Louis Vuitton y el fondo Carlyle Group están ligados a operadores de trenes que chocaron en la vía a Machu Picchu

Según Bloomberg, el conglomerado de lujo LVMH y el fondo de inversión Carlyle Group poseen participaciones en los operadores ferroviarios involucrados en el choque frontal de dos trenes en la ruta a Machu Picchu, un accidente que dejó un conductor fallecido y decenas de heridos

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El choque frontal de dos trenes ocurrido en la vía a la ciudadela de Machu Picchu, un accidente en el que perdió la vida el maquinista de uno de los dos convoyes, participan empresas con accionistas globales de primer nivel, según un informe difundido este miércoles por Bloomberg.

De acuerdo con la agencia, LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton SE y el fondo de inversión Carlyle Group Inc. poseen participaciones en los operadores ferroviarios involucrados en el siniestro, que ahora enfrentan investigaciones de las autoridades peruanas.

El accidente involucró a un tren operado por PeruRail SA, donde LVMH tiene participación indirecta, y a otro de Inca Rail SA, controlada mayoritariamente por una unidad de Carlyle.

El choque ocurrió en una vía concesionada a Ferrocarril Transandino SA, empresa de la que Belmond posee el 50%. Belmond forma parte del portafolio de LVMH desde 2019, cuando el conglomerado francés de lujo adquirió la firma de hospitalidad y viajes de alta gama.

Un trágico accidente ferroviario se registró en la ruta a Machu Picchu, Cusco, cuando dos trenes de las empresas Peru Rail e Inca Rail colisionaron. El incidente dejó como saldo un maquinista fallecido y al menos 30 heridos, entre ellos turistas de diversas nacionalidades | TV Perú

El accidente dejó además decenas de heridos en la principal ruta de acceso al mayor atractivo turístico del Perú que recibe más de un millón de visitantes al año, la mayoría de los cuales llega en tren desde Cusco o desde localidades del Valle Sagrado, debido a la inexistencia de una carretera directa hacia la ciudadela, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

LVMH, con sede en París, mantiene su participación en PeruRail a través de Belmond Ltd., que promociona este trayecto ferroviario como una experiencia de lujo, con vagones exclusivos, gastronomía peruana y un bar de estilo clásico dirigido a viajeros de alto poder adquisitivo, reseña el informe.

Representantes de LVMH y Belmond no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios de Bloomberg.

El tren de PeruRail colisionó con una formación de Inca Rail SA, empresa en la que una unidad de Carlyle posee la mayoría accionaria. El fondo estadounidense busca vender su participación a través de un gestor de activos responsable de sus inversiones en Perú. Carlyle tampoco respondió a los pedidos de comentarios, mientras que el gestor, GRAM, declinó pronunciarse.

- AFP
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Carlyle ingresó al negocio del turismo ferroviario peruano hace cerca de una década y promovió mejoras en la ruta de Inca Rail entre el Valle Sagrado y Machu Picchu, un trayecto estrecho que bordea el río Urubamba, añade el texto.

A raíz del accidente, el presidente interino, José Jerí, viajó a Cusco para supervisar el despliegue de la atención a los afectados, se reunió con las autoridades regionales y locales, y visitó las clínicas donde atendieron a los heridos para verificar la prestación de los servicios de salud.

El Gobierno precisó que equipos técnicos de los ministerios de Transportes y Comunicaciones, Salud y Comercio Exterior y Turismo sostendrán en las próximas horas una reunión con el Gobierno Regional de Cusco y representantes de municipalidades, con el fin de elaborar protocolos y evaluar la implementación de soluciones tecnológicas que permitan prevenir un evento similar en el futuro.

El ferrocarril a Machu Picchu es la ruta más utilizada por los turistas que visitan la ciudadela inca, con un trayecto de aproximadamente 43 kilómetros que comienza en la localidad de Ollantaytambo y llega al municipio de Machu Picchu, a través de cañones y escarpados paisajes andinos y selváticos a lo largo del río Vilcanota.