Julio De Vido y Roberto Baratta (NA)
Julio De Vido y Roberto Baratta (NA)

Nueve años después, un empresario decidió denunciar que Roberto Baratta, la ex mano derecha de Julio De Vido, lo presionó para despojarse de una usina de Rosario: la Central Térmica Sorrento y sus instalaciones, en favor del grupo empresario Albanesi. Usó como pruebas para acreditar esa acusación los dichos del empresario del grupo Albanesi, Armando Loson, arrepentido en la causa de los cuadernos.

La denuncia, que tramita en el juzgado federal de Luis Rodríguez, la hizo Sergio Taselli, vinculado a la explotación del servicio de ferrocarriles, y se enlaza con la causa por las anotaciones de Oscar Centeno. La demora en la denuncia por un hecho ocurrido en 2010 la justificó, precisamente, en que las pruebas las tiene ahora: antes solo tenía su palabra contra la del resto, pero a diferencia de antes está la declaración como arrepentido del empresario que lo sucedió.

Una curiosidad: Sergio Taselli estuvo preso momentáneamente en la causa de Claudio Bonadio. Se presentó en agosto de 2018 a declarar espontáneamente luego de que su apellido apareciera en los cuadernos de Oscar Centeno y el juez lo dejó preso. Más tarde fue liberado por la Cámara Federal y el que quedó procesado en el expediente fue su hermano, Alberto Taselli, quien espera saber si lo envían a juicio.

Sergi Taselli
Sergi Taselli

Lo cierto es que en febrero pasado, Sergio Taselli decidió denunciar a Baratta y a Loson por los delitos de extorsión y exacciones ilegales entre otros. Según Taselli, a principios de noviembre de 2010, en una reunión en el Ministerio de Planificación en la que estaban presentes otras personas, el subsecretario de Coordinación y Control de Gestión lo obligó –bajo intimidación– a despojarse del predio de la Central Térmica Sorrento, sus instalaciones, el negocio de venta de energía –vía explotación de la usina– y los créditos en vigencia, todo en favor del empresario Loson.

Taselli relató que Baratta le manifestó: "Sergio, tenés que dejar la central ya mismo. No preguntes nada y abandoná el predio, te lo digo por tu bien, (…) te dije que no preguntes si no querés pasarla muy mal, no me jodas, hacé lo que te digo. Juntate con Loson y entregale todo. Mirá que desde acá conocemos todo de tu vida. Además te puedo expropiar y no pagarte un mango".

En la causa de los cuadernos, en tanto, Loson declaró como imputado-colaborador. Allí, entre otras cuestiones, aseguró que "fue obligado a ceder un contrato en favor de CAMMESA sin ningún beneficio para la firma ALBANESI", mientras que en otra parte afirmó que le solicitaron que su firma "tenía que poner en funcionamiento la Planta de Sorrento que pertenecía al GRUPO TASSELLI y se encontraba sin funcionamiento desde el año 2007″. Fue así que aportó dinero a Nación Fideicomisos, el contrato de cesión de derechos de capacidad de Transporte Firme de Gas Natural y dinero a Baratta, que –según aseguró– eran aportes a la campaña.

Aunque la causa se abrió en febrero, el caso se conoció recién ahora porque Sergio Taselli quería ser querellante en el expediente y Rodríguez no lo dejó. Entonces el empresario fue a la Cámara Federal, en donde ayer le dieron la razón.

"Es evidente que en la hipótesis planteada, los eventos le habrían generado al peticionante la afectación que prevé como requisito la ley" y por lo tanto "tiene derecho a ser aceptado como querellante y a promover con las facultades y límites que fija el Código Procesal la investigación de los acontecimientos que denunció", dijeron los jueces Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia, de la Sala II de la Cámara Federal.