Fragmentos del documental "Permiso para pensar"
En una popular serie protagonizada por el actor Peter Falk (Columbo), su sagaz detective, en sorna, cuando una coartada no lo convencía, sentenciaba:
–Eso lo explica todo.
PUBLICIDAD
Algo así, pero sin sorna, y después de ver una vez más este video, me lleva a decir lo mismo:
–Eso lo explica todo.
Las palabras son terribles. María Eva Duarte antepone el fanatismo y la adoración por Perón a cualquier forma de inteligencia y racionalidad.
Los vicios, lo anómalo, lo condenable, se convierte aquí en virtud y dogma.
Cada palabra es peligrosa. Letal.
"Exterminio" contra quienes no piensen igual. Obligación de amar al líder y de aplastar cualquier otra forma de pensamiento. Ponerse de rodillas ante el general, el mesías, el salvador de la Patria.
PUBLICIDAD
Y después, las palabras de él.
Estremece, por cierto, oírlo agradecer a las madres por enseñarles a sus hijos a decir "Perón" antes que "Papá".
Y no menos su constante, temible exigencia por el adoctrinamiento: solo cuentan el movimiento, la fidelidad ciega, las "verdades" del peronismo.
Y ante un atentado, no pedir una investigación policial ni judicial. Solo armarse con alambre de enfardar, y pedirle a la multitud "¡Leña!".
Un claro llamado a la violencia, a la venganza, al caos social, y a todo lo que fue resumido en el grito "¡Perón o muerte!", síntesis de cualquier forma democrática de vida.
PUBLICIDAD
El opositor, el "contrera"… no merece vivir.
Estas imágenes y palabras de fuego me llevan a un recuerdo aún más vivo y personal. Entre 1952 y 1955 cursé los últimos años de bachillerato en la Escuela Nacional Normal Mixta de San Fernando, luego –como otras, y como estaciones, avenidas, barrios y hasta provincias– … "17 de Octubre".
PUBLICIDAD
Una mañana serena, sin nada que alterara la rutina profesor–alumnos–pizarrón, aparecieron unos personajes extraños. De nuestra edad, y algunos mayores, habían llegado de sus provincias para vivir en la Ciudad Estudiantil: cuatro manzanas en el barrio de Belgrano con casas a todo lujo presididas por el clásico logo "Fundación Eva Perón". Desde luego, ciudad construida… con el dinero del pueblo que tanto decían amar.
Armaron rancho aparte. Apenas si nos saludaban, como respondiendo a la orden de ignorarnos. Se sentaban todos en el mismo sector, y en el recreo se aislaban en el patio.
PUBLICIDAD
¿Por qué estaban allí? ¿No había escuelas en sus provincias? ¿Por qué no intentaban socializar con nosotros? ¿Qué se traían entre manos?
No tardamos en comprenderlo cuando, una mañana, llegó un nuevo profesor de historia y se presentó así:
–Vengo a enseñarles lo que nadie les enseñó. Que no todos los próceres fueron lo que ustedes creen, sino enemigos de la Patria. Por ejemplo… ¡Sarmiento!
La madre del borrego: el falso, parcial, deformado "revisionismo histórico".
PUBLICIDAD
Rápidamente hubo conexión entre ese sujeto y la pandilla de recién llegados, y los que creíamos en Sarmiento, San Martín, Belgrano…
La chispa fue, algunas tardes, a la salida, fuego. Nos liábamos a trompadas con esos personajes, esa quinta columna peronista que avanzaba más y más incorporando otros profesores de dudoso título.
PUBLICIDAD
Recuerdo que una de ellas, de Literatura, a duras penas podía leer una o dos páginas de un libro y pedir que la "estudiáramos".
Nunca salió del Martín Fierro, pero poco y nada sabía de él. Cuando el gaucho habló de "hacer pata ancha", nos dijo que eso significaba "tener el pie cómodo"…
PUBLICIDAD
No pude más. Disimulando mi furia, le dije:
–Quiere decir afirmarse en un lugar. Aguantar lo que venga. En este caso, Martín Fierro aconseja no recular frente al enemigo. Al afirmarse, la pata (el pie) se ensancha…
Enmudeció. Y cambió de tema.
El profesor de Botánica nos repartió apuntes. En uno estaba la definición de la célula… mal. Incorrecta. Se lo dije y me encaró, agresivo:
–¡Usted qué sabe!
–Yo no, pero el libro de botánica sí. Lo abrí en la página pertinente y le puse la definición ante los ojos. Movió la cabeza:
–Se equivocó el alumno que lo pasó en limpio.
¡Falso! Era un bruto. Como todos los recién llegados. Acomodados por el régimen a cambio de adoctrinarnos, de hacernos "muchachos peronistas" a la fuerza.
Un día, poco antes de 1955, desaparecieron.
Sopló aire fresco.
Sarmiento volvió a ser nuestro ídolo eterno.
Pero la mala semilla –el totalitarismo– seguía plantada.
Hasta hoy. En todas sus variantes…
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Bogotá lidera los reclamos por barreras en la atención del síndrome de ovario poliquístico
La Superintendencia Nacional de Salud identificó dificultades recurrentes para acceder a consultas, tratamientos y servicios especializados, especialmente en ginecología y endocrinología

Petro insinuó que salida del general Jorge Mora del Ejército habría sido por corrupción: así reaccionó a su nombramiento como ministro de Defensa
Con su postura, expresada con en redes sociales y acompañada de una solicitud de acción penal ante la Fiscalía, buscó defender la depuración que hizo de la cúpula militar y de la policía al inicio de su Gobierno, cuando salieron más de 40 generales

EN VIVO | Clima CDMX y resto de México hoy lunes 6 de julio: se pronostican lluvias intensas para regiones del norte y sur
Sigue en tiempo real las actualizaciones del pronóstico del clima en los distintos estados de la República Mexicana

Día del Maestro: profesora viaja casi siete horas cada semana para enseñar a siete niños en un caserío de Ayabaca mientras reparan su colegio
El recorrido semanal de María Catalán evidencia los desafíos que enfrenta la educación rural en el Perú. Su compromiso permite que los estudiantes continúen su formación sin abandonar su comunidad

La historia de amor de Diogo Costa, el portero de la selección de Portugal que ya le paró un penalti a España: novia desde los 17 años, dos hijos y tres perros
Desde septiembre de 2016, el guardameta mantiene una relación con Catarina Machado. Ambos eran muy jóvenes cuando empezaron a salir y la relación se ha mantenido estable a lo largo de toda su carrera profesional


