Denunciarán a Rafael López Aliaga por incitación al asesinato luego del pedido de ‘cargarse’ a Gustavo Gorriti

El director de IDL-Reporteros lamentó las declaraciones de quien podría ser candidato a la presidencia de la República en el 2026

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Denunciarán a Rafael López Aliaga por incitación al asesinato luego del pedido de ‘cargarse’ a Gustavo Gorriti

El periodista de investigación Gustavo Gorriti anunció que denunciará penalmente al alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, por incitación al asesinato. Esta decisión se produce luego de que el líder de Renovación Popular pronunciara una declaración pública, interpretada por varios sectores como un llamado indirecto a causar daño contra el hombre de prensa, de acuerdo con una entrevista realizada por Hildebrandt en sus Trece.

En diálogo con César Hildebrandt, Gorriti confirmó que la denuncia penal se presentará en los próximos días. El periodista aseguró: “Es una incitación, es una clara incitación. Obviamente, cuando él dice que hay que cargarse a Gorriti, no es que él esté pensando en hacerlo, no creo que se atrevería a eso, pero que sí es una llamada a ello, es una incitación”, dijo.

La tensión se originó tras las declaraciones públicas del alcalde, quien aspira a una candidatura presidencial para las elecciones de 2026. Gorriti anticipó que los allegados a López Aliaga intentarán minimizar el hecho y describió la frase como un recurso propio del “uso hamponesco” del lenguaje político en el Perú.

Periodista responde a amenaza de muerte del alcalde de la Municipalidad Metropolitana de Lima. | Epicentro

La denuncia será formalizada ante las instancias judiciales correspondientes. El equipo legal del periodista prepara el expediente con base en los términos que implica la “incitación al asesinato” conforme al marco penal peruano.

La controversia ocurre en un contexto de alta polarización y agresividad verbal en el debate político peruano. Diversos colectivos y representantes de la sociedad civil han expresado preocupación por las consecuencias de mensajes que puedan interpretarse como incentivos indirectos a la violencia.

El pronunciamiento de Gorriti añade nuevas tensiones a la discusión pública sobre los límites de la libertad de expresión y la seguridad de los periodistas en Perú. No se han registrado, hasta el momento, respuestas oficiales de parte de la Municipalidad de Lima o del propio López Aliaga ante este anuncio.

Ataque a la prensa

Fuente: Municipalidad Metropolitana de Lima (MML)

El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, intensificó sus ataques públicos contra el periodista de investigación Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros, durante un acto oficial el 9 de septiembre. En la ceremonia de inauguración de la primera etapa de la Vía Expresa Sur, el alcalde calificó a Gorriti como “enemigo del Perú” y sugirió que debe abandonar el país porque “hace mucho daño”. Además, mencionó que tanto Gorriti como la exalcaldesa Susana Villarán integran “un conjunto de gente corrupta que se ha ensañado con el Perú”, y lo responsabilizó de supuesta injerencia en el Ministerio Público.

López Aliaga, también líder de Renovación Popular, propuso la reinstauración de los tribunales militares y señaló sobre Gorriti: “Por favor, hay que cargárselo de una vez al caballero”, declaración considerada una amenaza por diversos sectores. La ofensiva verbal incluyó calificativos como “terruco urbano”, designación usada en Perú para deslegitimar a críticos mediante acusaciones de terrorismo.

En respuesta, Gorriti declaró en una entrevista previa que los discursos de López Aliaga buscan desinformar y que sus palabras no deben subestimarse por venir de una autoridad local. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dispuso medidas cautelares para el periodista, quien, desde 2019, ha sido objeto de amenazas, hostigamientos y actos de estigmatización.

El escenario se agrava por otras denuncias contra periodistas en Perú, como las planteadas por Karla Ramírez y por el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) frente a medidas que ponen en riesgo la protección de fuentes. La presión y los ataques a la prensa evidencian un contexto de creciente hostilidad hacia el periodismo de investigación en el país.