elisa Carrió, la socia fundadora de Cambiemos, había pedido la salida de Falbo para poner en la Procuración Bonaerense a su hombre, Julio Conte Grand, que aún sigue en el cargo. Antes de renunciar, Falbo le fue funcional a Vidal y presentó un juicio político en mi contra por una causa del 2001 que había sido archivada y sobreseída luego por el Juzgado de Garantías Número 1 de La Plata. Vaya a saber desde qué tiempo me vienen siguiendo. Han echado a mi hija que era una empleada simple del ministerio de Educación y la echaron de su puesto. Mi hermano tenía 14 años trabajando en el Grupo Provincia y lo echaron. A mi señora que es un perito oficial médico psiquiatra del Ministerio de Seguridad la trasladaron, la sancionaron, le estaban iniciando un sumario. La persecución familiar ha sido muy grande. Salvai y Ferrari me ofrecieron un cargo, como le ofrecieron a la Procuradora. Yo no lo acepté. Hasta que iniciaron esta feroz cacería de desprestigio en mi contra y renuncié por una cuestión de salud y para proteger a mi pequeño hijo. El gobierno de Vidal, para formatear la justicia con jueces amigos, demolió mi imagen. Después allanaron mi casa y me detuvieron.

-Usted sabe que al hacer estas acusaciones, los que está nombrando, el doctor Ferrari, Falbo, Salvai, etcétera, están libres y con todos los medios a disposición, quizás para contraatacar y decir lo que tengan que decir de usted también.

-Lo han dicho durante años. Yo acepto cualquier programa en directo para cualquier careo. Tengo pruebas. Vengo sosteniendo y denunciando desde que caí detenido. Tengo 40 años en tribunales y los conozco. Conozco a los ministros, conozco la cloaca del manejo de los ministerios. Conozco que no han hecho nada con respecto a los narcotraficantes reales. Conozco que llenan las cárceles de perejiles. Conozco que hacen falsas estadísticas. Conozco a muchos que son unos ladrones. Que son realmente una asociación ilícita. Que digan lo que digan. Yo ya estoy preso. Ya están destrozando la vida de una familia. Yo no les tengo miedo. Me amparo en la verdad, no tengo nada que esconder. Me han investigado por derecha, por izquierda, en forma legal e ilegal.

-Lo que dice sobre los ex funcionarios parece casi una amenaza. Como diciendo: “Que digan lo que quieran porque yo sé mucho”.

-No, no, no. Siempre lo supe y siempre lo dije, no es una amenaza, es un hecho real. Si quieren hablar en serio la cuestión no es de cambiar de collar, sino de dejar de ser perro.

El 24 de agosto de 2018, la PFA allana la casa del ex juez César Melazo y se lo llevan detenido. (Prensa Ministerio de Seguridad)
El 24 de agosto de 2018, la PFA allana la casa del ex juez César Melazo y se lo llevan detenido. (Prensa Ministerio de Seguridad)

Antecedentes

El que habla desde la Unidad 31 del Penal Federal de Ezeiza con Infobae es el ex juez de Garantías Número 2 de La Plata César Melazo.

Está detenido desde el 24 de agosto de 2018, fecha en que allanaron su domicilio. En su interior, la Policía Federal, por entonces a cargo políticamente de la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, encontró un pequeño arsenal, más de 2.000 municiones y 15 armas, entre largas y de puño, una de ellas tenía pedido de secuestro.

El 29 de septiembre fue procesado con prisión preventiva, acusado de liderar una asociación ilícita integrada por ladrones y policías. Se la llamaba “La banda del comisario".

Según ese expediente -que Melazo cuestiona ante Infobae con vehemencia- la organización criminal se dedicaba a robar casas y cometer estafas con autos falsificados, entre otros delitos. Además, se sostiene, contaba con zonas liberadas por jefes policiales y protección de la Justicia, es decir del ex juez de Garantías.

