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Las micro y pequeñas empresas peruanas frente al impacto de El Niño: el reto de sobrevivir ante el fenómeno climático

Empresarios advierten que el abastecimiento y la liquidez de las MYPE están en peligro por bloqueos y cortes, señalando la urgencia de redes de apoyo y transparencia en los datos de mercado

El segmento conformado por personas relacionadas con mypes equivale al 24% de los 28.4 millones de adultos incluidos en la evaluación.
El segmento conformado por personas relacionadas con mypes equivale al 24% de los 28.4 millones de adultos incluidos en la evaluación. Foto: La Cámara
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El fenómeno de El Niño ha puesto en jaque a las micro y pequeñas empresas (MYPE) en Perú, que representan el 99% del tejido empresarial nacional. Estas unidades económicas, según explicó el ingeniero y docente Pablo Padilla en una entrevista para Exitosa, enfrentan enormes dificultades para sostener su operatividad ante bloqueos y cortes de rutas. La posibilidad de soportar más de siete días de inactividad se presenta como un desafío casi insalvable para la mayoría, golpeando primero su continuidad productiva, el acceso a liquidez y la capacidad de atender a sus clientes.

Padilla subrayó que el impacto de las interrupciones relacionadas con El Niño no se limita al abastecimiento. El problema central radica en sostener la operatividad de negocios que operan con logística acotada, inventarios reducidos y márgenes financieros que impiden atravesar periodos prolongados sin actividad económica. “Una micro o pequeña empresa difícilmente resistiría más de una semana parada”, afirmó el especialista durante su conversación con el medio. Si las interrupciones en vías o cadenas de suministro superan ese plazo, el efecto negativo se traslada de inmediato a la situación financiera y a la formalidad de estos negocios.

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En el universo de las MYPE, las unidades informales presentan la mayor vulnerabilidad ante escenarios de crisis. El entrevistado estimó que en Perú existen entre tres y cuatro millones de negocios informales, mientras que las formales reconocidas suman casi 2.300.000. Esta diferencia en la formalidad determina la capacidad de respuesta y la resiliencia de cada segmento empresarial frente a los eventos extremos.

Avenida comercial peruana con calle inundada, postes y semáforos inclinados. Comercios cerrados con persianas y fachadas rojas y blancas. Cielo nublado gris.
Una avenida comercial en Perú muestra comercios cerrados y postes inclinados, inundada por un temporal que indica la vulnerabilidad de las MYPE ante el fenómeno El Niño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La informalidad y el riesgo de cierre

Según Padilla, muchas de las unidades informales son unipersonales y su principal objetivo es la subsistencia diaria. Este tipo de emprendimientos carece de acceso a capacitación y asistencia, lo que limita su margen de maniobra ante situaciones críticas. “No las conocemos, no las podemos detectar dónde están, no podemos ni siquiera acercarnos para poder, no hay data eficiente sobre esto”, apuntó el ingeniero, refiriéndose a la falta de información sobre el sector informal.

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La ausencia de datos confiables complica la focalización de políticas públicas y acciones de apoyo, sobre todo cuando los distritos más afectados concentran población dedicada a este tipo de negocios. Padilla admitió que no dispone de cifras detalladas sobre cuántas unidades de servicio ya han sido golpeadas en las zonas alcanzadas por los primeros eventos asociados a El Niño. Cuando una MIPE ya está en alerta, la etapa de prevención se da por cerrada y solo queda reaccionar, priorizando la cobertura de inventarios mínimos para mantener la operatividad.

Para aquellas MYPE que todavía no han sido alcanzadas por el fenómeno, la estrategia debe orientarse a buscar proveedores alternativos y definir niveles mínimos de inventario capaces de sostener la actividad durante más de siete días. Esta recomendación fue recogida por el medio al detallar la propuesta del especialista para enfrentar periodos de inactividad prolongada.

Un joven con gorra roja vende golosinas en un carrito. Otro joven limpia el parabrisas de un coche. Una mujer con mochila sostiene papeles en la calle.
La informalidad laboral juvenil se presenta en una concurrida calle latinoamericana, con jóvenes dedicados a la venta ambulante y la limpieza de vehículos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cálculo del stock mínimo y la realidad de cada negocio

Rechazando la posibilidad de un criterio único para todo el sector, Padilla explicó que el stock mínimo depende del giro de la empresa. Una farmacia y una panadería presentan necesidades diferentes en cuanto a la frecuencia de compra y la naturaleza del producto, por lo que cada empresa debe calcular su nivel de inventario a partir de la relación entre existencias disponibles y consumo diario. Este cálculo permite estimar cuántos días de operación pueden sostener antes de agotar mercadería o insumos críticos.

