(Fernando Calzada)
(Fernando Calzada)

El fiscal Raúl Plee decidió no renunciar al cargo de fiscal general de Casación Penal. Su nombre había circulado en una lista de funcionarios judiciales que habían decidido dejar la función pública como consecuencia del cambio de régimen jubilatorio. Ya tenía la edad y los daños de aporte para retirarse y se preveía que oficializaría su salida antes de que se apruebe la nueva ley, actualmente en el Senado. En ese marco, Plee avisó a la Procuración General de la Nación que se iba a acoger a su retiro, pero el trámite no había sido aceptado. Días después, comunicó que retiraba su renuncia porque había decidido que se mantendrá en su cargo.

La información fue confirmada por fuentes judiciales a Infobae. En silencio, Plee había presentado su renuncia el 20 de febrero. La idea era que se hiciera efectiva a partir del 1° de marzo. Sin embargo, el viernes pasado se comunicó con la Procuración y la retiró. Explicó que basaba su decisión en motivos personales.

El miércoles, Plee fue una de los representantes judiciales, en nombre de la Asociación de Fiscales Nacionales (Affun) que expuso ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara Baja en medio del debate del proyecto de reforma jubilatoria, que al día siguiente se aprobó en el recinto.

Desde hace más de 25 años, Plee es fiscal general ante la Cámara Federal de Casación Penal, el máximo tribunal penal del país. Antes de llegar a ese cargo, ocupó otros puestos relevantes en el Poder Judicial: fue secretario de un juzgado de instrucción criminal de Capital Federal, juez penal Económico, y fiscal ante la Cámara Federal de San Martín. Integró además una comisión asesora en seguridad deportiva en el Club Atlético Boca Juniors, institución donde se destacó como dirigente el presidente Mauricio Macri.

Plée fue uno de los fiscales que encabezó la marcha que se hizo al mes de la muerte de Alberto Nisman, en febrero de 2015.

Estuvo a cargo de la Unidad Fiscal contra lavado de dinero durante 10 años, hasta que fue desplazado en 2012 durante la gestión de Alejandra Gils Carbó. Precisamente, cuando Gils Carbó se alejó de ese cargo tras ser procesada, su nombre fue uno de los que se mencionaban con fuerza para convertirse en Procurador General. Su nombre contaba con el aval del peronismo federal.

Sin embargo, Macri optó por proponer a otra candidata Ines Weinberg de Roca, que llego a tener una audiencia pero nunca la votaron. Con el triunfo de Alberto Fernández, volvió a plantearse quién sería el encargado de ser el jefe de los fiscales y el presidente propuso a Daniel Rafecas.