La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, criticó a las administraciones kirchneristas en el plano nacional y bonaerense, y buscó marcar un contraste con su propia gestión en distintos aspectos: el manejo de la Policía Bonaerense y la política educativa, entre otros.

Pero al ser consultada por qué el ahora Frente de Todos -mediante la fórmula compuesta por Axel Kicillof y Verónica Magario- mantiene una intención de voto que se traduce en una oportunidad tangible de ganar las próximas elecciones, la gobernadora aseguró que ese es el caso porque "para el kirchnerismo, la verdad es algo relativo".

"El kirchnerismo ha sido muy efectivo en poner en duda el valor de la verdad. Si hay un juez que milita y forma una agrupación que se llama justicia legítima, eso no es parcialidad judicial sino derecho a militar; si hay un programa en la TV pública que se dedica sistemáticamente a escrachar opositores, eso no es persecución política, sino una manera de contrarrestar medios hegemónicos", expresó para fundamentar su postura.

A su vez, Vidal indicó que su contrincante en la puja por la gobernación es una expresión de "un sistema que gobernó la provincia durante 28 años" y que no quiere más para el territorio bonaerense. "Sostuvo jubilaciones de privilegio, el no presentar declaraciones juradas, creció el juego de manera indiscriminada y la pobreza siempre fue más alta que el promedio nacional", expresó.

Kiciloff y Magario, la fórmula contra la que competirá Vidal en las próximas elecciones (Franco Fafasuli)
Kiciloff y Magario, la fórmula contra la que competirá Vidal en las próximas elecciones (Franco Fafasuli)

En esta línea, se refirió a distintas áreas de la gestión que, aseguró, habían sido descuidadas durante la sucesión de gestiones que la precedieron desde la vuelta a la democracia.

Respecto de la política educativa y los conflictos con los gremios docentes, Vidal reconoció que las extensas discusiones paritarias fueron "un conflicto que no queríamos y tardamos mucho en resolver, con responsabilidades de ambas partes".

No obstante, expresó que "eso no impidió que mientras tanto pudiéramos hacer muchas cosas juntos con los docentes" y aseguró que la situación edilicia de las escuelas "se empezó a resolver cuando asumí".

"Cuando llegué pregunté cuantas escuelas había y cual era el diagnóstico de infraestructura de cada uno, para ver cuáles estaban en situación más grave. Y no se sabía. Me llevó seis meses hacer el relevamiento", dijo Vidal, quien además indicó que "el 70% de los problemas de gas están resueltos, y para fin de año lo estará el 90%".

La gobernadora contrastó también su accionar en la Policía Bonaerense -"estaba muy permeada por la corrupción"- con el de sus antecesores, haciendo énfasis en la cantidad de efectivos expulsados de la fuerza durante su gestión.

"El cambio que hicimos fue muy profundo. Apartamos 13.000 policías, mientras que desde (la gestión de Felipe) Solá (2002-2007) hasta mí se echaron 4,000".  Y agregó: "Yo no les puedo garantizar que los 90,000 policías no van a cometer hechos de corrupción o violencia institucional, pero si que estos no se van a tolerar".

En otro pasaje de la entrevista, la gobernadora fue consultada sobre como será el control al financiamiento de su campaña. Esto teniendo en cuenta que en 2018 estuvo bajo fuerte escrutinio luego de que un medio revelara que una buena parte de los aportes para las elecciones legislativas habían sido irregulares, algo que devino en la salida de María Fernanda Inza, la tesorera de esas rendiciones.

Al respecto, Vidal dijo que su campaña será bancarizada y, a pesar de que la provincia de Buenos Aires no tenga un marco que regule su financiamiento, se plegará a la recientemente sancionada ley nacional. "Aunque no estoy obligada, lo vamos a hacer para garantizar la transparencia de la campaña. Todos los aportes van a ser bancarizados y trazables. Se van a tener que hacer desde una cuenta bancaria a la campaña, firmando una declaración jurada y con el tope que establece la ley nacional", explicó.

Para ello, la gobernadora contrató a la empresa Phylia para llevar adelante la logística y la administración de la recaudación de la campaña.

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