Camión con concentrado de cobre de Las Bambas se vuelca en Cusco y provoca derrame en zona usada para pastoreo

Especialistas recogieron muestras de suelo para determinar si el concentrado de cobre afectó pastos naturales cercanos al lugar del accidente

Guardar
Un camión que transportaba concentrado
Un camión que transportaba concentrado de cobre vinculado a Las Bambas se volcó en el corredor minero del sur en Cusco.

La volcadura de un camión que transportaba concentrado de cobre en una ruta del corredor minero del sur generó una emergencia ambiental en la región Cusco. El accidente ocurrió en una zona rural utilizada para el pastoreo de animales, lo que despertó preocupación entre pobladores de la zona ante un posible impacto en el suelo y los pastos naturales.

El hecho se registró la mañana del sábado 14 de marzo en el tramo Congunya–Pumapuquio de la vía PE-3SY. El vehículo, vinculado a operaciones de la empresa minera Las Bambas, terminó volcado a un costado de la carretera, lo que provocó el derrame de toda la carga que transportaba.

Tras el incidente, autoridades ambientales activaron acciones de supervisión para evaluar el estado del área. Aunque la emergencia fue controlada, especialistas mantienen vigilancia en la zona para determinar si el material derramado generó afectación ambiental.

Supervisión ambiental tras el accidente

El accidente ocurrió el 14
El accidente ocurrió el 14 de marzo en el tramo Congunya–Pumapuquio de la vía PE-3SY, en el distrito de Ccapacmarca (Chumbivilcas).

El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), entidad adscrita al Ministerio del Ambiente, confirmó que realiza acciones de supervisión en el lugar del accidente. Según la institución, el derrame ocurrió luego del despiste y volcadura de un camión encapsulado que trasladaba concentrado de mineral de la empresa minera Las Bambas S.A.

El incidente ocurrió a la altura del kilómetro 116+220 de la vía PE-3SY, dentro de la jurisdicción del distrito de Ccapacmarca, provincia de Chumbivilcas, en la región Cusco.

De acuerdo con el OEFA, personal especializado de la Dirección de Supervisión Ambiental en Energía y Minas verificó las acciones de respuesta inicial que se ejecutaron tras el accidente. Estas labores incluyeron la limpieza del material derramado tanto en la carretera como en el suelo cercano.

La entidad informó que “la emergencia ambiental generada por el accidente fue controlada”, aunque mantiene monitoreo en el área para evaluar con mayor precisión el impacto en el entorno.

Toma de muestras para evaluar posible afectación

Como parte del proceso de fiscalización, especialistas recogieron muestras de suelo en el lugar del derrame. Dichas muestras fueron enviadas a un laboratorio acreditado por el Instituto Nacional de la Calidad (Inacal).

Los análisis permitirán establecer si el concentrado de cobre produjo algún tipo de alteración en el suelo o en los pastos naturales cercanos a la carretera.

El OEFA explicó que estos estudios resultan clave para determinar la magnitud de una posible afectación ambiental en la zona. “Los resultados permitirán determinar con precisión si se produjo una afectación ambiental en la zona”, indicó la institución.

La entidad también señaló que continuará con acciones de seguimiento y fiscalización mientras se desarrolla la evaluación técnica correspondiente.

Preocupación entre pobladores de la zona

La volcadura provocó el derrame
La volcadura provocó el derrame de toda la carga de concentrado de mineral a un costado de la carretera.

El accidente ocurrió en un sector rural cercano al corredor minero del sur, área utilizada por pobladores para el pastoreo de animales. Tras conocer el hecho, habitantes de comunidades cercanas expresaron inquietud por el posible impacto del concentrado de mineral en los pastos naturales.

Según información preliminar, parte del material quedó expuesto en terrenos utilizados para la alimentación del ganado. Esta situación generó dudas entre los pobladores sobre posibles efectos en el suelo o en los animales que consumen el pasto de la zona.

Los residentes señalaron que todavía no existe una evaluación definitiva sobre la magnitud del impacto. En ese contexto, insistieron en la necesidad de contar con información clara sobre las consecuencias del derrame.

Mientras continúan las labores de supervisión, el OEFA reiteró su compromiso de mantener informadas a las autoridades y a la ciudadanía sobre los resultados de la evaluación ambiental en la zona afectada. “La institución reafirma su compromiso de continuar con las labores de fiscalización ambiental e informar de manera oportuna a las autoridades y a la ciudadanía”, señaló la entidad.