“No tengo ni tuve ningún grado de participación ni conocimiento de los hechos que se me imputan, ni siquiera conozco a los otros 13 detenidos en el marco de esta causa. Es más, acá a mi lado está Carlos Bertoni, hermano de Daniel, el campeón del mundo en 1978, que le está ganando a un cáncer acá encerrado y no lo conocía antes. O acá hay gente que sobra o están faltando otros, los verdaderos delincuentes. Realmente acá se trataba del PRO, a través de sus funcionarios y senadores para elegir a la oposición. Primero me ponían a mí como de ser parte de la oposición política por ser peronista y luego, cuando se fue desvaneciendo todo ello, y vieron la independencia, y que no había ninguna cuestión política detrás de esto, me trataron de poner como jefe de una banda de chorros comunes”, sostiene el ex juez durante los cincuenta minutos de entrevista mantenida vía Skype, ya que no se puede ingresar al penal por las normativas dispuestas ante la pandemia del coronavirus.

Pasado

César Melazo supo ser un juez que gozó de las mieles del poder. Gobernadores como Eduardo Duhalde lo ponderaban públicamente. Es que mientras los medios y la atención política se centraba en la “maldita policía” de la provincia de Buenos Aires y poco después en el atroz asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas en Pinamar, el magistrado avanzaba sobre las relaciones y conexiones entre los capitalistas del juego clandestino, e integrantes del sistema político y policial. Era la prehistoria.

Corrían los años 1997 y 1998. Esa “megacausa” llenó a Melazo de elogios y destellos de flashes. Lo rodeó de micrófonos. No era para menos: más de 200 allanamientos y 250 detenidos entre uniformados, dudosos empresarios, pasadores de quiniela, barrabravas y punteros políticos.

Los detalles quedaron plasmados en su libro La mordida. En letras blancas, que resaltan sobre la tapa negra, la bajada reza: “Una investigación judicial que puso al descubierto la praxis de los capitalistas del juego clandestino, sus conexiones con policías y políticos, y la importancia del sistema jurídico, retratada por el propio juez de la causa”.

"El juego clandestino no puede funcionar sin que la policía lo encubra y sin que el poder político lo acepte”, sostenía el magistrado. El gobernador Duhalde aprobaba sus palabras mientras ordenaba la primera intervención civil en la su policía brava.

Pero con el correr de los años, las acusaciones se diluyeron, los presos fueron quedando libres y exonerados de los cargos por las cámaras penales, y mientras el magistrado declaraba que las resoluciones de sus pares le generaban “náuseas” el grupo especial de detectives de confianza de Melazo que investigaban el cuadrado corrupto conformado por civiles-políticos-policías-funcionarios judiciales fue desmembrado

Por entonces ya era 2002, y Marcelo Saín, el entonces viceministro de Seguridad –hoy ministro de Seguridad de Santa Fe- denunció la vinculación entre la caja negra de la bonaerense y algunos sectores políticos y la connivencia entre comisarios e intendentes del Conurbano Bonaerense.

En un punto, las denuncias del segundo de Juan Pablo Cafiero y el autor de La mordida coincidían. Aunque un sector político-policial aseguraba que “Melazo volteaba a su competencia y a los de sus socios”.

Una acusación muy similar a la utilizada casi 15 años después para detenerlo: dale cobertura a bandas criminales.

Las declaraciones de Saín cayeron como una bomba atómica en el peronismo gobernante, y sobre todo entre los barones del Conurbano. La presión fue tal que fundador de la Policía de Seguridad Aeroportuaria renunció.

Felipe Solá, el gobernador de entonces, se entrevistó con el presidente Néstor Kirchner. En su territorio arreciaban los secuestros extorsivos. La víctima más mediatizada fue un canillita que resultó ser el padre del actor Pablo Echarri.

“En la mayoría de los secuestros extorsivos, hay involucrados efectivos de la policía bonaerense", declaró el jefe de Estado y agregó: "Hacen falta menos discursos y más acción. La policía bonaerense debe tener una profunda depuración".

Como se ve, pasado y presente tienen a los mismos actores. Cambian los nombres, pero no las acciones, en este caso corruptas.

Durante todos estos años, incluyendo el 2015, Melazo, para gusto de algunos, y disgusto de otros, siempre fue protagonista. A veces por acción. Otras, por omisión.

