Norheribeth Mejías fue hallada en una bolsa en Santa Anita: huellas y llamadas permitieron captura de implicado 21 meses después

El sospechoso fue detenido la tarde del 23 de febrero en la avenida Pirámide del Sol, tras labores de seguimiento de agentes de la División de Homicidios

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Una pericia quiroscópica detectó huellas
Una pericia quiroscópica detectó huellas palmares del detenido en el plástico y la cinta adhesiva que envolvían el cadáver; a ello se sumó el análisis de comunicaciones telefónicas.

La investigación por la muerte de una joven venezolana en Lima sumó un nuevo capítulo este lunes, cuando agentes especializados concretaron la detención de uno de los presuntos implicados. El caso, que se remonta a abril de 2024, permanecía bajo reserva mientras los peritos analizaban indicios que durante meses parecían dispersos.

La captura se produjo tras un seguimiento discreto que condujo a los agentes hasta el distrito de San Juan de Lurigancho. Allí, en plena vía pública, fue intervenido un ciudadano venezolano sobre quien pesaba una orden judicial de detención preliminar por siete días. La medida responde a una investigación por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud en la modalidad de feminicidio.

El expediente se relaciona con la muerte de Norheribeth Mejías Cáceres, una joven de 23 años cuyo cuerpo fue encontrado en Santa Anita el 30 de abril de 2024. Desde entonces, la División de Homicidios de la Dirincri (DIVINHOM) mantuvo abiertas diversas líneas de investigación para esclarecer lo ocurrido.

Detención en San Juan de Lurigancho

Hallan en una bolsa de
Hallan en una bolsa de plástico un cadáver en Santa Anita. (Captura ATV)

La intervención se realizó alrededor de las 5:00 p.m. del lunes 23 de febrero en la avenida Pirámide del Sol. Agentes de la División de Homicidios ejecutaron la orden contra José Javier Quintero Rachadel, identificado por la Policía como presunto participante en el crimen.

Según información policial, una pericia quiroscópica resultó determinante. El análisis detectó huellas palmares en el plástico y en la cinta adhesiva que envolvían el cadáver. Ese resultado permitió vincular al detenido con la manipulación del cuerpo.

A ese elemento se sumó el estudio de comunicaciones telefónicas, que reforzó la hipótesis fiscal sobre su participación. Con esos indicios, el Ministerio Público solicitó la detención preliminar por siete días mientras continúan las diligencias.

Durante las primeras indagaciones, el intervenido respondió a preguntas de los investigadores. Ante la consulta sobre su papel en el crimen, declaró: “La envolví, le ayudé al otro ‘pana’”. Cuando se le preguntó a dónde trasladaron el cuerpo, contestó: “A Santa Anita”.

El detenido también afirmó que no conocía a la víctima. “No la conozco, nunca tuve trato con ella”, sostuvo. Respecto a la identidad del otro implicado, indicó: “Está muerto. Cuando volví a Perú me esteré que estaba muerto”.

Un crimen que permaneció sin identificar

Norheribeth Mejías desapareció el 30
Norheribeth Mejías desapareció el 30 de abril de 2024 y fue hallada sin vida horas después en Santa Anita; inicialmente el caso fue investigado como trata y luego como feminicidio.

Norheribeth Mejías Cáceres fue vista con vida por última vez el 30 de abril de 2024. Esa mañana salió de una vivienda en Ate y comunicó a sus familiares que se reuniría con una amiga. Horas después, su cuerpo apareció en la avenida Ferrocarril, en el distrito de Santa Anita.

En un primer momento, los restos fueron internados en la morgue central de Lima como NN. Cuatro días más tarde, la identificación se logró gracias a un tatuaje en el brazo izquierdo.

La desaparición se investigó inicialmente como un posible caso de trata de personas. Posteriormente, el enfoque cambió a feminicidio. La hipótesis fiscal sostiene que la joven fue secuestrada esa misma mañana y luego asesinada. Sin embargo, hasta el momento no se determinó qué organización criminal estaría detrás del hecho.

Reclamo de la familia y contexto nacional

Para los familiares, la detención de uno de los presuntos responsables no cierra el caso. Exigen que el investigado brinde detalles sobre lo ocurrido. “Que cuente la verdad, que me digan por qué hicieron con Norheribeth”, expresó uno de los deudos.

El caso se enmarca en un escenario más amplio. De acuerdo con el Ministerio Público, en 2024 se registraron 2,809 presuntas víctimas de trata de personas. Solo hasta junio de 2025 se identificaron 1,229 víctimas, en su mayoría mujeres, además de niñas, niños y adolescentes.

Mientras la investigación continúa, la División de Homicidios mantiene abiertas diligencias para esclarecer la posible participación de otras personas. La detención preliminar permitirá al Ministerio Público profundizar en las declaraciones del investigado y contrastarlas con los elementos periciales ya incorporados al expediente.

Canales de ayuda

  • La Línea 100 es un servicio telefónico gratuito y confidencial que brinda orientación, consejería y soporte emocional a víctimas de violencia familiar o sexual. Funciona las 24 horas del día a nivel nacional y está gestionada por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP). Cualquier persona que sufra o conozca un caso de violencia puede comunicarse al 100 para recibir ayuda inmediata y acceder a los servicios especializados del Estado.
  • Los Centros de Emergencia Mujer ofrecen atención integral a víctimas de violencia de género en diferentes regiones del país. Estos centros cuentan con equipos multidisciplinarios de profesionales que brindan asesoría legal, apoyo psicológico y acompañamiento social. El CEM también ayuda en la presentación de denuncias y en el seguimiento de los casos, garantizando el acceso a la justicia y la protección de los derechos de las víctimas.
  • El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables dispone del aplicativo “Chat 100”, una plataforma digital que permite a las víctimas de violencia acceder a orientación y consejería en tiempo real a través de Internet. El servicio es confidencial y está dirigido a personas que prefieren comunicarse mediante mensajes escritos, especialmente en situaciones donde no es posible realizar una llamada telefónica.
  • La Policía Nacional del Perú (PNP) cuenta con comisarías y unidades especializadas para atender casos de violencia de género y familiar. Las víctimas pueden acudir personalmente a la comisaría más cercana para presentar una denuncia y solicitar medidas de protección. Además, la PNP dispone de la línea de emergencia 105, disponible todo el día, para reportar agresiones o solicitar auxilio inmediato ante situaciones de peligro.