La Gendarmería recreó el baño del departamento de Alberto Nisman para hacer las pericias
La Gendarmería recreó el baño del departamento de Alberto Nisman para hacer las pericias

Los peritos de la Gendarmería no tienen dudas y fueron concluyentes: la del fiscal Alberto Nisman fue una "muerte violenta" y se trató de "un homicidio".

Así lo escribieron los especialistas que trabajaron en el caso y que el viernes pasado le entregaron su informe al fiscal federal Eduardo Taiano, a cargo de la investigación judicial.

El escrito está conformado por dos tomos encuadernados de color verde que en total tienen 388 páginas. En la tapa dice Gendarmería Nacional estudio interdisciplinario y la información fue respaldada por tres CD.

Adicionalmente, la querella presentó un informe de 8 páginas que respalda la conclusión principal con algunas pequeñas disidencias. Por su parte, la de Diego Lagomarsino, el perito técnico que le dio a Nisman la pistola Bersa 22 de la que salió el disparo que terminó con su vida, presentó su informe en que concluye que el fiscal se suicidó.

"Los integrantes de esta junta interdisciplinaria de Gendarmería Nacional se encuentran en condiciones de concluir que la muerte violenta de Nisman se trató de un homicidio", escribieron los peritos en una de las últimas páginas del informe, le confiaron a Infobae fuentes oficiales que trabajaron en el estudio.

Los 28 peritos señalaron que a Nisman lo mataron dos personas: una lo sostenía con su rodilla derecha en el piso y otro le disparó en la cabeza. Previamente lo durmieron con ketamina y lo golpearon en la nariz (le quebraron el tabique), en las piernas y en el hígado, donde tiene una hemorragia interna.

Sobre la ketamina, los peritos no pudieron determinar de qué manera le fue suministrada (si por vía oral o inyectándosela), ni qué cantidad tenía por el paso del tiempo.

También señalaron que Nisman no tenía espasmo cadavérico (la posición rígida en la que quedan las manos después de un autodisparo) porque el fiscal sufrió una agonía antes de morir.

Infobae había adelantado el 14 de septiembre que el informe concluye que Nisman fue asesinado a sangre fría horas antes de presentar su denuncia contra Cristina Kirchner en el Congreso de la Nación.

Los resultados finales de Gendarmería se contradicen con los del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y del informe de la junta criminalística de la Policía Federal que actuaron al comienzo de la causa.

La fuerza de seguridad también concluyó que la muerte de Nisman se produjo entre las 2 y las 3 de la mañana del domingo 18 de enero de 2015.

Los médicos forenses señalaron que Nisman tenía el tabique indemne y sí registró un espasmo cadavérico. Por eso entendieron que no se trató de un homicidio. Además, los especialistas no encontraron la ketamina en el cuerpo de Nisman.

Por su parte, los peritos criminalísticos señalaron que no había indicios de terceras personas en el baño del departamento de Nisman, donde fue encontrado muerto la noche del domingo 18 de enero de 2015.

La defensa de Lagomarsino objetó el informe de Gendarmería. Mantuvo su postura inicial de que se trató de un suicidio y en la presentación que hizo hoy ante el fiscal Taiano –tiene cerca de 100 páginas– respondió los puntos del trabajo de la fuerza. Uno de los cuestionamientos es el resultado sobre la ketamina porque no se determinó cómo llegó al organismo del fiscal ni en qué cantidad, lo que es clave para saber si su ingesta fue recreativa o se utilizó como un somnífero.

Todavía no se conocen los fundamentos del resultado de la junta de Gendarmería. "Estamos trabajando en el análisis comparativo de todos los estudios. La de Gendarmería es una opinión más", le dijo a este medio uno de los funcionarios judiciales que trabajan en el caso.

Ahora se abre una nueva etapa en la causa. El fiscal Taiano y el juez Julián Ercolini analizan la posibilidad de convocar a los peritos de Gendarmería en el edificio Centinela –donde se hicieron los estudios– para hacerles preguntas sobre los puntos centrales del peritaje.