En el caso de pequeñas empresas dedicadas a la transformación de productos, el experto recomendó identificar primero los bienes que sostienen la liquidez del negocio. A partir de ese análisis, cada unidad debe determinar cuáles son las materias primas críticas y qué proveedores podrían mantener el flujo mínimo de producción, si las condiciones lo permiten.

Padilla advirtió sobre un límite clave: la escasez de información pública útil para tomar decisiones. Si no se conoce con precisión el estado de las carreteras u otras variables logísticas, resulta difícil anticipar dónde intervenir y cómo organizar una respuesta focalizada. El especialista recalcó: “El Niño ya está encima de nosotros”, dejando en claro que la fase de prevención quedó atrás para las zonas que ya han experimentado afectaciones.

Un mostrador de madera con calculadora, libreta de contabilidad abierta y bolígrafo; estanterías con pocos productos, cajas de cartón apiladas y un mapa de Perú en la pared.
Un local comercial en Perú, con estanterías casi vacías y cajas apiladas, señala el desafío de los inventarios mínimos en una pequeña empresa que registra sus cuentas en una libreta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Propuestas para la conectividad y la transparencia

Ante la falta de una guía que vincule proveedores y compradores del universo MYPE, Padilla sostuvo que no existe una lista funcional del sector y que una base con 2.300.000 unidades sería inmanejable sin herramientas tecnológicas. Planteó la necesidad de una intervención gubernamental para facilitar la conectividad básica entre negocios, proponiendo una red sencilla con datos como nombre, empresa, teléfono y, de ser posible, canales de contacto rápido como WhatsApp o correo electrónico.

El ingeniero también alertó sobre el riesgo de especulación en contextos de crisis. “En situaciones de alerta, algunas personas aprovechan para obtener ingresos adicionales, y evitarlo por completo no es posible”, reconoció. Frente a esto, propuso transparencia en la información sobre precios de mercado. “Lo único que podemos hacer en ese punto es ser transparentes”, remarcó, subrayando que conocer el valor real de los productos ayuda a reducir abusos y distorsiones en el mercado.

El primer corte del nuevo registro del MTPE muestra que el 50,8 % de los trabajadores informales en la capital son mujeres. También se identificaron 283 mil personas extranjeras en esta situación, en su mayoría sin acceso a derechos laborales. (Composición: Infobae)
El primer corte del nuevo registro del MTPE muestra que el 50,8 % de los trabajadores informales en la capital son mujeres. También se identificaron 283 mil personas extranjeras en esta situación, en su mayoría sin acceso a derechos laborales. (Composición: Infobae)

Potencial de la inteligencia artificial para la gestión de crisis

De acuerdo con el entrevistado la inteligencia artificial puede desempeñar un papel relevante para las MYPE, más allá de las consultas puntuales. Sugirió que estas herramientas podrían procesar datos sobre lluvias, carreteras bloqueadas y proveedores activos para construir relaciones de abastecimiento, simular escenarios de crisis y apoyar decisiones sobre compras anticipadas, cambio de proveedores o rutas alternas.

El mayor costo laboral podría impulsar la informalidad, especialmente en las mypes, que tienen menor capacidad para asumir el aumento de la remuneración y sus beneficios laborales.
El mayor costo laboral podría impulsar la informalidad, especialmente en las mypes, que tienen menor capacidad para asumir el aumento de la remuneración y sus beneficios laborales. Foto: composición Infobae Perú/Reuters

El especialista aclaró que estas capacidades dependen de la existencia de bases de datos adecuadas. Sin información precisa, la utilidad de la inteligencia artificial sigue condicionada. Al referirse a la respuesta estatal, Padilla señaló que el gobierno está actuando, aunque el tiempo apremia. “Lamentablemente, lo que se ha dejado de hacer es demasiado”, concluyó el entrevistado al cierre de su diálogo con el medio.

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