El alejamiento de Beatriz Ávila del bloque de Juntos por el Cambio sigue dando que hablar en Tucumán, la provincia a la que representa la diputada. Luego de que el presidente Mauricio Macri le reclamara que devuelva su banca (igual que a Miguel Ansaloni y a Antonio Carambia) y de que la legisladora le contestara con vehemencia, continuaron los fuertes cruces entre los dirigentes de esa provincia. Si bien el gobernador Juan Manzur y su vice Osvaldo Jaldo se mostraron más moderados, los referentes tucumanos del Gobierno saliente y del entrante expresaron sus críticas y su apoyo a Ávila, respectivamente.

"Es una visión de los parlamentarios y cada uno define qué hará. Lo único que le pido a los cinco diputados, a los que salieron por mi espacio político y a los que no, es que trabajen por Tucumán, que cumplan con el mandato que les dio el pueblo y que traigan beneficios para la provincia”, sostuvo Manzur en una conferencia de prensa que realizó en la mañana del miércoles, en alusión a los elegidos por Tucumán en las elecciones del 27 de octubre: Mabel Carrizo, Mario Leito y Carlos Cisneros, del Frente de Todos, y Lidia Ascárate y Domingo Amaya, de Juntos por el Cambio.

En el mismo tono conciliador, el vicegobernador Jaldo prefirió no opinar sobre "cuál fue la motivación de la diputada” y, según consignó La Gaceta, consideró: "Ya pasaron las elecciones. Creo que nosotros, desde el punto de vista institucional, tenemos que priorizar el diálogo y dejar las diferencias atrás”.

Por su parte, el legislador Ricardo Bussi (Fuerza Republicana) fue uno de los que atacó con dureza a Ávila. “Durante cuatro años le mintieron a la gente diciendo que FR tenía un acuerdo con el PJ. Ahora se sabe la verdad: Ávila será aliada del Frente de Todos para el quórum y las leyes”, la acusó, en declaraciones a la misma publicación de Tucumán.

Alberto Colombres Garmendia, ex legislador y ex candidato a diputado por Juntos por el Cambio, se manifestó en la misma dirección: “No lo puedo tomar bien, creo que es una decisión equivocada de ella y de Germán Alfaro (intendente de la ciudad de Tucumán y esposo de Ávila). Creo que va a tener un impacto negativo en la gente que puso su voto de confianza en ellos”.

Lamento, repudio y condeno la decisión de la diputada Beatriz Ávila de defraudar a los cientos de miles de tucumanos que la votaron, al poner al alcance del kirchnerismo la banca que ganó gracias a quienes desde Cambiemos apoyamos su candidatura en 2017”, la criticó Luis Brodersen (PRO), que no renovó su mandato en la Legislatura en los últimos comicios.

En tanto, José Cano, el principal referente de Cambiemos en la provincia, opinó en Twitter que la diputada dejó “de lado los valores que nos unieron” y le sugirió “recapacitar”.

En contrapartida, Enrique Romero (Partido Perón) fue uno de los primeros en defender a Ávila. Y para ello, hizo hincapié en la carrera política de Patricia Bullrich, que tras el tuit de Macri también había atacado a la diputada: "Bullrich tiene más pases políticos que clubes en la superliga: fue JP, montonera, menemista, frepasista, alianza coalición cívica, Cambiemos y Juntos por el Cambio. Y ahora pretende descalificar a Beatriz Ávila”.

En la misma vereda se ubicó el legislador José María Canelada, quien explicó: “Las charlas que venimos teniendo con Germán (Alfaro), Beatriz (Ávila) y otros dirigentes del PJS (Partido por la Justicia Social) es de coincidencias en enfrentar al modelo que (José) Alperovich y (Juan) Manzur han instalado en Tucumán. Y esa construcción en la provincia abarca a muchos espacios que exceden a los que integramos Juntos por el Cambio, como el caso de Libres del Sur y de otros sectores del peronismo o de grupos independientes".

Por otro lado, el concejal Alfredo Toscano se sumó a la postura de respaldo hacia Ávila: “Lamento que en estos cuatro años en Cambiemos haya primado una visión centralista de la política que se apoyó solamente en decisiones sectarias por parte del PRO, lo que condicionó a las demás fuerzas que integran la alianza, que se vieron cercenadas en su intención de colaborar”.

Las repercusiones habían comenzado el miércoles, apenas se supo que Pablo Ansaloni, Beatriz Ávila y Antonio Carambia dejaban sus bancas en el bloque de Juntos por el Cambio y formarán parte de Unidad Federal para el Desarrollo. El primero en marcar su postura fue Mauricio Macri, que calificó la decisión como una “traición a los votantes”.

No obstante, la reacción de la diputada Ávila no tardó en llegar y le recordó que no escuchó “las mismas condenas” cuando Miguel Ángel Pichetto aceptó ser el candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio sin dejar su banca en el bloque peronista.

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