Récord en el Pacífico: Más de 160 ballenas y delfines registrados en el litoral peruano gracias a una red ciudadana

Más de 200 voluntarios participaron en el monitoreo marino durante 2025, identificando principalmente ejemplares de jorobadas y delfines comunes en el norte y centro del país

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Entre julio y octubre, un
Entre julio y octubre, un gran número de ballenas jorobadas se desplaza hacia las aguas tibias del norte de Perú, tras recorrer más de 8.000 kilómetros desde sus hábitats en la Antártida. Foto: Avistamiento de Ballenas

La imagen de una ballena emergiendo frente a la costa norte o de un grupo de delfines acompañando una embarcación ya no queda solo en la memoria de quien la presenció. En el 2025, esos encuentros se transformaron en datos científicos gracias a una red que conecta a ciudadanos de todo el país con especialistas en conservación marina en el Perú. Lo que comenzó como una iniciativa para ordenar reportes dispersos terminó consolidándose como una herramienta clave para entender mejor la presencia de ballenas y delfines en el litoral peruano.

El primer balance anual presentado por Proyecto Cetáceos Perú revela cifras que llaman la atención: más de 160 avistamientos de cetáceos fueron validados en menos de un año. Detrás de cada registro hay pescadores artesanales, surfistas, operadores turísticos y ciudadanos que decidieron compartir información básica (fecha, ubicación y fotografías) para contribuir con la ciencia. El monitoreo participativo demostró que el conocimiento del océano no depende únicamente de laboratorios o expediciones especializadas.

Más de 160 avistamientos de cetáceos en la costa peruana

La conmemoración del 23 de
La conmemoración del 23 de julio tiene su raíz en la necesidad de frenar una amenaza histórica: la captura indiscriminada que diezmó poblaciones enteras de cetáceos en el siglo XX. (Mundo Azul)

Entre el 16 de febrero y el 31 de diciembre de 2025, la Red Ciudadana de Avistamiento de Cetáceos recibió 161 reportes confirmados a lo largo de la costa del Perú. La comunidad creció rápidamente: 213 personas se inscribieron en la plataforma y 57 de ellas enviaron observaciones que pasaron por un proceso técnico de validación.

Los datos permitieron clasificar los registros en dos grandes grupos. Los odontocetos, es decir, cetáceos con dientes, representaron el 57,8% de los avistamientos con 93 reportes. Dentro de este grupo destacaron el delfín nariz de botella, con 36 registros, y el delfín común, con 34.

Por su parte, los misticetos, conocidos como cetáceos con barbas, acumularon 68 registros, equivalentes al 42,2% del total. La especie más observada en todo el año fue la ballena jorobada, con 43 avistamientos, cifra que representa el 26,7% del total nacional. También se documentaron encuentros con la ballena de Bryde y la ballena azul, considerada el animal más grande del planeta.

El mapa de reportes muestra que los cetáceos en el Perú fueron observados en distintos puntos del litoral, aunque hubo dos zonas con mayor concentración. La costa norte, especialmente entre Piura y Tumbes, registró una alta frecuencia de reportes, mientras que la costa central, entre Lima e Ica, también destacó como un punto relevante de observación.

En cuanto a la estacionalidad, los meses de verano austral (enero, febrero y marzo) concentraron el mayor número de registros. Durante ese periodo aumenta la actividad turística, recreativa y pesquera en el mar, lo que incrementa la probabilidad de encuentros y reportes. Esta información resulta relevante para comprender patrones de presencia y posibles rutas migratorias de algunas especies.

Varamientos, enmalles y el rol de la alerta temprana

Lejos del espectáculo, su rol
Lejos del espectáculo, su rol es esencial. Las ballenas dispersan nutrientes y los delfines actúan como centinelas ecológicos que revelan la salud de los ecosistemas marinos. (Pacífico Adventures)

Además de documentar animales en libertad, la Red funcionó como un canal de alerta frente a situaciones críticas. Durante el 2025 se reportaron 10 varamientos de cetáceos en la costa peruana. Seis correspondieron a misticetos, como la ballena jorobada y ballena azul, y cuatro a odontocetos.

También se registraron tres casos de enmalles en redes o equipos de pesca, todos involucrando a ballenas jorobadas. Este tipo de incidentes representa una de las principales amenazas para la fauna marina en el Perú, ya que puede causar lesiones graves o incluso la muerte de los animales si no se detecta a tiempo.

La información recopilada permitió activar protocolos de coordinación con autoridades competentes y especialistas en rescate. En varios casos, los datos enviados por ciudadanos incluyeron fotografías y coordenadas precisas, lo que facilitó la respuesta.

Desde la organización explicaron que uno de los objetivos para los próximos meses es fortalecer la capacitación técnica de los voluntarios, de modo que los reportes incluyan cada vez más detalles útiles para la investigación. También se busca integrar la base de datos en plataformas internacionales de biodiversidad para ampliar el alcance de la información generada en el país.

La Red Ciudadana de Avistamiento de Cetáceos permanece abierta a cualquier persona que tenga contacto con el mar. Pescadores artesanales, tripulantes de embarcaciones, turistas en playas del norte o centro del país y deportistas acuáticos pueden enviar información básica como fecha, hora, ubicación y, de ser posible, imágenes del encuentro.

Cada registro aporta a la construcción de un panorama más amplio sobre la presencia de ballenas y delfines en el litoral peruano, un ecosistema dinámico donde la observación directa se convierte en un insumo clave para la investigación científica y la gestión de la biodiversidad marina.