Fenómeno El Niño cambia el panorama climático en Perú: se adelantan las lluvias en todo el litoral y prevén récords de temperatura

El ENFEN extendió la alerta hacia sectores centrales tras detectar precipitaciones en el norte, aumentos en los ríos y anomalías térmicas que podrían persistir durante los próximos meses

En Latina Noticias, Giacomo Morote, vocero de la Marina de Guerra del Perú, habla sobre las proyecciones del fenómeno El Niño Costero. A través de pantallas informativas, se detallan el adelanto de la temporada de lluvias en las costas norte y centro del país, el aumento del caudal de los ríos, el incremento de las temperaturas y las variaciones en la pesca local.
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El Comité Multisectorial Encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) adelantó el inicio de las precipitaciones en la franja litoral de Perú y amplió el área expuesta a la costa central. El nuevo escenario contempla lluvias desde octubre, crecidas de ríos y temperaturas que podrían superar los registros habituales durante el verano.

Las primeras señales ya se observan en Tumbes y Piura, donde las lluvias elevaron el caudal del río Tumbes. En apenas dos o tres días, el volumen de agua se triplicó, según las mediciones conocidas hasta ahora. La evolución de los próximos episodios de precipitación será determinante para establecer si otros ríos de la zona norte atraviesan aumentos similares.

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El ENFEN había proyectado inicialmente que las lluvias comenzarían en noviembre. La actualización trasladó esa previsión a octubre y extendió el alcance desde la costa norte hasta sectores de la costa central. Para enero, febrero y marzo, la proyección indica acumulados superiores a los niveles promedio en diversas zonas del litoral.

En un segmento informativo de Latina Noticias, el vocero de la Marina de Guerra del Perú, Giacomo Morote, analiza gráficos y mapas de pronósticos meteorológicos junto a una presentadora. Durante la transmisión se presentan datos del ENFEN sobre el adelanto del incremento de caudal en ríos, la previsión de intensas lluvias en las costas norte y centro, y las proyecciones de nuevos récords de temperatura del aire en ciudades costeras como Paita y Callao.

El río Tumbes triplicó su caudal tras las primeras precipitaciones

El incremento del caudal en el río Tumbes pone el foco sobre la capacidad de respuesta de las autoridades locales ante posibles desbordes e inundaciones. El comportamiento de los cursos de agua dependerá de la frecuencia, la duración y la intensidad de las lluvias que se registren durante las próximas semanas.

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El comité atribuyó el panorama a la evolución de El Niño y del Niño costero, fenómenos que, según su evaluación, podrían alcanzar una magnitud “extraordinaria muy fuerte”. La clasificación toma en cuenta el calentamiento de la superficie del mar y las anomalías de temperatura del aire sobre el territorio.

La condición de El Niño costero se relaciona con el aumento de la temperatura del mar frente a las costas peruanas. Ese calentamiento favorece la evaporación y aporta humedad a la atmósfera, un proceso que puede derivar en lluvias intensas sobre regiones que habitualmente registran escasas precipitaciones durante esa época.

Mapa de Perú con la franja costera marcada en azul junto a tres recuadros informativos sobre el clima
Rosario Julca, especialista del Senamhi, advierte sobre los excesos de lluvias y las altas temperaturas asociadas a El Niño Costero.

Paita, Callao e Ilo registraron anomalías de hasta 8 ℃

Las estaciones meteorológicas costeras de la Marina de Guerra del Perú reportaron temperaturas ambientales entre 5 y 8 ℃ por encima de los valores normales en Paita, Callao e Ilo. Esas cifras corresponden a los registros del aire y no equivalen de manera directa a la sensación térmica que percibe la población.

En Paita, la temperatura máxima alcanzó 31,6 ℃ (88,9 ℉). En el Callao, una máxima de 25,4 ℃ (77,7 ℉) representó una anomalía de 5,5 ℃ sobre el valor esperado para la temporada. El ENFEN prevé que durante los próximos meses se superen récords de temperatura en distintos puntos de la costa peruana.

La sensación térmica puede ubicarse entre uno y dos grados por encima de la temperatura medida, según la humedad del ambiente. Si las lluvias son seguidas por periodos de sol, el vapor de agua puede reforzar la sensación de bochorno y dificultar la disipación del calor, sobre todo en áreas urbanas con poca ventilación.

