Papa León XIV padeció fiebre tifoidea en 1985 y, por el dolor, le pidió a Dios que lo dejara morir: “Señor, puedes hacerlo mejor”

La enfermedad marcó un punto de inflexión en la vida del pontífice, quien decidió continuar su misión pastoral en Perú pese a las dificultades que enfrentaban las comunidades

Un hombre de camisa clara sonríe junto a un automóvil rojo con un gráfico circular superpuesto de bacterias rojas
Robert Prevost sonríe en una calle durante su labor misionera en Perú, país donde contrajo fiebre tifoidea en 1985. (Infobae Perú/Difusión)
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El diagnóstico de cáncer de pulmón del papa León XIV, confirmado por la Santa Sede, ha generado preocupación en el mundo y en la Iglesia católica. Sin embargo, no es la primera vez que Robert Prevost atraviesa una enfermedad grave. En 1985, cuando tenía 30 años y llevaba poco tiempo en Perú, contrajo fiebre tifoidea y tuvo que ser hospitalizado debido al intenso dolor que le provocaba.

El episodio ocurrió en Chulucanas, una zona rural de la región Piura, donde el entonces sacerdote misionero trabajaba como miembro de la orden de los agustinos. En medio del sufrimiento, llegó a pedirle a Dios que lo dejara morir. Décadas después, recordó aquella experiencia en una entrevista con la periodista Elise Ann Allen para el libro Pope Leo XIV: The Biography (Papa León XIV: la biografía), publicado en 2025.

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El papa León XIV saluda durante una vigilia de oración con jóvenes en el Stade de France en Saint-Denis, cerca de París, el 25 de septiembre de 2026. (Foto AP/Emma Da Silva)
El papa León XIV saluda durante una vigilia de oración con jóvenes en el Stade de France en Saint-Denis, cerca de París, el 25 de septiembre de 2026. (Foto AP/Emma Da Silva)

Dolor ‘horrible’ por fiebre tifoidea

En el libro, Prevost relató que permanecía conectado a una vía intravenosa mientras afrontaba la enfermedad. En medio del sufrimiento, expresó una frase que reflejó tanto su desesperación por el dolor como su manera de dirigirse a Dios.

“Si este es tu sentido del humor, Señor, creo que podrías hacerlo un poco mejor”, recordó el entonces sacerdote, según el testimonio recogido por Allen.

El futuro pontífice logró recuperarse, pero la enfermedad se convirtió en un momento decisivo para su vida religiosa. Según el relato recogido por la agencia Associated Press (AP), aquella experiencia influyó en su decisión de permanecer en Perú y continuar con su labor misionera, pese a las dificultades que enfrentaba en el país.

Primer plano de un hombre joven de cabello oscuro y sonriente que viste un hábito blanco y un ornamento litúrgico morado
El joven sacerdote agustino Robert Prevost posa con vestimentas litúrgicas durante sus primeros años de misión religiosa antes de su ascenso como el papa León XIV. (Difusión)

Llegó a Chulucanas tras destrucción de El Niño

Prevost llegó a Chulucanas poco después de que un fenómeno de El Niño de gran intensidad afectara la región Piura con lluvias extremas. Las precipitaciones provocaron inundaciones de extensas áreas de cultivo, destruyeron caminos y viviendas y dejaron cientos de muertos.

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En ese contexto, buena parte de su trabajo inicial estuvo vinculada a las tareas de reconstrucción y al acompañamiento de las comunidades afectadas. La realidad que encontró en Perú representó un contraste con la vida que había llevado previamente en Roma, donde había vivido con relativa comodidad.

La enfermedad y su posterior recuperación reforzaron su reflexión sobre las necesidades de la población y su compromiso con la misión. En la entrevista recogida en su biografía, Prevost explicó que tanto su orden religiosa como la Iglesia le transmitieron que su presencia era necesaria en el país.

Un sacerdote joven con vestiduras blancas se inclina ante una mujer en el interior de una iglesia junto a velas encendidas
El sacerdote Robert Prevost atiende a una creyente durante su etapa de servicio pastoral en Perú en la década de 1980. (Difusión)

Su decisión de quedarse en Perú

La recuperación de León XIV marcó un momento decisivo en su misión en Perú. Según recordó, la enfermedad le permitió comprender mejor las necesidades de las comunidades a las que servía y reafirmar su compromiso con la labor pastoral: “Ya has pasado por la enfermedad; ya ves cuáles son las necesidades aquí”, relató.

El entonces sacerdote también recordó que los agustinos y la Iglesia le hicieron saber que su presencia era necesaria en el país. “Te necesitamos aquí; adelante”, fue el mensaje que recibió. Tras esa experiencia, resumió su decisión de permanecer en Perú con una frase: “Nunca miré atrás”.
Hombre de cabello gris con camisa blanca y cruz al cuello sirve arroz, guisantes y guiso de carne en plato blanco. Cocina con ollas grandes
El papa León XIV sirve un plato de comida en una cocina de Chiclayo, Perú, durante su visita pastoral a la región. (Andina Noticias)

El libro Pope Leo XIV: The Biography, de Elise Ann Allen, repasa los primeros años de Prevost en Sudamérica, marcados por su labor pastoral y la reconstrucción de Piura tras los desastres naturales. Según AP, su decisión de permanecer en Perú contribuyó a definir el camino que décadas después lo llevaría al pontificado.

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