Cusco: Cirujanos extirpan quiste torácico que afectaba las cuerdas vocales de mujer y le devuelven la voz

El equipo utilizó videotoracoscopia, una técnica mínimamente invasiva que ofrece acceso controlado a estructuras profundas del tórax

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 La operación permitió retirar una tumoración quística en el tórax que comprometía sus cuerdas vocales y representaba un riesgo para su vida - Créditos: Essalud.
La operación permitió retirar una tumoración quística en el tórax que comprometía sus cuerdas vocales y representaba un riesgo para su vida - Créditos: Essalud.

Carmen Meza, de 32 años y natural de la provincia de Canchis, volvió a hablar con claridad después de una intervención cardiovascular de alta complejidad realizada por especialistas del Hospital Nacional Adolfo Guevara Velasco de EsSalud Cusco. El procedimiento retiró una tumoración quística en el tórax que comprometía sus cuerdas vocales y elevaba el riesgo para su vida.

Durante meses, la paciente afrontó dolor persistente, fatiga y una reducción progresiva de sus actividades cotidianas. A esa carga física se sumó la incertidumbre por la pérdida parcial de la voz, una limitación que afectó su dinámica familiar y su capacidad de comunicarse con normalidad. La evaluación médica permitió precisar el origen del problema y definir una estrategia quirúrgica que priorizó seguridad y precisión en una zona anatómica sensible.

El cirujano cardiovascular y de tórax Francisco Egúzquiza Gallegos explicó que el equipo optó por una videotoracoscopia, una técnica mínimamente invasiva que ofrece acceso controlado a estructuras profundas del tórax.

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La lesión estaba en la región paraaórtica, debajo del cayado aórtico, con alta exigencia técnica por la cercanía a grandes vasos - Créditos: Essalud.
La lesión estaba en la región paraaórtica, debajo del cayado aórtico, con alta exigencia técnica por la cercanía a grandes vasos - Créditos: Essalud.

Ese abordaje posibilitó la extracción de la lesión ubicada en la región paraaórtica, debajo del cayado aórtico, un punto de alta exigencia técnica por su cercanía a grandes vasos. “El procedimiento fue posible gracias al equipamiento médico especializado y a la preparación constante de nuestros profesionales de salud”, señaló el especialista.

La intervención se planificó con un enfoque integral, con coordinación en las etapas previas y posteriores a la operación. El objetivo no se limitó a retirar la masa quística: el personal buscó proteger las estructuras comprometidas y sostener una recuperación segura. Tras la operación, la paciente inició controles clínicos y seguimiento para evaluar su evolución general, con avances favorables en su estado de salud y en la función de la voz.

Egúzquiza detalló que la cirugía involucró a un equipo multidisciplinario conformado por médicos especialistas, enfermeras, técnicos asistenciales y personal de apoyo. Cada grupo asumió responsabilidades específicas, desde la preparación del quirófano hasta el acompañamiento en la fase de recuperación, con protocolos orientados a reducir complicaciones y acelerar el retorno a las actividades habituales.

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Ya en proceso de recuperación, Carmen Meza expresó su gratitud al equipo de salud que participó en la atención. “Dios ha puesto en sus manos esa gran capacidad para realizar este tipo de operaciones. Me estoy recuperando muy rápido”, manifestó, emocionada.

Carmen Meza, de 32 años, recuperó el habla tras una intervención cardiovascular de alta complejidad en el Hospital Nacional Adolfo Guevara Velasco - Créditos: Essalud.
Carmen Meza, de 32 años, recuperó el habla tras una intervención cardiovascular de alta complejidad en el Hospital Nacional Adolfo Guevara Velasco - Créditos: Essalud.

Cirujanos reconstruyen rostro y devuelven funciones vitales a mujer

Karina, de 53 años, recuperó funciones básicas tras una cirugía reconstructiva en el Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen de Essalud. La paciente llegó con una infección ósea agresiva y poco frecuente que destruyó parte del paladar duro y provocó la pérdida de estructura nasal. El daño no solo afectó su apariencia: también dificultó comer y hablar, porque la alteración en la cavidad oral hacía que los alimentos pasaran hacia la zona nasal.

El cirujano de cabeza y cuello Roberto Ayvar indicó que el equipo elaboró un plan operatorio de alta complejidad en dos etapas para recuperar estructura, forma y funcionalidad. Primero reconstruyeron el paladar mediante un colgajo libre de tejido tomado del antebrazo de la propia paciente. Para asegurar la viabilidad del injerto, conectaron arterias y venas a vasos del cuello y restablecieron el riego sanguíneo.

El daño severo comprometió no solo la apariencia del rostro, sino también la funcionalidad oral y nasal, lo que obligó a la paciente a vivir con restricciones severas en su vida diaria - Créditos: Essalud.
El daño severo comprometió no solo la apariencia del rostro, sino también la funcionalidad oral y nasal, lo que obligó a la paciente a vivir con restricciones severas en su vida diaria - Créditos: Essalud.

En la segunda fase reconstruyeron la nariz con injertos de costilla y del hueso cúbito, con el objetivo de aportar soporte y devolver el contorno tras el colapso causado por la infección. Ayvar precisó que estas intervenciones demandaron entre ocho y diez horas por la precisión requerida, con microscopios de alta resolución y equipos especializados para unir vasos milimétricos y modelar hueso.

Según el hospital, el caso fue un hito por tratarse de una pérdida masiva de tejido facial asociada a un proceso infeccioso y no a cáncer avanzado. Karina afirmó que volvió a respirar, comer y hablar sin prótesis.

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