Pamela López se quiebra tras denuncia de su ex amiga y cuestiona que su madre haya sido implicada: “jamás ha tenido problemas”

La trujillana relató el impacto emocional que le provocó una denuncia en su contra, luego de que su ex amiga involucrara a su madre en el caso y provocara la llegada de la policía a su vivienda

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La empresaria se mostró profundamente afectada tras la denuncia de su examiga Selene Cucat, que no solo la señala a ella, sino también a su madre y un amigo cercano, desatando tensión y lágrimas en casa (Amor y Fuego)

Pamela López atraviesa uno de los episodios más delicados de los últimos meses. La aún esposa de Christian Cueva decidió hablar públicamente tras conocer que una ex amiga presentó una denuncia en su contra, situación que derivó en la presencia policial en su domicilio y, según su versión, en la inclusión de su madre dentro del proceso.

Visiblemente afectada, López reconstruyó los hechos y expresó su indignación por lo que considera un acto desproporcionado y malintencionado. El episodio no solo la impactó a ella, sino también a su familia, en especial a sus hijos, quienes presenciaron momentos de tensión.

Para López, la denuncia representa un quiebre definitivo con una relación que, asegura, terminó hace más de un año.

La llegada de la policía y el impacto familiar

Pamela López relató cómo la
Pamela López relató cómo la presencia policial en su vivienda desató miedo en su familia y encendió una crisis que, según dice, pudo evitarse. (Amor y Fuego)

López contó que el episodio ocurrió cuando no se encontraba en casa. Había salido a tomar aire con su pareja, Paul Michael, para despejarse cuando recibió una llamada de su madre, quien, según relató, estaba alterada por la presencia de agentes policiales en la vivienda. De acuerdo con su testimonio, los efectivos se comunicaron a través del intercomunicador y solicitaron hablar con un adulto debido a una denuncia presentada en su contra.

Mi mamá me llama súper nerviosa y me dice que hay unos policías en la casa, que mi hija contestó y que necesitaban hablar con un adulto porque había una denuncia en mi contra”, relató López, aún conmovida por lo ocurrido. La situación tomó mayor gravedad cuando su madre, ajena a este tipo de procedimientos, le pidió orientación sobre cómo actuar.

Ante la sorpresa, López se comunicó con la recepción del edificio para solicitar hablar directamente con los agentes. “Se identifican y me dicen que quieren conversar conmigo sobre una denuncia. Yo no entendía qué estaba pasando”, explicó. Según su versión, informó que regresaría en aproximadamente quince minutos, aunque antes decidió consultar con su abogado.

El asesor legal le indicó que lo habitual, en esos casos, es la entrega de una citación y no una visita directa al domicilio. Incluso le recomendó no volver de inmediato mientras se aclaraba la situación. Poco después, López supo que el oficial se había retirado tras recibir una llamada, aunque dejó un número de contacto. Más tarde, se confirmó que la denuncia no solo la involucraba a ella, sino también a su madre y a Paul Michael.

La inclusión de su madre y el quiebre emocional

La mención de su madre
La mención de su madre en la denuncia llevó a Pamela López al límite emocional, al considerar injusto que una adulta mayor sea involucrada en el caso. (Amor y Fuego)

Uno de los puntos que más afectó a Pamela López fue la mención de su madre en la denuncia. La describió como una mujer mayor de sesenta años, sin antecedentes ni conflictos previos. “Es una persona que jamás ha tenido problemas con nadie, no tiene una sola mancha”, señaló, cuestionando duramente la decisión de involucrarla.

“Eso a mí me destroza”, expresó, al asegurar que se trató de un golpe bajo. López recordó que su madre mantuvo durante años un trato cordial con la denunciante, lo que hace aún más incomprensible la situación desde su perspectiva. “Mi mamá ha sido tan buena con ella durante muchos años”, afirmó, visiblemente indignada.

El impacto se extendió también a sus hijos, quienes se asustaron al ver a un policía en casa. “Que mis hijos lleguen y me digan ‘me asusté mucho, mamá’, no se lo voy a permitir”, dijo, al borde del llanto. Para López, el episodio pudo haber tenido consecuencias mayores si ella hubiera sido llevada a una comisaría sin tener a un adulto de confianza que cuidara a los menores.

¿Qué pasaba si me llevaban enmarrocada y yo no tenía a mi madre acá? ¿Con quién dejaba a mis hijos?”, cuestionó. En ese contexto, aseguró estar convencida de que la intención era generar una situación límite. “Estoy segura que esa fue la intención”, sostuvo.

Acusaciones, audios y el fin de una amistad

Entre negaciones y reclamos, Pamela
Entre negaciones y reclamos, Pamela López sostuvo que los audios presentados han sido manipulados y recordó que cortó todo vínculo hace tiempo (Amor y Fuego)

Pamela López negó de forma categórica haber amenazado de muerte a la denunciante o a cualquier otra persona. “Yo jamás, nunca, le he amenazado de muerte ni a ella ni a nadie”, afirmó. También puso en duda la veracidad de los supuestos elementos presentados en su contra, como un número telefónico y una firma con su nombre.

Según explicó, la amistad con la denunciante terminó hace aproximadamente un año y considera que fue una decisión acertada. “Yo terminé mi amistad con esa mujer hace un año y creo que fue la mejor decisión de mi vida”, declaró. Desde entonces, aseguró no haber tenido contacto alguno ni conocimiento de su vida.

López también se refirió a la difusión de audios que, según dijo, han sido manipulados. Recordó que la denunciante incluso la acompañó en un proceso previo por agresión física y que, en su momento, habló extensamente en su defensa. “Escuchar ese audio tan manipulado y tan mentiroso es devastador”, expresó.

Otro punto que cuestionó fue la inclusión de Paul Michael en la denuncia. “¿Qué tiene que ver Paul Michael?”, preguntó, al explicar que las llamadas realizadas desde su teléfono se produjeron luego de encontrar a su madre afectada por la situación. “Fui yo la que llamó para pedirle que pare con este plan”, sostuvo.

López lamentó la ruptura de una relación de más de dos décadas, aunque aclaró que nunca fue una amistad cercana. “Jamás fue mi mejor amiga”, señaló, al describir a la denunciante como una persona conflictiva, con problemas recurrentes con su entorno. También rechazó cualquier especulación sobre sus motivaciones personales, aunque admitió no entender qué busca con este proceso.

Entre sollozos, aseguró que permanecerá en casa junto a sus hijos mientras duren las investigaciones. “Yo no debo nada, no tengo nada que ocultar”, afirmó, mostrando su teléfono como prueba de su tranquilidad de conciencia. Para Pamela López, el episodio marcó un antes y un después, no solo a nivel legal, sino también emocional y familiar.