Puertas cerradas en Petroperú: trabajadores acusan a Elba Rojas de bloquear el diálogo en plena crisis de privatización

El STAPP alertó que la estabilidad de la petrolera, soberanía energética y seguridad laboral de más de 1.000 trabajadores dependen de la respuesta ante el proceso de reestructuración

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El Decreto de Urgencia 010-2025
El Decreto de Urgencia 010-2025 del MEF instruye a Proinversión la privatización acelerada de áreas clave en Petroperú.

La situación en Petroperú S.A. se ha vuelto crítica tras la publicación del Decreto de Urgencia 010-2025 por parte del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que encarga a Proinversión el proceso de privatización de áreas estratégicas y habilita el recorte de personal.

La norma, difundida a pocas horas de cerrar el año el 31 de diciembre pasado, ha generado preocupación entre los trabajadores, quienes denuncian la ausencia de diálogo con la actual dirección de la empresa.

Un proceso de privatización acelerado y segmentado

El Decreto de Urgencia 010-2025 dispone que Proinversión gestione la incorporación de capital y la posible encargatura al sector privado de unidades clave de Petroperú, incluyendo la Refinería de Talara, una de las instalaciones más estratégicas del sector energético nacional.

El comunicado del Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petróleos del Perú (STAPP) advierte que la medida implica recorte de personal y la fragmentación de la empresa en segmentos que pueden quedar bajo administración privada.

El sindicato critica la ausencia
El sindicato critica la ausencia de comunicación y visitas de la Presidenta del Directorio, Elba Rojas Álvarez, a las operaciones estratégicas.

“La situación económica y operativa de PETROPERÚ S.A. atraviesa un momento delicado que impacta directamente en la estabilidad y la imagen institucional de la empresa, y en nuestro futuro laboral”, señala el sindicato.

El documento enfatiza que las decisiones adoptadas afectan tanto la continuidad operativa como la seguridad laboral de alrededor de 1.000 trabajadores.

Reclamo por falta de diálogo y transparencia

El STAPP denuncia que, desde la llegada de la actual Presidenta del Directorio, Elba Rojas Álvarez, no se ha abierto ningún canal formal de comunicación con los trabajadores ni con sus organizaciones sindicales.

Según el comunicado, la máxima autoridad de la empresa tampoco ha visitado las operaciones para conocer el estado real de los activos estratégicos. “Dirigir una empresa estratégica sin conocer sus operaciones y sin escuchar a su personal debilita la gestión y limita la construcción de soluciones reales”, afirma el sindicato.

Entre las demandas planteadas al Directorio, el sindicato solicita:

  • Información concreta sobre los resultados de la gestión y las metas de corto plazo
  • Detalle de las medidas adoptadas para enfrentar la crisis económica, como ahorros, financiamiento y acciones para continuidad operativa
  • Explicación de las acciones para proteger el mercado y el abastecimiento en zonas estratégicas, como Iquitos
  • Transparencia sobre las operaciones y medidas frente a posibles riesgos de integridad y conflictos de interés en Talara
Trabajadores denuncian falta de información,
Trabajadores denuncian falta de información, cronogramas e informes claros desde las decisiones gubernamentales del 31 de diciembre.

La defensa del rol estratégico y el llamado a rendición de cuentas

En su mensaje, el STAPP subraya su posición: defensa de Petroperú como empresa estratégica del país, exigencia de conducción técnica y transparente, y reclamo de diálogo institucional. El sindicato recalca que el futuro de la empresa no puede definirse sin la participación de sus trabajadores y lamenta que la conducción actual no haya brindado información verificable ni cronogramas claros sobre las decisiones tomadas.

“La transparencia y la participación no son opcionales en tiempos de crisis”, se lee en el comunicado difundido el 6 de febrero de 2026. El sindicato exige la instalación inmediata de un espacio formal de diálogo y rendición de cuentas, en un contexto donde la incertidumbre por el futuro de la empresa se ha visto agravada por la inminente segmentación y transferencia de activos al sector privado.