La semana  pasada el jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, comisario general Fabián Perroni, abrió una polémica al considerar que la pobreza y la exclusión extrema están llevando a que muchas personas salgan a robar.

Este domingo Néstor Roncaglia, jefe de la Federal, opinó que el delito es "multicausal" y explicó: "En alguna medida puede incidir la necesidad, pero el que tiene hambre a lo mejor roba un supermercado, no a una persona y le saca su dinero y ese dinero es invertido en disfrute personal de esos delincuentes". "Coincido en parte (con Perroni), puede ser una de las causales", dijo en el programa Debo Decir.

Sobre el tema también opinó la conductora Pamela David, quien señaló que "es peligroso" que el jefe de una fuerza haga declaraciones de ese tipo ya que alguna manera "habilita el delito". Y agregó: "La gente pobre no roba, es honesta".

El jefe de la Federal coincidió con que es importante "no estigmatizar a los pobres. Si no, el pobre es un delincuente".

Roncaglia consideró que los dichos de Perroni pueden tener que ver con las excusas que dan los delincuentes cuando son detenidos: "Siempre dan justificativos, muchas veces es 'no tengo trabajo'".

Los salarios de los policías

Ante la consulta de Novaresio, Roncaglia dijo que un joven que entra en la policía gana 24 mil pesos. Y el conductor, a su vez, le contestó que lo lógico sería recomendarle a un ser querido "no meterse en la cana por esa plata".

El comisario explicó que "el trabajo del policía es de mucha pasión, más allá de lo que tenga necesidad de ganar". Inmediatamente, el "Negro" González Oro cuestionó sus dicho: "Ya no entran por vocación, lo hacen por la obra social o por tener un trabajo seguro".

"En muchos casos también nace la vocación trabajando", concluyó el comisario.

Su experiencia personal 

"¿Le tocó disparar una vez y matar a una persona?", preguntó Novaresio en otro tramo del programa. "Sí, tuve enfrentamientos. Cuando era oficial joven tuve enfrentamientos y terminó gente muerta", respondió el oficial.

Y agregó: "Cuando uno sale a la calle, uniformado o de civil, está expuesto porque uno sale a cumplir con su función. El policía que sale a la calle no piensa en eso, sale a cumplir su misión".

"El policía da la impresión de que es el único loquito que cuando ve a una persona armada va hacia esa persona. El resto de los humanos salen corriendo para el otro lado porque sienten temor y peligro", completó.