Los detectives encontraron en el domicilio del ex magistrado más de dos mil municiones y 15 armas. "Soy coleccionista", le dijo César Melazo a Infobae. (Prensa Ministerio de Seguridad)
Los detectives encontraron en el domicilio del ex magistrado más de dos mil municiones y 15 armas. "Soy coleccionista", le dijo César Melazo a Infobae. (Prensa Ministerio de Seguridad)

Presente

-Doctor, está preso por distintos cargos, inclusive cohecho, asociación ilícita. ¿Cuál es su situación procesal a casi dos años de su detención?

-Soy procesado, no tenemos fecha de juicio, no está firme la elevación a juicio. Hasta el momento solamente he declarado el primer día en el que fui detenido. No me mostraron los elementos de cargo. La fiscal no me ha hecho ninguna pregunta al respecto, y las pruebas que fuimos ofreciendo en el mismo momento de la indagatoria, aún sin ver la causa, aún sin saber los motivos por los cuales me encarcelaban declaré y dejé abierto. Nuestra causa es del año 2014, se investigaban hechos ocurridos en el año 2008. Por entonces, la fiscal Bettina Smolinsky de Lacki, me había comentado sobre la intervención telefónica y seguimientos efectuados a policías y otras personas en la causa que luego me vería involucrado, y a la que el relato mediático instaló, a pedido de la Gobernación, como “la súper banda del Juez Melazo. Finalmente llegó el momento político oportuno o necesario para Vidal, Carrió, Conte Grand y Bullrich y después de declarar como testigo en esa causa, la justicia que sucumbió a la presión del Poder político, ordenó mi detención en un Mega-operativo, en paralelo con la primera declaración en los Tribunales Federales de Comodoro Py de la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

-A usted se le imputa haber formado parte de una banda mixta integrada por policías, delincuentes y barrabravas, y en el asesinato de Juan Roberto Farías, delincuente que dicen que entró a robar a la casa de un empresario, se llevó el botín, pero no lo repartió con la banda, es decir que se cortó solo y por eso lo asesinaron.

-Sí. Ese empresario, el día que lo robaron yo estaba en su cumpleaños de 60 años, tengo una amistad con él, lo aprecio mucho, tuvimos una relación personal y funcional. No tengo ni tuve ningún grado de participación ni conocimiento. Es más, no tuve ninguna queja por parte de la víctima, con cual, sigo reiterándole, me une un grado de conocimiento y hemos conversado con él. Es más, me he preocupado por él, por su causa que aún no fue resuelta.

-Claro, pero a usted lo vinculan con esta banda.

-Sí, sí. A mí me vinculan. Primero declaré un mes antes de la detención como testigo. Y había un jefe de esa banda que era un policía. Luego, por una cuestión política, que yo vengo denunciándola y que arranca desde el año 2015, que ampliaremos en su momento, me ponen a mí como partícipe primero, y después como jefe de esa banda, que es un conjunto de personas, que son 14, hay algunas que están imputadas de robos y homicidios de otros hechos del año 2008, 2010, 2014, y en la cual yo no tengo ningún tipo de participación ni mención en la causa alguna, ni grado de sospecha alguna, ni ninguna grabación, ni ninguna prueba documental , ni testimonial, ni siquiera indiciaria de haber participado, o haber sido parte de ningún tipo de banda. No soy mafioso sino al contrario, he luchado contra las mafias en forma activa.

"No soy mafioso, sino al contrario, he luchado contra las mafias en forma activa. La asociación ilícita la forman ellos, me refiero a los entonces funcionarios de la gobernación de (María Eugenia) Vidal", dice Melazo desde la Unidad Penal 31 de Ezeiza.
"No soy mafioso, sino al contrario, he luchado contra las mafias en forma activa. La asociación ilícita la forman ellos, me refiero a los entonces funcionarios de la gobernación de (María Eugenia) Vidal", dice Melazo desde la Unidad Penal 31 de Ezeiza.

-En las noticias de entonces a usted lo denominaban como parte de “La Mafia Platense”, a la que, según la gobernadora Vidal, “había que erradicar” para tener “una provincia más justa”.

