Piura ejecutó solo 8.3% del presupuesto de inversión pública destinado a turismo en 2025

Aunque se asignaron más recursos, la ejecución fue limitada y el flujo de visitantes a sitios turísticos y tráfico aéreo aún se mantiene por debajo de niveles de 2019

Guardar
Imagen G2QCM4WMCNAQ3EIXCBF3MKUDGY

En febrero de 2026, el Aeropuerto Capitán FAP Víctor Arias Montes, en Piura, fue certificado para recibir vuelos internacionales tras cumplir los estándares de seguridad de la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional). Este avance abre una oportunidad para mejorar la conectividad y potenciar el turismo regional, sector que representa en promedio el 22% del PBI de la región, consolidándose como una actividad clave para dinamizar la economía y contribuir a reducir la pobreza. Sin embargo, a cinco años de la pandemia, la mayoría de los indicadores del sector aún no muestra una recuperación sostenida.

Conectividad rezagada y menor demanda de hospedajes pese a mayor oferta

El tráfico aéreo en Piura mostró señales de debilitamiento en 2025. Entre enero y noviembre, los dos aeropuertos de la región movilizaron 1,2 millones de pasajeros, una caída de 1,3% respecto de 2024 y 14,4% por debajo de 2019. La caída se explicó por la menor afluencia en ambos terminales: el Aeropuerto Internacional Capitán FAP Guillermo Concha Ibérico registró 153 mil pasajeros menos que en 2019, mientras que el Aeropuerto Capitán FAP Víctor Arias Montes reportó una disminución de más de 50 mil.

Este retroceso también se vincula con una menor demanda de hospedajes. Entre enero y octubre de 2025, los hospedajes de la región recibieron 870.700 turistas, 16,1% menos que en el mismo periodo de 2024, debido a la menor llegada de visitantes nacionales (-11,0%) y extranjeros (-47,0%). Además, la región aún mantiene una brecha de casi 260 mil turistas frente a los niveles observados en 2019.

En contraste, la oferta hotelera se mantuvo estable, aunque el empleo turístico no se recupera por completo. En 2025, Piura registró 1.230 establecimientos de hospedaje, una cifra 0,4% menor a 2024, pero 24,2% superior a 2019 (991 establecimientos). A la par, el empleo en el sector turístico alcanzó 59.200 puestos directos e indirectos en 2024, 7,5% más que en 2023; sin embargo, todavía se ubicó 20,2% por debajo de 2019, cuando se contaban con 74.200 puestos.

Imagen KUCFXRWIYVCXBLSOVX2BYVUWWM

La llegada de visitantes a centros turísticos tampoco recupera sus niveles prepandemia. En 2025, la Sala de Oro del Museo Municipal Vicús recibió 4.300 visitantes, 21,4% menos que en 2024 y 3,4% por debajo de 2019. Asimismo, la Zona Arqueológica y Museo de Sitio Narihualá recibió 21.500 visitantes, 9,5% menos que en 2024 y 36,3% por debajo de 2019.

Baja inversión

Las oportunidades para mejorar la conectividad y dinamizar el turismo tendrán un impacto limitado mientras Piura mantenga brechas de infraestructura y baja ejecución de inversión pública en el sector. En 2025, Piura contó con S/ 14,5 millones para turismo, más del doble que en 2024 (S/ 6,8 millones, a precios constantes) y el monto más alto de los últimos 10 años. Sin embargo, solo ejecutó 8,3% del total, muy por debajo del 81,7% de 2024. Esta baja ejecución se explica, en gran parte, por un proyecto que concentró cerca del 90% del presupuesto turístico regional: el mejoramiento de los servicios turísticos públicos en el malecón turístico Los Órganos (Talara), cuya ejecución fue nula. Además, Piura ha ejecutado sistemáticamente por debajo de su presupuesto en turismo durante los últimos siete años. En 2026, aunque el presupuesto del sector parece mantenerse relativamente constante, persiste el riesgo de una baja ejecución.

Imagen JBKPUEPK7BGS3L54H27ORVINCY

El impacto de la certificación del Aeropuerto de Talara para recibir vuelos internacionales dependerá de que se consolide una estrategia integral para el sector. No basta con contar con el acceso: se requiere fortalecer la logística y la conectividad interna, asegurar condiciones de seguridad y acelerar proyectos de ampliación e infraestructura que sostengan un mayor flujo de visitantes. Además, debe darse mayor consideración a la persistencia de fenómenos climáticos que afectan a regiones como Piura, lo que exige reforzar medidas de prevención e infraestructura para evitar caídas en las cifras vinculadas al turismo. En paralelo, es indispensable mejorar la eficiencia en el uso de los recursos públicos y orientar las intervenciones hacia promoción, servicios y gestión turística con resultados verificables.

(*) Elaborado por Miguel Alzamora, economista senior del IPE, con colaboración de Maylith Coronel.