Globo terráqueo centrado en el océano Pacífico y América del Sur con una franja roja y tonos amarillos en la superficie del agua.
Una representación del globo terráqueo ilustra el calentamiento de las aguas del océano Pacífico frente a las costas de América del Sur durante el fenómeno de El Niño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El calor eleva los riesgos para niños y adultos mayores

Las temperaturas elevadas pueden afectar con mayor intensidad a quienes viven en viviendas sin sistemas permanentes de ventilación o aire acondicionado. Niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes enfrentan mayor riesgo de deshidratación, agotamiento y malestar durante jornadas de calor persistente.

El escenario adquiere relevancia porque el fenómeno se desarrolla todavía en primavera, antes del inicio formal del verano. Si las anomalías se mantienen o aumentan durante los meses más calurosos, las condiciones ambientales podrían agravarse en ciudades costeras con alta densidad de población y servicios de salud sometidos a mayor demanda.

El pronóstico estacional para enero, febrero y marzo anticipa lluvias sobre los valores normales en la costa. Las áreas identificadas con mayor probabilidad de precipitaciones intensas abarcan parte del norte y del centro del país, donde la combinación entre suelo saturado, quebradas activas y crecidas de ríos puede incrementar la exposición de comunidades cercanas a cauces.

Vista panorámica de un río de agua marrón caudalosa bordeando casas bajas junto al mar bajo un cielo nublado y lluvia.
Un río de aguas turbias desbordado avanza junto a un asentamiento urbano en la costa norte de Perú durante una jornada de lluvias intensas provocadas por el fenómeno de El Niño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La sierra y la selva enfrentarían menor disponibilidad de agua

El panorama previsto para la sierra y la selva difiere del esperado en la costa. En esas regiones, los mapas estacionales muestran un posible déficit de lluvias, en especial en sectores del sur. La menor disponibilidad de agua podría derivar en sequías, reducción de caudales y dificultades para actividades agrícolas y ganaderas.

Las bajas temperaturas también forman parte de los riesgos asociados a este comportamiento climático. En zonas altoandinas, la ausencia de precipitaciones puede favorecer episodios de heladas y afectar los cultivos, el ganado y a las poblaciones que dependen de fuentes de agua locales. El impacto de El Niño, por lo tanto, no se limita a inundaciones y desbordes en el litoral.

El calentamiento del mar ya produjo cambios en la disponibilidad de especies pesqueras cerca de la costa. El bonito, el atún y el perico aparecen con mayor presencia, mientras que especies vinculadas a aguas frías, como la sierra y la samasa, disminuyeron en las áreas habituales de captura y se desplazaron hacia el sur.

Agua marrón turbia que golpea una orilla con ramas y vegetación, con una estructura de puente visible al fondo.
Las aguas turbias del río Tumbes arrastran vegetación y golpean la orilla debido al incremento de su caudal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cambio del mar también modificó la presencia de especies pesqueras

La menor presencia de fitoplancton fue relacionada con la variación de color advertida en sectores del mar frente a la Costa Verde. El fitoplancton constituye la base de buena parte de la cadena alimentaria marina, por lo que su reducción puede alterar la distribución de peces y otras especies que dependen de esas condiciones.

El comportamiento del océano también responde a la baja intensidad del anticiclón del Pacífico Sur, una condición vinculada con el actual evento de El Niño. Ese sistema atmosférico influye sobre los vientos, la temperatura superficial del mar y el desplazamiento de masas de aire a lo largo de la costa occidental de Sudamérica.

Estación meteorológica con pantalla digital, sensores y el escudo de la Marina de Guerra del Perú frente al mar y la costa.
Una estación meteorológica de la Marina de Guerra del Perú registra datos y anomalías térmicas frente a la costa del país. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mientras persistan estas condiciones, las autoridades deberán seguir la evolución de los caudales, las lluvias y las temperaturas en cada región. Todos los puertos del país permanecían abiertos para actividades recreativas, portuarias, pesqueras y deportivas, aunque el desarrollo de las condiciones meteorológicas determinará si se adoptan nuevas medidas preventivas.

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