Disputa entre gremios de transportistas: el choque de intereses entre cúpulas y choferes que divide el paro

Dirigentes y conductores enfrentan por la legitimidad del diálogo con el Gobierno, mientras denuncian que las cúpulas empresariales ignoran la realidad de las calles

Guardar
Cientos de transportistas de 340 empresas de Lima y Callao acatan un paro para protestar contra la creciente ola de extorsión y sicariato. Los dirigentes denuncian la inacción del gobierno y exigen medidas urgentes para garantizar su seguridad y la de sus trabajadores. Panamericana TV

El paro de transportistas convocado para este miércoles 14 de enero ha dejado al descubierto una fractura en el sector. Lo que debía ser una protesta unificada contra la extorsión se ha transformado en un cruce de acusaciones entre el sector formal, canalizado por Martín Ojeda, y los gremios de conductores y propietarios, quienes cuestionan la representatividad de quienes se sientan a negociar con la cabeza del Ejecutivo, José Jerí.

Disputas por la legitimidad y el control del paro

La disputa se encendió cuando se dió a conocer que Ojeda sostendría un encuentro con el presidente para buscar salidas a la crisis. La reacción de los transportistas que acatan el paro en puntos como Puente Nuevo fue el total rechazo a la reunión, bajo la premisa que el Gobierno ha demostrado incapacidad para frenar la violencia. Walter Carrera, dirigente de ASOTRANI, fue el primero en señalar que el acercamiento de Ojeda no los representa.

Disputa en paro de transportistas.
Disputa en paro de transportistas. Martín Ojeda, Walter Carrera y otros miembros del gremio no coinciden entre los objetivos y negociaciones con José Jerí. Foto: Composición Infobae.

“Es cierto que coincidimos en un solo punto, que hoy debíamos paralizar, porque nos están matando, pero no estamos de acuerdo con el señor Martín Ojeda de cómo se va a reunir con el señor presidente que representa la incapacidad”, sentenció Carrera. Para los conductores que se encontraban en movilización, el diálogo es visto como una afrenta ante el sangriento balance de la criminalidad que sufre el país: “Va del año, hay más de cincuenta conductores asesinados hasta el 10 de enero”, manifestó.

Por su parte, Ojeda, vocero de Transportes Unidos, descalificó la legitimidad de otros dirigentes como Walter Carrera. Afirmó que el paro es promovido por el sector formal y que los otros sectores carecen de vehículos habilitados: “No tienen ningún ajuste, ninguna combi, ningún bus habilitado de transporte formal”, sentenció, añadiendo que estos grupos “lo hacen porque no tienen logística”.

Martín Ojeda, representante de Transportes Unidos, declara que el paro en Lima y Callao es una medida del sector formal contra la extorsión. Acusa a otros dirigentes de no tener representatividad en el transporte formal. | Video: Buenos Días Perú

“No somos tres o cuatro”

Durante un tenso diálogo con el presidente, los propietarios de buses y conductores alzaron la voz para denunciar que el Estado ignora al 70% del sector tradicional. Los manifestantes criticaron que la ATU y el Congreso solo establezcan comunicación con una pequeña élite empresarial, excluyendo a los verdaderos actores que enfrentan el crimen en las rutas día a día. Durante el encuentro con José Jerí, incluso se catalogó directamente al vocero de Transportes Unidos como un “lobista” que forma parte de un sistema que asfixia a los trabajadores.

“Atienda a todas las organizaciones, porque no somos dos, no somos tres, somos más de veinte organizaciones que hay y a todos tiene que escucharnos para saber de verdad”, reclamó una transportistas. La crítica apunta a que, durante años, no hubo comunicación. “Anteriormente había una mesa técnica donde se programaba la reforma del transporte. Hoy en día eso no existe”, lamentaron ante el mandatario.

Conductores abandona el país

La desesperación ante la creciente ola de criminalidad y sicariato ha escalado a tal punto que miles de trabajadores prefieren dejar su oficio y su patria.

“Ya son treinta y seis mil hermanos que han emigrado a España. Yo soy uno de ellos que me estoy preparando para irme, porque aquí ya no hay seguridad”, expresó un chofer. Este testimonio refleja el agotamiento de un gremio que ya no solo lucha por mejores condiciones laborales, sino por su propia supervivencia fuera de las fronteras peruanas.