Elecciones sin segunda vuelta en Perú: una propuesta para fortalecer la democracia

El investigador de la Universidad del Pacífico, Javier Albán plantea una reforma constitucional para la dispersión partidaria y evitar que el electorado se vea forzado a elegir entre opciones de alto rechazo

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Personas de diversas edades observan grandes cédulas electorales con múltiples candidatos, con una silueta de candidato en pantalla y ánforas de la ONPE al fondo.
Varios ciudadanos peruanos muestran expresiones de duda y reflexión mientras revisan una enorme cédula electoral frente a una pantalla con la silueta de un candidato presidencial y ánforas de la ONPE. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La fragmentación política en el Perú ha alcanzado niveles inéditos en las últimas dos décadas, debilitando la gobernabilidad y la representación democrática. Frente a este escenario, Javier Albán, investigador del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP), propone eliminar la segunda vuelta electoral y adoptar un sistema de voto aprobatorio en una única ronda para la elección presidencial. Esta propuesta, enmarcada en la iniciativa Agenda 2026, busca transformar la manera en que los peruanos eligen a su presidente y fortalecer la legitimidad democrática desde su origen.

Según el estudio “Reforma de la regla de elección presidencial con el objetivo de reducir la fragmentación de la oferta efectiva de partidos políticos”, la actual normativa de mayoría absoluta con balotaje ha contribuido a una dispersión creciente de partidos y candidatos, dificultando la formación de mayorías estables y eficaces en el Ejecutivo. En 2001, el ganador de la primera vuelta logró un 36,5% de los votos válidos, cifra que descendió dramáticamente a 18,9% en 2021, evidenciando la caída sostenida del respaldo inicial a quienes llegan a la segunda vuelta.

Elecciones 2026: guía detallada para votar este domingo 12 de abril
Elecciones 2026: guía detallada para votar este domingo 12 de abril| ONPE

El análisis de Albán advierte que, de mantenerse este sistema, la tendencia hacia la hiperfragmentación podría profundizarse, haciendo que las elecciones sean cada vez más impredecibles y que el Ejecutivo electo cuente con menor capacidad para gobernar y negociar acuerdos políticos sólidos. En el contexto actual, el balotaje ya no garantiza que el triunfador cuente con el apoyo mayoritario de la ciudadanía, sino que muchas veces obliga a los electores a optar por el “mal menor”, distorsionando la naturaleza del mandato democrático.

Voto aprobatorio: una alternativa para superar la crisis de representatividad

La propuesta central de la investigación consiste en sustituir la segunda vuelta por un sistema de voto aprobatorio, en el cual los ciudadanos puedan expresar su respaldo a todas las fórmulas presidenciales que consideren aceptables. De este modo, sería electo el candidato con mayor cantidad de aprobaciones, y no necesariamente quien logre pasar a una segunda vuelta con un mínimo margen.

ONPE - Elecciones 2026 - Resultados - Perú - 5 abril
Foto: Imagen Ilustrativa Infobae
“Los humanos respondemos a incentivos. Lo que busca este mecanismo es reducir el riesgo de que el presidente electo sea ‘el mal menor’ y que resulte electo alguien con un rechazo muy alto. En cambio, se fomenta que los partidos generen consensos y campañas inclusivas desde el inicio”, explica Albán. El investigador sostiene que con este modelo, el ganador siempre sería quien concentre el mayor respaldo positivo entre los peruanos, lo que permitiría revertir la crisis de legitimidad y representación que enfrenta el país.

Reforma constitucional y hoja de ruta para 2026

Para viabilizar esta transformación, Albán plantea modificar el artículo 111 de la Constitución Política del Perú, adecuando el marco legal para la implementación del voto aprobatorio en las próximas elecciones presidenciales. Esta propuesta se suma a otras catorce iniciativas de política pública incluidas en la Agenda 2026, elaborada por el CIUP, que busca ofrecer soluciones concretas y viables a los desafíos institucionales del país.

En una jornada electoral, personas en Perú buscan su mesa de votación en carteles. Hay ánforas de la ONPE en primer plano y un oficial señalando. Bandera de Perú al fondo.
Cientos de votantes peruanos revisan el padrón electoral en el exterior de un local de votación, mientras personal de la ONPE los orienta y las ánforas de sufragio esperan en primer plano, bajo la bandera de Perú. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio subraya que la adopción de un nuevo sistema electoral podría incentivar campañas más programáticas y menos polarizadas, permitiendo que el debate público se concentre en propuestas y no en rechazos. Además, contribuiría a mitigar la fragmentación partidaria, reduciendo la dispersión de fuerzas políticas y aumentando la gobernabilidad del próximo Ejecutivo.

En un contexto donde la desconfianza hacia los partidos tradicionales y la volatilidad del voto han marcado las últimas elecciones, la reforma propuesta por la Universidad del Pacífico se perfila como una alternativa innovadora para restablecer la confianza ciudadana en la democracia peruana y dotar al país de mayor estabilidad política en el futuro inmediato.