Oscar Parrilli y Katya Daura acumulan dolores de cabeza en la Justicia
Oscar Parrilli y Katya Daura acumulan dolores de cabeza en la Justicia

Un libro laudatorio de "La Década Ganada" del kirchnerismo que jamás vio la luz terminó siendo el motivo del procesamiento de varios ex funcionarios del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

El juez Claudio Bonadio procesó por defraudación a la administración pública a Oscar Parrilli, ex secretario general de la Presidencia y ex jefe de los espías durante la última etapa del kirchnerismo. También fue procesada Katya Daura quien estaba al frente de la Casa de Moneda en 2013, el organismo estatal que se quedó con la licitación para imprimir el libro sobre los logros del kichnerismo.

La "Unidad Ejecutora Bicentenario de la Revolución de Mayo 1810-2010" que encabezaba Javier Grosman -también procesado- y que estuvo a cargo de los festejos de por los 200 años del primer gobierno patrio, propuso en 2013 la edición de un libro para destacar los logros de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Esa publicación iba a estar incluida en un "Plan Integral de festejos que busca construir un sentir de pertenencia, integración y creciente participación de la sociedad toda". En el proyecto original se establecía que cada libro debía costar 72 pesos y los 100.000 ejemplares se entregarían entre mayo y junio de 2013. Luego se modificó el precio por libro que pasó a ser de 80 pesos.

Para atender al pedido de la Unidad del Bicentenario y realizar la impresión del libro la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Parrilli, llamó a licitación pública mediante la modalidad de orden de compra abierta.

Hubo cuatro ofertas y la más baja fue la de Casa de Moneda: apenas 300.000 pesos por arriba del precio que había calculado la Unidad del Bicentenario. Finalmente se iba a pagar la cifra de 8 millones de pesos para hacer 100.000 ejemplares del libro. Hubo un adelanto de 800.000 pesos pero el libro nunca se publicó. La Casa de Moneda compró papel a la firma Celulosa de Argentina por un monto de 2,6 millones de pesos. Y ese papel que no se usó para el libro-según los investigadores- no puede ser utilizado para ninguna otra de las impresiones de seguridad que se hacen en la Casa de Moneda.

Como la Casa de Moneda no iba a poder hacer todo el trabajo, dispuso la contratación de terceros. Una de las empresas que iba a hacer parte del trabajo es la gráfica "Anselmo Morvillo" que le reclamó a la Casa de Moneda el pago de 1,6 millones de pesos por el tiempo que tuvo en sus depósitos almacenado el papel enviado para el libro que nunca se imprimió.

Según se determinó en la investigación, Daura instruyó a los gerentes para avanzar con las compras para la realización del libro y se detectaron contactos previos desde Casa de Moneda tanto con la Unidad del Bicentenario como con la empresa proveedora de papel. También se determinó que la resolución para poner en marcha la impresión del libro no fue aprobada por el Directorio de Casa de Moneda.

Fueron procesados también Matías Njirjak, cuñado de Daura quien se desempeñó como Jefe de Gestión Institucional del área de Relaciones con la Comunidad de la Casa de Moneda y Diego Oller quien fuera Gerente General Operativo de la Casa de Moneda. Oller sigue trabajando en en la Casa de Moneda. El juez sobreseyó a 13 personas que fueron indagadas a partir de diciembre pasado.

El libro nunca se publicó. Tan solo quedaron en la Casa de Moneda algunas muestras de lo que pretendía ser. En la parte superior de cada página del libro que fue se iba a leer "República Argentina Patria Libertad Igualdad". Y también "Valores de una década ganada para el futuro de la Nación". Entre el escaso material que se halló, aparecen unas pocas ilustraciones en las que se destaca el aumento del empleo producido desde 2003 y la inversión en energía. En el libro sobre "La Década Ganada" iba a publicarse-a doble página- una frase de Néstor Kirchner sobre la energía: "Es necesario entender esta nueva dinámica que tiene el país en el sentido de desarrollar una nación interconectada, que permita además que todos cuenten con energía para poder desarrollar valor agregado en los lugares de origen".

El caso en el que Bonadio dictó los procesamientos se inició a partir de la denuncia de las nuevas autoridades de la Casa de Moneda. Un informe de la Auditoría Interna de la Casa de Moneda reveló que en un depósito había gran cantidad de papel que no se utiliza para la impresión de billetes y realizaron una averiguación. Así determinaron para qué era la cantidad de papel almacenado.

Al momento de impulsar la investigación el fiscal Carlos Rívolo dijo que "En apretada síntesis, las numerosas inconsistencias e irregularidades expuestas hasta aquí, permitirían concluir que todo el proceso licitatorio habría estado direccionado a que sea 'Casa de Moneda' la oferente que lo ganara, recurriendo a terceros para poder cumplimentarla y trabajando a 'costo hundido' para poder presentar la oferta –evidentemente- más conveniente". Lo cierto es que Casa de Moneda cobró la suma de $800.000 por un trabajo que no realizó, no obstante lo cual Secretaría General de la Presidencia de la Nación no hizo reclamo alguno y, a la fecha, se debe afrontar el perjuicio generado por la existencia de una importante cantidad de papel que no sólo no fue registrado debidamente y no puede utilizarse para las funciones propias de Casa de Moneda, sino que además implica ocupar un gran espacio físico tanto en la sede de la entidad como en los depósitos de la firma Anselmo Morvillo que, actualmente, reclama una abultada deuda por su almacenaje durante todo este tiempo".

