Pino Solanas, Victoria Donda, Matías Lammens y Gisela Marziotta (Télam)
Pino Solanas, Victoria Donda, Matías Lammens y Gisela Marziotta (Télam)

Matías Lammens tenía una cábala: las zapatillas. Pero como estaban muy gastadas lo retaron y lo obligaron a usar zapatos marrones. Al final de la noche, con una sonrisa dibujada en la cara, aseguró a Infobae: "Creo que a partir de ahora tengo una nueva cábala".

El resultado sorprendió a todos. A la paliza electoral a nivel nacional se sumaba una victoria irrefutable en provincia de Buenos Aires. Pero la capital no se quedó atrás. El sueño de Rodríguez Larreta de ganar en primera vuelta quedó en duda y ahora el Frente de Todos siente que puede dar el batacazo.

"Si fuera por mí arranco la campaña mañana mismo, tengo una emoción", confiesa el candidato a jefe de Gobierno con tono exaltado.

En la previa, antes de que se anunciaran los resultados oficiales, desde el equipo de campaña porteño explicaban a este medio que "ni el más optimista esperaba lo que pasó". Todos destacaron que el comando de campaña, conformado por Mariano Recalde, Manuel Socías, Claudia Neira y Matías Barroetaveña, trabajó como si hubieran "estado juntos toda la vida".

Matías Lammens habló con Infobae tras conocer los resultados oficiales
Matías Lammens habló con Infobae tras conocer los resultados oficiales

Con el 32% de los votos cumplieron el primer objetivo: perforar el techo histórico del peronismo en la ciudad. Al parecer, la estrategia frentista, el impacto de la crisis y la elección de un candidato extrapartidario dieron muy buenos frutos.

Matías Lammens votó a la mañana en Palermo y al mediodía comió con familiares y amigos. Durante la tarde estuvo en su casa reunido con sus colaboradores más cercanos y parte del equipo de campaña siguiendo los primeros resultados y haciendo zapping por los principales canales de noticias.

Caída la noche, se tomó un taxi hasta el búnker en Chacarita y fue directo para el tercer piso, el espacio reservado para los principales dirigentes. Allí conversó con Alberto Fernández -no habían hablado durante el día- y esperó los datos oficiales junto a su compañera de fórmula Gisela Marziotta.

"Con Alberto nos abrazamos y me dijo: 'Preparate que vas a ganar la ciudad'", relató. Pero aseguró que al escuchar esa frase no sintió miedo: "No se me frunció, estoy contento", dijo entre risas.

Según él mismo reveló, vivió la jornada con mucha ansiedad y sorprendido con los primeros resultados de las mesas testigos. "Según los datos parciales ganamos en la comuna 4, en la 8, en la 9 empatamos", adelantó. "También ganamos en Boedo", destacó con un guiño el presidente de San Lorenzo.

Incluso antes de conocer los datos oficiales, algunos en el Frente de Todos porteño ya hablaban de una "elección histórica en la ciudad" y cuestionaban los primeros boca de urna que le daban a Larreta más del 50% de los votos.

"Esto fue una bofetada de realidad. Más que alegría lo que sentimos es que la gente está castigando al gobierno por lo mal que estamos", explicaron allegados a Marziotta.

Clima de fiesta en el búnker de Chacarita

A las 21.20 Felipe Solá tomó el micrófono y abandonó la cautela que los candidatos venían ejercitando durante la tarde. Aseguró que la diferencia era amplia y la tendencia irreversible. Fue recibido con cánticos del público que ya se amontonaba en el salón principal del centro cultural: "Oh, vamos a volver", coreaba la militancia.

Junto a Mariano Recalde pidieron al Gobierno que no demore la difusión de los resultados. "Largá los datos, la puta que te parió", cantaba la hinchada. "El mejor equipo de los últimos 50 años debería poder darnos los datos", chicaneó a su turno el camporista.

Una hora más tarde el presidente Macri salió a reconocer que Juntos por el Cambio había hecho una "mala elección". En el búnker de Todos le subieron el volumen a la cumbia. Damas Gratis plasmó el clima de fiesta. "Ni el más optimista esperaba esto. ¿49 puntos en Provincia?", aseguraban allegados a Recalde.

Un escenario lleno de candidatos sonrientes

Tras la confirmación de la victoria a nivel nacional. Los candidatos porteños fueron los primeros en subir al escenario. Luego le tocaría a los de provincia y Alberto Fernández se encargaría del cierre.

Pasadas las 23, Lammens apareció junto a Marziotta, Recalde, Donda, Pino, Penacca, Hagman, Neira, Ofelia Fernández y Ferreño. Agradeció a los porteños que lo votaron y a los que no lo apoyaron: "Vamos a redoblar el esfuerzo para que nos puedan escuchar y conocer nuestra propuesta".

También disparó algunos dardos contra el larretismo "No nos resignemos a creer que un buen gobierno es el que termina una obra mientras la sociedad se cae a pedazos". Para el cierre, pidió redoblar los esfuerzos a partir del día siguiente para "ganar en octubre".

Alberto Fernández (Gustavo Gavotti)
Alberto Fernández (Gustavo Gavotti)

El panorama porteño de cara a octubre

Como viene de afuera de la política, el presidente de San Lorenzo no genera rechazo; en todo caso todavía debe superar la falta de conocimiento. Por eso, desde el comando de campaña especulan con que aún tiene margen para crecer.

Más allá de las declaraciones mediáticas cargadas de optimismo, el objetivo realista del Frente de Todos en la ciudad de Buenos Aires no era sacar más votos que el macrismo en las PASO. La verdadera batalla para ellos -la que sí consideran "ganable"- es la segunda vuelta electoral. Y para hacer un pronóstico tan arriesgado se basan en la historia reciente.

El abrazo entre Rodríguez Larreta y Macri
El abrazo entre Rodríguez Larreta y Macri

El camino lo marcó Martín Lousteau en 2015, quien quedó segundo a 20 puntos en la primera ronda pero casi logra dar el batacazo un mes después montado sobre los votos de todo el arco opositor. Perdió por 3%, pero dejó demostrado que en capital cuando un candidato logra sumar los votos de peronistas de todas las corrientes, progresistas liberales y votantes de la izquierda que descreen del "son todos lo mismo", es posible pelearle de igual a igual al macrismo en su principal bastión electoral.

También recibieron ayuda de las personas menos pensadas. Fueron los mismos oficialistas los que decidieron unificar por primera vez las elecciones porteñas con las nacionales con el objetivo de sumar más votos para la reelección de Macri. Incluso conscientes de que tal vez sacrificarían algunos puntos por la mala imagen del presidente.

Con el primer resultado puesto, Lammens aseguró que no van a cambiar la estrategia de campaña: "Hay que seguir por este camino, seguir ampliando, seguir sumando". Y agrega: "Con este resultado tenemos posibilidades de ganar, vamos a tener una alternativa muy competitiva".

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