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Deepfakes y estafas románticas: así usan la IA los ciberdelincuentes para manipular a sus víctimas en Perú

El CNSD alertó sobre el aumento de los fraudes sentimentales digitales, una modalidad que ya incorpora videollamadas falsas y perfiles generados con inteligencia artificial para generar confianza

Una profesora en el centro de un aula luminosa señala una pantalla grande con un diagrama de IA, mientras estudiantes con laptops y tablets la escuchan.
Una docente interactúa con estudiantes en un aula de Argentina, donde usan dispositivos digitales para explorar la inteligencia artificial, ilustrando la colaboración humano-IA en la educación. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Veintiún mil denuncias por delitos informáticos registró Perú hasta mayo de 2026, según la Dirección de Investigación de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional del Perú (DIVCIB-PNP). Entre las modalidades con mayor expansión figuran las llamadas “estafas de amor”, fraudes en los que los delincuentes construyen vínculos afectivos digitales para extraer dinero o datos personales de sus víctimas. El Centro Nacional de Seguridad Digital (CNSD) emitió una alerta formal ante el aumento de estos casos.

A diferencia de los fraudes sentimentales tradicionales —que se apoyaban en fotografías robadas o perfiles falsos con información básica—, la nueva generación de estafas románticas incorpora herramientas de inteligencia artificial capaces de fabricar rostros, voces y videos con un alto grado de realismo. Los atacantes ya no necesitan suplantar a una persona real: pueden crear una identidad digital completa desde cero.

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Una docente y tres estudiantes en uniforme interactúan frente a un ordenador portátil en un aula. Hay una bandera de Perú y un estudiante adicional al fondo
La inteligencia artificial y las herramientas digitales deben usarse en la educación para personalizar actividades, reducir carga docente y evitar nuevas desigualdades. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Las estafas románticas han evolucionado rápidamente con la llegada de la inteligencia artificial. Ahora los delincuentes pueden construir identidades digitales muy convincentes, realizar videollamadas falsas y producir contenido personalizado que refuerza el vínculo emocional con quienes buscan engañar. Esto hace que reconocer el fraude sea mucho más complejo que hace algunos años”, explicó Víctor Gutiérrez, especialista en seguridad digital de Intecnia Corp, Country Partner de Bitdefender en Perú.

El proceso de captación de víctimas no es inmediato. Los ciberdelincuentes invierten semanas o meses en conversaciones constantes, expresiones de afecto y encuentros virtuales diseñados para parecer auténticos. Solo una vez consolidado ese vínculo emocional, el atacante introduce solicitudes de dinero o información sensible, con pretextos que van desde emergencias médicas hasta problemas legales, dificultades para viajar o supuestas oportunidades de inversión.

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Ilustración de estudiantes de Stanford en un aula de IA con laptops, tabletas, gafas de realidad virtual, un brazo robótico y pantallas mostrando redes neuronales. Al fondo, el campus.
Estudiantes de Stanford participan en una clase de laboratorio de IA y aprendizaje automático, utilizando diversas tecnologías como tabletas, laptops, realidad aumentada y un brazo robótico, con la Torre Hoover visible al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La videollamada ya no garantiza nada

Durante años, la videollamada fue el recurso que muchos usuarios empleaban para verificar la identidad de sus interlocutores en línea. Esa certeza ya no existe. La tecnología deepfake permite superponer rostros y alterar voces en tiempo real, de modo que una llamada de video puede mostrar una cara completamente fabricada sin que la víctima lo advierta.

“Uno de los aspectos más preocupantes es que las videollamadas, que durante mucho tiempo fueron consideradas una herramienta para comprobar quién estaba al otro lado de la pantalla, también pueden ser manipuladas mediante tecnología deepfake. Una recreación convincente del rostro o la voz puede reducir las señales que normalmente permitirían sospechar de un perfil fraudulento”, detalló Gutiérrez. Esta capacidad elimina una de las pocas barreras de verificación que los usuarios tenían al alcance, y eleva el riesgo de engaño incluso entre personas con experiencia en entornos digitales.

Fotografía conceptual de un aula moderna vacía con pupitres y pizarras; en primer plano, una laptop encendida muestra un icono de cerebro IA azul.
Una laptop con un icono de IA se encuentra en un aula moderna y vacía, reflejando el impacto de la inteligencia artificial en la educación contemporánea, con gráficos de datos abstractos proyectados en el fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo identificar una estafa romántica impulsada por IA

Los expertos identificaron un conjunto de señales que pueden indicar que una relación virtual esconde un fraude. La primera es la velocidad: cuando alguien busca establecer una conexión afectiva profunda en un periodo inusualmente corto, esa urgencia emocional suele ser una táctica deliberada. La segunda es la evasión sistemática de encuentros presenciales, siempre justificada con excusas recurrentes.

En el plano técnico, los videos y las llamadas generados con inteligencia artificial presentan anomalías detectables: desajustes entre el movimiento de los labios y el audio, gestos poco naturales o variaciones extrañas en la iluminación. A estas señales se suman otras conductas características del fraude: el intento de trasladar la conversación hacia plataformas de mensajería privada y la insistencia en mantener el vínculo en secreto frente a familiares o amigos.

Dos estudiantes utilizan laptops en un aula; una de ellas toca la pantalla que muestra una interfaz de inteligencia artificial con opciones de Matemáticas y Lengua.
Una estudiante de secundaria interactúa con la plataforma educativa Mendoza Aumentada, basada en inteligencia artificial para reforzar el aprendizaje en Matemáticas, Lengua y Ciencias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué hacer ante la sospecha de fraude

Ante indicios de una posible estafa romántica, los especialistas recomiendan verificar los datos del interlocutor a través de canales independientes y realizar búsquedas inversas de las fotografías compartidas. Desconfiar de relatos que avanzan a gran velocidad y evitar cualquier transferencia de dinero o entrega de información financiera a personas cuya identidad no haya podido comprobarse son medidas básicas de protección.

La DIVCIB-PNP y el CNSD coinciden en que la prevención pasa por una actitud crítica frente a las interacciones en línea, especialmente cuando el tono de la conversación apela de forma constante a las emociones. “La inteligencia artificial seguirá evolucionando y, con ello, también las estrategias de los ciberdelincuentes. La mejor defensa consiste en combinar herramientas de protección digital con una actitud crítica frente a las interacciones en línea. Cuando una conversación apela constantemente a las emociones y termina derivando en solicitudes económicas, lo recomendable es detenerse, verificar la información y no actuar bajo presión”, advirtió Gutiérrez.

Un aula con una docente señalando una pizarra interactiva, dieciséis estudiantes sentados frente a laptops, algunos con la mano levantada.
Un grupo de estudiantes y docentes dominicanos participa en una capacitación sobre inteligencia artificial e innovación en un aula equipada con tecnología y laptops. (Imagen Ilustrativa Infobae)

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