En el procesamiento al que Infobae accedió en fuentes judiciales, el juez señaló sobre Parrilli y Grosman que:
-"…existen serios indicios que llevan a sostener que la contratación analizada desde sus inicios fue direccionada para que resultase finalmente la Casa de Moneda la adjudicataria de la misma, precisamente porque en caso de incumplimiento por parte de la Unidad requirente, la sociedad estatal nada podría exigirle".

-"Vimos como tanto desde la Secretaria General de la Presidencia de la cual depende la Unidad Ejecutora Bicentenario se proyectó la contratación de un libro que denominaban y versaría sobre la "Década Ganada", no obstante desde sus comienzos y avanzada la contratación el contenido de dicho libro no se conoció, es más nunca existió, ni siquiera fue proyectado, por lo cual tampoco fue entregado a quien debía llevarlo a cabo, no obstante lo cual se decidió continuar y avanzar en ese acto administrativo, a sabiendas que por ello la adjudicataria no podría cumplir con el contrato".

– "El Director de la Unidad Ejecutiva Bicentenario, Javier Grosman en su carácter de Director de la Unidad requirente inició y gestionó la contratación de marras en el marco de las atribuciones y fines de para los que fue creada la misma, en tanto que dicha contratación fue formalizada por el Secretario General de la Presidencia con el dictado de las disposiciones antes señaladas, por dicha contratación se entregó a la Casa de Moneda, que resultó adjudicataria de la misma, la suma de ochocientos mil pesos ($800.000), en concepto de anticipo por un trabajo que nunca se realizó y no existió tampoco reclamo alguno del cliente, es decir la Secretaría General de la Presidencia".

 

En cuanto a los procesados que revistaron en la Casa de Moneda explicó que:
"La falta de conocimiento del resto del Directorio (de Casa de Moneda)…, me llevan a afirmar que sólo un grupo reducido de funcionarios del organismo eran quienes tenían efectiva noción de la irregular contratación, y fueron éstos quienes no obstante ello, actuaron de conformidad a los fines perseguidos por quien presidía el organismo, Katya Soledad Daura".
-"En efecto, fueron tanto el Gerente General Operativo Diego Oller, como Matías Njirjak que se desempeñaba en la Gerencia de Relaciones con la Comunidad, quienes tuvieron una participación activa y necesaria en la irregular contratación".

-"Es precisamente por ello que Oller formaliza la compra del papel y Njirjak lo implementa en los hechos, violando abiertamente lo ordenado por el artículo 3°, segundo párrafo del reglamento de contrataciones de la Casa de Moneda, puesto que el Directorio -en este caso la Presidencia-, no había dictado aún la resolución donde faculta a la gerencia a su cargo a realizar las contrataciones para cumplir con la licitación de la Secretaria General de la Presidencia de la Nación".

-"Más aún, ya el 9 de abril de 2013, Daura en un mail que envía entre muchos otros a Oller y Njirjak habla de una conversación mantenida con Parrilli, donde éste le pidió que vea la posibilidad de presentarse en la licitación para imprimir el Libro de la Década Ganada ( correo aportado por Oller ), lo que sigue, toda la actividad desplegada desde ambas reparticiones, que se ha venido señalando y encuentra respaldo documental en las actuaciones, me lleva a sostener que la licitación fue previamente acordada, y consecuentemente preparada para que resultase la Casa de Moneda la adjudicataria de la misma".

-"En ese contexto de irregularidad, la Presidente de la sociedad estatal llevó a cabo la compra de una importante cantidad de papel a la firma Celulosa Argentina S.A., obligando así de manera abusiva al organismo, que debió pagar la suma de pesos dos millones seiscientos cincuenta y dos mil novecientos veinte, con cincuenta y cuatro ($ 2.652.920,54) por un material que no solo no fue utilizado, sino que además tampoco es de uso habitual por esa sociedad".

-"La irregular actuación de los nombrados, además provocó que hoy la firma Anselmo Morvillo S.A. le reclame al Estado la suma de pesos un millón seiscientos cincuenta y ocho mil ochocientos cuarenta y dos ($1.658.842), en concepto de depósito del material comprado a la firma Celulosa Argentina S.A".

-"En tanto la responsabilidad que "prima facie" corresponde asignarle a Katya Daura, quien como administradora de los fondos de esa sociedad tomó parte en la ejecución del hecho ordenando y consecuentemente abonando la compra de toneladas de papel, es la de autora. En tanto que Njirjak y Oller deberán responder como partícipes necesarios dado que a través de su directa intervención y las disposiciones dictadas en el caso por Oller, brindaron tal colaboración sin la cual el hecho no habría sido cometido".

-"Por su parte la presidente de Casa de Moneda obligó abusivamente el patrimonio de la sociedad estatal, en primer lugar al participar de una licitación para un trabajo que el organismo no podía afrontar por sí solo y obligaba a tercerizar parte del mismo, y a bonificar todo lo concerniente al trabajo a realizarse en ella, para ofrecer una oferta competitiva, y luego disponiendo la compra de material con carácter previo a su adjudicación".

El dictado por Bonadio es el segundo procesamiento tanto para Parrilli como para DauraEl ex secretario General de la Presidencia durante buena parte del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner está a cargo del Instituto Patria, mientras que Daura sigue trabajando en la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) donde revistaba hasta 2011, cuando fue designada por Amado Boudou en la Casa de Moneda. Daura atiende al público en la Unidad de Atención Integral (UDAI) de Trujui, en el partido de Moreno.