Alberto Fernández en México

El presidente electo Alberto Fernández continúa su recorrida por México. Esta noche, visitó la Universidad Nacional Autónoma y encabezó un acto ante cientos de personas que corearon su nombre y el del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

Fue justamente al mandatario a quien Fernández le dedicó sus primeras palabras: “La verdad es que ustedes son muy generosos, hablan de la esperanza y la bocanada de aire fresco que parece haber generado el éxito que tuvimos con Cristina (Kirchner). Pero la verdad es que la primera bocanada de aire fresco que tuvo América Latina fue el triunfo de Andrés Manuel López Obrador”. Luego, el ex jefe de Gabinete citó al músico y cantautor argentino Atahualpa Yupanqui: “Él decía que un amigo es uno mismo con otro cuero, eso sentí ayer con López Obrador”.

En su discurso, Fernández se refirió a la “década progresista” de América Latina y pidió por la libertad del ex presidente brasileño Lula: “Tal vez esté preso porque consiguió que más de la mitad de los brasileños sean parte de la clase media. Tal vez eso es lo que no le perdonaron a Lula. Eso pasó en todo el continente. Pasó en Argentina, en Ecuador y en Bolivia. Lo que no le perdonan a Evo Morales es que cambió la estructura productiva de Bolivia”.

Fue allí cuando pidió un aplauso para Rafael Correa (ex presidente de Ecuador) y defendió a Cristina Kirchner: “Todos víctimas de un sistema judicial que articularon para perseguir a los líderes populares. Con Cristina no pudieron avanzar porque las pruebas eran inexistentes, porque el pueblo la eligió y porque detrás estaba el peronismo. Pero pudieron con Lula y con Rafael”.

También pidió “barajar y dar de nuevo” y terminar ese “sistema antojadizo de perseguir políticos a través de jueces que se someten al poder de turno”.

Fernández, quien comenzará su mandato a partir del próximo 10 de diciembre, aprovechó para mencionar el contexto económico en Argentina y le envió un mensaje al gobierno de Mauricio Macri: “No me muestren números de crecimiento donde el 40% es pobre. Eso se llama desigualdad, y en el continente no podemos seguir soportándola”.

Alberto Fernandez REUTERS/Luis Cortes
Alberto Fernandez REUTERS/Luis Cortes

En esa línea, insistió en la importancia de la equidad para que las sociedades se desarrollen realmente. “Nosotros fuimos distintos, como México, porque los postergados tuvieron derechos. Eso hizo ricas a nuestras naciones. Un día nos dijeron que había que empezar a ajustar, pero el ajuste no era sobre los poderosos, era sobre los postergados”, explicó.

Según Fernández, tanto su gobierno como el de López Obrador tienen la obligación de “terminar con la desigualdad y devolverle la felicidad” a la sociedad. Como ejemplo utilizó el reciente estallido social en Chile y lo adjudicó a un “sistema que hace valioso el crecimiento económico mientras algunos quedan postergados”.

“Cuando me hablaban del ‘milagro chileno’ yo siempre decía que el único milagro es que la gente no reaccionaba. Y un día reaccionaron y pusieron sobre la mesa todas las inequidades que estaban tapadas. Así no se construye un buen continente”, afirmó.

En cuanto a la inserción comercial de la Argentina en el mundo, el presidente electo señaló que hoy por hoy ya no tiene sentido discutir la globalización. No obstante, instó a seguir el ejemplo de Europa porque el único modo para que la globalización “no nos lastime” es la regionalización.

“No miren al norte, miren a Europa, debemos estar unidos en economías regionales. Voy a trabajar incansablemente en unir a América Latina en un solo continente. Sé que no estoy solo”, arengó.

Al final de su discurso leyó preguntas de los presentes. Una de las primeras giró en torno a su postura frente al aborto. “A lo largo de toda la campaña le pedí a la Argentina dejar de ser hipócrita y dejar de castigar el aborto. El aborto es parte de la hipocresía argentina que condenan a la mujer sin recursos. Yo no soy un hipócrita. Toda mi vida enseñé que el aborto no debería nunca haber sido un delito”.

No obstante, aclaró que el hecho de que el aborto no sea castigado no quiere decir que las mujeres están obligadas a abortar. “Lo único que intento es garantizar los derechos de las mujeres”, resumió.

Por último, se despidió con un mensaje para los jóvenes de todo el continente: “Cuando vean la injusticia, pónganse de pie y reclamen. Cuando vean que no estoy cumpliendo lo que dije, salgan a la calle y recuérdenmelo. Hagan eso en toda Latinoamérica y así Latinoamérica va a estar mejor”.

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