-Según el relato periodístico y político de entonces, esa supuesta mafia platense estaba compuesta por el sindicalista “Pata” Medina, el empresario de medios Marcelo Balcedo y el ex juez Melazo. Envalentonado por el coro mediático que sonaba alineado a la gobernación, el procurador Julio Conte Grand comenzó a desfilar por los medios asegurando que contaba con elementos para iniciar una causa que, según dijo, sería “más rimbombante” que la denominada causa de los cuadernos que se investigaba en la Justicia Federal. Mientras tanto, la gobernadora Vidal tomaba las detenciones de Medina, Balcedo y Melazo como un “spot de campaña” para lograr su propia reelección en el cargo y formatear a la justica según su conveniencia.

-Y le recuerdo que los tres terminaron presos.

-Sí, pero Medina y Balcedo tienen prisión domiciliaria, yo sigo encerrado.

-Aún recuerdo el allanamiento a su casa. Usted estaba en un rincón, con una campera oscura, mirando resignado como la policía se llevaba unas dos mil municiones y quince armas.

-Yo soy coleccionista. Tenía todas esas armas en regla. Hay una sola arma cuestionada. Era un arma de mi padre del año 1892. Mi padre murió en julio del año 2012, o 2013, y me regaló un fusil, viejo, que estaba colgado en una especie de pulpería que tengo donde nos reunimos con mis amigos a comer asado. Ese fusil tenía un pedido de secuestro de hurto del año 2007. Es la única arma irregular que tenía y yo desconocía esa irregularidad. Los medios de comunicación transmitieron en directo por televisión mi detención, violando no sólo mi propia intimidad, sino, sobre todo, la de mi familia, además de aterrar a mi hijo menor de 2 años con una violencia desmedida en un procedimiento plagado de efectivos policiales en número inusitado, muñidos de armas de guerra, tan sólo para ir a buscar a un ex juez que estaba junto a su familia. Es el mismo hijito que ya se olvidó de cuando su papá vivía en su casa, porque no alcanza hablar por Skype con él. Solicité mi prisión domiciliaria por estar en el grupo de riesgo por el tema de coronavirus, por tener un hijo pequeño, pero hasta ahora no me concedieron el beneficio. Esta causa tiene tantas irregularidades que ni siquiera va a llegar a juicio.

-Usted que formó parte del Poder Judicial, ¿cree en la Justicia?

-No, no creo en la Justicia, creo en los jueces. Lo dije en mi libro La mordida en aquel momento. Hay muchos jueces que son inmorales, que comparten las mujeres, que son mentirosos, que son arbitrarios, que son injustos, y están en un cargo que los hace creer que tienen sangre azul, que son sometidos al apriete de un llamado telefónico, del poder de turno y arrugan. Ese no es el Poder Judicial independiente por el cual luché, que quise y que quiero. No creo en la Justicia. Creo en los jueces y espero que haya gente con valor que pueda resolver conforme a derecho, conforme a la constitución en esta causa. Y aclaro, acá o sobra gente de la que estamos presos, o falta mucha que tiene que estar.

-¿Quiénes faltan?

-La instrucción la llevó a cabo la Policía Federal que eligió la prueba, los testigos, las escuchas y al imputado que le servía al relato del Gobierno. En la misma causa, por la cual estoy preso aparecían mencionados jueces de Casación Penal, Fiscales de Cámara, Fiscal de Casación, la propia jueza Marcela Garmendia –investigaba la causa por la que está detenido-, el subsecretario de Gobierno Municipal, Martínez Garmendia –hijo de la magistrada acusado por tráfico de influencia-, los abogados Gustavo Galasso y Fernando Burlando, el fiscal Álvaro Garganta, entre otros. De entre todos esos, el trofeo elegido, la cabeza elegida por la gobernadora Vidal para hacer propaganda con su supuesta lucha contra las mafias platenses fui yo.

-¿Y va a creer en los jueces del Tribunal Oral que lo juzgará a usted?

-Hasta el momento no hay ninguna resolución de la Cámara de Casación. Esta causa es una vergüenza. Hay muchísima inmoralidad en el Poder Judicial. No les da el piné como para que escupan agua bendita.

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