Elecciones 2026: Encuesta nacional revela que 3 candidatos de izquierda podrían pasar a segunda vuelta

Un nuevo estudio señala que casi la mitad del padrón permanece sin decisión clara y advierte que la definición del balotaje recaerá en la capacidad de candidatos para convocar a quienes no han expresado preferencia

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Casi la mitad del electorado
Casi la mitad del electorado peruano de 2026, entre indecisos y voto en blanco o nulo, marcará el desenlace electoral.

A tres semanas de la primera vuelta de las elecciones generales 2026 en Perú, el escenario electoral se presenta profundamente fragmentado y marcado por una alta incertidumbre.

Un reciente estudio de opinión elaborado por ATIK – Asuntos Públicos y la firma Escucha al Perú, con una muestra nacional de 1.220 personas, revela una competencia ajustada entre cinco candidatos presidenciales, donde la indecisión y la dispersión del voto podrían redefinir el rumbo de la campaña en los días previos al 12 de abril.

5 candidatos en la carrera y el peso de los indecisos

El sondeo muestra que Rafael López Aliaga encabeza la intención de voto con 13.1%, seguido por Keiko Fujimori con 8.4%. Les siguen muy de cerca Jorge Nieto (5.9%), Roberto Sánchez (5.8%) y Alfonso López Chau (5.1%).

Este “pelotón intermedio” se encuentra en un empate técnico, donde cualquier variación, incluso dentro del margen de error, podría modificar el orden y la posibilidad de pasar a segunda vuelta. Ningún candidato logra consolidar una ventaja suficiente, lo que refuerza la percepción de una contienda completamente abierta y sin liderazgos sólidos.

Keiko Fujimori lidera la intención
Keiko Fujimori lidera la intención de voto en la Selva y se fortalece entre adultos mayores, mientras López Aliaga domina el sector AB y adultos intermedios. REUTERS/Gerardo Marin

El dato más relevante, sin embargo, reside en el elevado número de indecisos: el 31.9% de los encuestados afirma no saber por quién votará o prefiere no opinar, mientras que un 14.8% se inclina por el voto en blanco o nulo.

En conjunto, casi la mitad del electorado se encuentra fuera de las preferencias definidas, convirtiendo a este segmento en el verdadero “primer lugar” de la encuesta. “Ellos son quienes definirán la elección, posiblemente en la última semana o incluso en la cola de votación”, sostiene Julio Piscoya, director de Escucha al Perú.

Fragmentación territorial y voto diferenciado

El estudio introduce un análisis territorial que divide el país en cinco macro regiones según dinámicas culturales, sociales y económicas, lo que permite comprender mejor las diferencias electorales. En la Macro Región Costa Norte, López Aliaga lidera con 11%, mientras que en la Costa Sur, Wolfgang Grozo encabeza la preferencia con 11.8%.

Lima mantiene la mayor disputa, con López Aliaga, Fujimori y Nieto concentrando los apoyos. En la Selva, lidera Fujimori, seguida por Sánchez, y en la Sierra, Sánchez encabeza la intención de voto, rompiendo con patrones tradicionales.

El comportamiento electoral también presenta diferencias significativas según niveles socioeconómicos y grupos etarios. López Aliaga domina el sector AB (32%) y adultos de 36 a 59 años (16.5%), mientras que Keiko Fujimori muestra un perfil más transversal, con mayor respaldo en adultos mayores (13% entre los de 60 años a más). Nieto destaca entre los jóvenes de 18 a 24 años (15.3%), y Sánchez sobresale en los sectores populares y adultos intermedios.

El liderazgo de Rafael López
El liderazgo de Rafael López Aliaga con 13.1% de intención de voto refleja la elevada fragmentación política en las elecciones generales de Perú.

Incertidumbre y posibles sorpresas: el país ante un resultado abierto

La encuesta subraya que la volatilidad del electorado y la ausencia de liderazgos consolidados abren la puerta a escenarios inesperados, tal como ocurrió en 2021 con la sorpresiva irrupción de Pedro Castillo.

“Hoy, el escenario es incluso más incierto. Las cifras nos muestran cinco candidatos con probabilidades reales de pasar a la segunda vuelta. Dos de ellos más afines al libre mercado y tres vinculados a la intervención estatal”, señala Juan Carlos Ruiz Rivas, CEO de ATIK – Asuntos Públicos.

Alfonso López Chau. La ausencia
Alfonso López Chau. La ausencia de liderazgos claros y la volatilidad del voto recuerdan la inesperada irrupción de Pedro Castillo en 2021.

El alto porcentaje de indecisos se concentra especialmente en la Macro Región Sierra (42.5%), la Selva (40.6%) y en el nivel socioeconómico DE (44.1%).

Este comportamiento podría favorecer a candidaturas con mayor capacidad de conectar con los sectores populares y rurales, abriendo la posibilidad de que tres candidatos de izquierda –Nieto, Sánchez y López Chau– puedan capitalizar el voto disponible y disputar la segunda vuelta.

“Si consideramos el origen de los indecisos, no puede descartarse una reedición de la segunda vuelta de 2021 entre fujimorismo y una opción de izquierda”, sostiene Ruiz Rivas.

Jorge Nieto, Roberto Sánchez y
Jorge Nieto, Roberto Sánchez y Alfonso López Chau surgen como opciones de izquierda capaces de disputar el balotaje al fujimorismo.

El estudio concluye que, a tres semanas de las elecciones, no hay certezas sobre quiénes pasarán a la segunda vuelta. La clave estará en la capacidad de los candidatos para consolidar apoyos y atraer al gran bloque de indecisos en la recta final de la campaña.

“En esta elección, cada punto porcentual será decisivo y el voto aún no definido podría inclinar la balanza hacia un resultado inesperado”, afirma José Miguel Nieto, director de Escucha al Perú.

Claves del estudio

  • Rafael López Aliaga lidera la intención de voto con 13.1%, seguido por Keiko Fujimori (8.4%), Jorge Nieto (5.9%), Roberto Sánchez (5.8%) y Alfonso López Chau (5.1%).
  • El 31.9% de los encuestados no define aún su voto; otro 14.8% optaría por voto blanco o nulo.
  • La fragmentación y la volatilidad del electorado impiden anticipar un resultado claro.
  • El voto indeciso es mayor en la Sierra, la Selva y los sectores socioeconómicos bajos.
  • La posibilidad de un escenario similar al de 2021, con opciones de izquierda disputando la segunda vuelta, no puede descartarse.

El país se encamina así hacia una jornada electoral abierta, donde la incertidumbre y la capacidad de movilizar el voto oculto serán determinantes en el desenlace de las elecciones presidenciales de 2026.