Glaucoma, lupus y artritis reumatoide: Conoce cómo estas enfermedades están vinculadas con el ojo seco

Alergias, enfermedades autoinmunes, fármacos y exposición prolongada a pantallas alteran la película lagrimal, con síntomas como ardor, lagrimeo, enrojecimiento y sensación de arena

En una entrevista para Exitosa, una especialista en oftalmología aborda las causas, síntomas y tratamientos del síndrome de ojo seco. Durante el programa se analizan factores como el uso prolongado de computadoras y dispositivos electrónicos en niños, así como la relación con afecciones alérgicas y problemas en la película lagrimal.
Guardar

El ojo seco puede alterar la visión y requiere tratamientos adaptados a cada causa, según explicó la oftalmóloga Karim Flores, quien advirtió que no se trata de una molestia menor. La enfermedad afecta la superficie ocular al modificar la calidad o la cantidad de la película lagrimal, una capa necesaria para proteger el ojo y mantener una visión estable.

La afección puede aparecer en cualquier etapa de la vida. Abarca desde niños con alergias o tendencia atópica hasta adultos mayores con enfermedades crónicas o personas que utilizan medicación de forma sostenida. El abordaje médico depende del origen del problema, de la intensidad de los síntomas y de las condiciones previas de cada paciente.

PUBLICIDAD

La especialista sostuvo que el objetivo del tratamiento no siempre consiste en lograr la curación definitiva. En numerosos casos, la meta es compensar la alteración de la superficie ocular, controlar la inflamación y evitar episodios agudos que comprometan el bienestar o reduzcan temporalmente la capacidad visual.

Persona de espaldas frente a una computadora portátil, un teléfono, un frasco de gotas y un vaso de agua, con un aire acondicionado en la pared.
Una persona trabaja frente a una computadora bajo el flujo de un aire acondicionado, junto a un frasco de lágrimas artificiales sobre el escritorio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La alteración de la película lagrimal puede tener causas permanentes o transitorias

La película lagrimal cumple una función protectora sobre la superficie del ojo. Cuando su composición se altera o su producción resulta insuficiente, pueden aparecer ardor, irritación, enrojecimiento, visión fluctuante y una sensación persistente de cuerpo extraño. Los pacientes suelen describirla como la presencia de tierra o pequeñas piedras dentro de los ojos.

Entre las causas permanentes figuran los tratamientos indicados para el glaucoma. Las personas que utilizan gotas para reducir la presión intraocular pueden desarrollar o agravar un cuadro de ojo seco, por lo que los lubricantes suelen incorporarse al manejo habitual. Esta combinación busca preservar la comodidad ocular y reducir la recurrencia de crisis irritativas.

PUBLICIDAD

También existen cuadros vinculados con enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide, el lupus y el síndrome de Sjögren. En estas situaciones, el ojo seco forma parte de un problema de salud que exige controles periódicos y coordinación con el tratamiento de base. La necesidad de lubricación o de otras terapias puede mantenerse durante períodos prolongados.

Primer plano de un ojo abierto con vasos sanguíneos visibles en la esclerótica y una capa irregular sobre el iris y la pupila.
Una aproximación al ojo humano ilustra la alteración de la película lagrimal sobre la córnea junto con el enrojecimiento de la superficie ocular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las alergias, los medicamentos y el uso de pantallas pueden favorecer los síntomas

El ojo seco también puede manifestarse durante una alergia ocular. En niños con episodios repetidos, asma o antecedentes de atopia, el tratamiento puede requerir medidas simultáneas para controlar la reacción alérgica y proteger la superficie ocular. Una vez superado el episodio, algunos pacientes alcanzan una etapa de estabilidad sin necesidad de medicación permanente.

Flores explicó que determinados fármacos de uso habitual también pueden influir en la aparición de síntomas. Los diuréticos y los betabloqueadores utilizados para el control de la presión arterial figuran entre los medicamentos asociados con una menor lubricación ocular. Por ese motivo, el especialista debe considerar los antecedentes clínicos y los tratamientos que recibe cada persona antes de definir una conducta.

Las condiciones ambientales y los hábitos cotidianos suman otros factores de riesgo. Las jornadas extensas frente a monitores, teléfonos o tabletas pueden reducir la frecuencia del parpadeo, lo que favorece la evaporación de las lágrimas. Los ambientes con aire acondicionado, calefacción o baja humedad también pueden intensificar la sequedad y la irritación, sobre todo en quienes ya presentan una alteración previa.

Un médico con bata examina a una paciente con una lámpara de hendidura sobre una mesa con un frasco y un modelo de ojo.
Un especialista examina la vista de una paciente mediante una lámpara de hendidura para evaluar las causas de alteraciones oculares como el ojo seco. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El lagrimeo puede ser una respuesta del ojo a la irritación crónica

Uno de los aspectos que suele generar confusión es el lagrimeo. Aunque podría parecer contrario a un diagnóstico de ojo seco, la producción excesiva de lágrimas puede responder a una irritación de la superficie ocular. El ojo intenta compensar la inflamación mediante una secreción que no siempre tiene la calidad necesaria para mantener una lubricación adecuada.

El enrojecimiento persistente, la picazón, el ardor y la molestia al exponerse al viento o al aire acondicionado son otros signos que requieren consulta. La sensación de arena en los ojos y el lagrimeo continuo no deben interpretarse como síntomas aislados si se prolongan en el tiempo o afectan actividades habituales, como leer, conducir o trabajar frente a una pantalla.

La enfermedad puede modificar la calidad de la visión. Durante un episodio activo, la persona puede perder hasta dos líneas en una evaluación visual. Flores recomendó evitar una graduación definitiva de anteojos en ese contexto, ya que el resultado puede variar mientras persista la irritación. Primero debe tratarse el cuadro y esperar la estabilización de la superficie ocular.

30/06/2025 El uso de pantallas disminuye más de un 40% el parpadeo.
SALUD 
MIRANZA
30/06/2025 El uso de pantallas disminuye más de un 40% el parpadeo. SALUD MIRANZA

El diagnóstico orienta un manejo que va más allá de las gotas lubricantes

El tratamiento del ojo seco dejó de limitarse al uso exclusivo de lágrimas artificiales. La evaluación médica permite establecer si el problema se relaciona con una producción insuficiente de lágrimas, una evaporación acelerada, una enfermedad sistémica, una alergia o el efecto de medicamentos. La identificación de la causa define la estrategia terapéutica y la frecuencia de los controles posteriores.

Existen investigaciones, equipos y procedimientos con láser orientados a mejorar distintos aspectos del cuadro. Sin embargo, Flores remarcó que estas herramientas no reemplazan una evaluación adecuada. La respuesta de cada paciente depende de la causa, del tiempo de evolución, del estado de los párpados y de la presencia de enfermedades asociadas que puedan sostener la inflamación ocular.

Imagen FWYDKKYBSNGZHML75C37ZST7XQ

Quienes tienen glaucoma, artritis reumatoide o lupus pueden requerir un seguimiento más estrecho por el carácter persistente de sus condiciones. En los casos asociados con alergias estacionales o episodios puntuales de irritación, la duración del tratamiento puede limitarse al período sintomático. La consulta oftalmológica permite determinar cuándo es necesario mantener la lubricación y cuándo corresponde ajustar o suspender las medidas indicadas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD