Felipe Solá presentó su biografía, "Peronismo, Pampa y Peligro", tras dos años de una escritura para la que contó con la colaboración de Martín Sivak y Martín Rodríguez. Lo hizo en un salón repleto de militantes, amigos y familia. Dijo que iba a poner el lomo y lo puso. Especialmente cuando habló  Mayra Arena que saltó a la fama por su charla TED '¿Qué tienen los pobres en la cabeza?' Solá recordó que ella era adolescente cuando él era gobernador. Y ella lo incomodó cuando le respondió que la comida del plan Provida era "incomible" y que los políticos ("usted", le apuntó) se olvidaron de los que como ella están al margen en la sociedad.

Pero Solá escuchó sin defenderse porque había planteado la necesidad de un repaso "sincero" de su vida. El evento había empezado distendido, con alguna broma habitual en Solá. Y hasta con el uso del lenguaje inclusivo, lo que fue celebrado por Victoria Donda y Leo Grosso por igual. "Compañeras, compañeros y compañeres", saludó.

"Yo quería escribir sobre mi vida política pero la editorial insistió en que contara mi infancia y me sirvió para darme cuenta que mi infancia fue feliz". Para ratificarlo estaba en la primera mesa su madre de 96 años que en tiempos de Cristina presidenta quedó de ese lado de la grieta cuando él se fue al Frente Renovador. También su mujer María Helena estuvo desde temprano y su hermana la artista Dolores Solá que junto a Acho Astol, su pareja, es habitué en San Telmo con La Chicana.

A varios les molestó la crítica presentación de la joven bahiense mientras otros explicaban que Solá quiere mostrar que escucha y que todos se pueden expresar. Arena habló de una infancia difícil cuando con su hermana buscaban comida en la basura o lo que sobraba en restaurantes de los que no la echaban porque "era blanquita", admitió. No jugaba a ser maestra o colectivera sino a ser manzanera: lo recordó al leer en el libro presentado sobre las mujeres que repartían leche en sus respectivas manzanas y a veces comida. "Nosotras jugábamos a que una daba la leche y la que recibía firmaba la planilla", relató vestida de blanco y con una remera con la imagen de Diego Maradona. "Una de mis favoritas" aseguró y al mostrarla después de bajar del escenario señaló la cara del Diez y dijo a Infobae: "Dios".

Solá fue anfitrión de dirigentes históricos como el gobernador de Formosa Gildo Insfrán; el ex ministro de Salud Ginés González García; los hermanos cegetistas Hector y Rodolfo Daer; los diputados Daniel Arroyo; Facundo Moyano; Fernando Espinoza y Gabriela Cerruti; los intendentes Jorge Ferraresi (hiperkirchnerista de Avellaneda) y Gabriel Katopodis (ex randazzista y ex massita también) además de sus nuevos aliados los diputados Victoria Donda y Leonardo Grosso que defendieron el lugar que como gobernador le dio Solá a los movimientos sociales. Desde Chaco viajó Daniel Capitanich, hoy vicegobernador y hermano del ex jefe de gabinete Jorge Capitanich.

"Se olvidó de nosotros" reprochó Arena mientras que a su turno, el "trovador de la filosofía" como llamó Solá a Darío Sztajnszrajber contó una anécdota de cuando a los 5 años su hija señaló a un hombre que dormía en la calle y le advirtió: "Nadie lo ve". E invitó a pensar desde la sociedad la postura frente al otro y la pobreza.

Sztajnszrajber (cuyo apellido el diputado pronunció de corrido y admitió haberlo ensayado) propuso reflexionar sobre la política y sobre Mauricio Macri desde la filosofía. También su presentación más intelectual dejó inquietud en la platea mientras Solá aseguró que "Argentina tiene salida, es cuestión de que las prioridades sean populares y de una por vez". Hubo ahí una coincidencia con la joven Arena que pidió "no olvidemos los saldos que dejan los gobiernos neoliberales como el actual" mientras que el filósofo lamentó que "el gobierno no hable de pluralismo como cuando asumió".

Con una estética cuidada (sala a media luz, iluminación sólo sobre los tres sillones del escenario y los oradores en el centro), nada dijo el anfitrión sobre lo que sucedió en el mismo Centro Cultural minutos antes de su llegada, cuando su ex socio Sergio Massa se retiró tras una charla de casi dos horas con Juan Grabois.