Jorge Rafael Videla, Leopoldo Galtieri y Reynaldo Bignone
Jorge Rafael Videla, Leopoldo Galtieri y Reynaldo Bignone

Hay aún 1.500 decretos de la última dictadura que permanecen en secreto. Son 16 secretos y otros 1.483 reservados, que no fueron incluidos en la desclasificación que dispuso la ex presidenta Cristina Kirchner a fines de 2012. Nueve de ellos, firmados entre noviembre de 1976 y octubre de 1983 y cuyo contenido había adelantado Infobae ayer, fueron publicados en el Boletín Oficial de este lunes.

El primero data del 24 de noviembre de 1976. Lleva el Nº 3010 y está firmado por Videla como presidente de la primera Junta Militar. Se refiere a una modificación presupuestaria destinada al Comando en Jefe del Ejército para que "mediante la intervención de sus servicios de carácter reservado, proceda a la adquisición de los elementos que garanticen el desenvolvimiento eficaz de las operaciones antiguerrilleras".

Además, hay otros seis decretos secretos de 1982, de los cuales cinco están vinculados a la Guerra de Malvinas.

A través del Nº 675 del 1 de abril – un día antes del desembarco argentino en las islas que dio inicio al conflicto bélico-, se constituyó el "Teatro de Operaciones Islas Malvinas Georgias y Sandwich del Sur a partir de las 01:00 horas del 1º de abril". Asimismo, se designaba comandante a cargo al general Osvaldo José García, que debía ejercer el gobierno militar y civil en la jurisdicción. Fue firmado por Galtieri, entonces presidente del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional.

Al día siguiente del arribo de los soldados argentinos al territorio en manos británicas, por el decreto Nº 681 se estableció "una Gobernación Militar en las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur a partir de las 00:00 horas del 3 de abril", y "su desafección" del Territorio nacional de Terra del Fuego. También se designó como gobernador militar de las islas al general Mario Benjamín Menéndez, de quien dependería "el Comité Militar" y quien ejercería "todas las atribuciones del gobierno militar y civil en esa jurisdicción".

El decreto secreto Nº 700, del 7 de abril, designó comandante del "Teatro de Operaciones Atlántico Sur"  al vicealmirante Juan José Lombardo, con la asignación de la partida presupuestaria que necesite para su cumplimiento. Debía ejercer "la totalidad de sus funciones con excepción de la Gobernación Militar del Territorio de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur".

En tanto, el Nº 917 del 7 de mayo, un mes que antes de la rendición, aprobó un contrato preliminar para la construcción de un submarino en el país con la firma de mayoría estatal Astillero Ministro Manuel Domecq García SA por la suma de $ 66.500 millones. Ambos fueron firmados también por Galtieri.

El contrato por el submarino fue modificado por otro decreto secreto posterior, el Nº 1.780 del 30 de diciembre de 1982, que lleva la rúbrica de Bignone, último dictador de la Junta Militar.

Todos estas normas fueron desclasificadas por la actual cartera de Defensa, a partir de un relevamiento y revisión de los decretos secretos aún vigentes, que la Secretaría Legal y Técnica les pidió a todos los ministerios.

Bignone también firmó el 9 de diciembre de 1982 el decreto secreto Nº 1.463 vinculado a un viaje a la República de Túnez y al Reino de Arabia Saudita "visto la necesidad de estrechar vínculos con los países árabes fomentando las relaciones diplomáticas, comerciales y la cooperación bilateral, en especial a partir del apoyo brindado a nuestro país en la cuestión Malvinas". Su desclasificación fue autorizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Los otros dos decretos secretos publicados en el Boletín Oficial fueron firmados a fines de 1983, cuando la dictadura ya preparaba su retirada.

El Nº 2.026 aprobó el contrato preliminar firmado entre la Armada Argentina y el Astillero Ministro Manuel Domecq García SA el 15 de febrero de 1983 para la construcción de unidades submarinas. El decreto fue firmado el 9 de agosto de ese año por Bignone, y su liberación autorizada ahora también por Defensa.

Esta sociedad anónima se había creado en 1977 por iniciativa de la Armada, con participación estatal mayoritaria del Ministerio de Defensa y la firma alemana Thyssen Nordseewerke GmbH como accionista minoritario. Empezó a funcionar como astillero en 1982, en el sur del Puerto de Buenos Aires, con el objetivo de construir cuatro submarinos de propulsión convencional del tipo TR-1700, que finalmente no se terminaron. La Junta Militar incluso envió a personal civil de la Armada a capacitarse a Alemania con este objetivo. El astillero cerró a principios de los 90.

El último de los decretos secretos de la dictadura militar que vieron la luz es el Nº 2.833 del 28 de octubre de 1983, también del área de Defensa. Incluía en la Ley de Contabilidad las contrataciones en las que la Jefatura II de Inteligencia del Comando en Jefe Ejército, actuara, directamente o a través de sus dependencias, como proveedora de bienes o prestador de servicios de seguridad para entidades estatales.

Este medio accedió a los textos a través de una solicitud de información presentada a principios de marzo, luego de que un fallo de la Corte le ordenara a la Cámara Contencioso Administrativa la divulgación de los decretos secretos dictados entre 1976 y 1983, que hubieran quedado sin conocerse. Fue a partir de una demanda judicial iniciada por el periodista Claudio Savoia, de Clarín. En su respuesta, la Secretaría Legal y Técnica identificó los 16 decretos secretos firmados por los dictadores que no se desclasificaron entre 2013 y 2015, junto a otros más de 9.000.

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