La Custodia de los Mercedarios: una de las joyas más valiosas del Perú que se encuentra en el Cusco

En la ciudad imperial descansa una pieza que encarna siglos de fe y arte, una obra maestra de orfebrería que deslumbra con su esplendor barroco y su carga simbólica.

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La Custodia de los Mercedarios
La Custodia de los Mercedarios es una joya peruana de incalculable valor artístico y religioso, que está resguardada en el corazón de Cusco. (conventolamercedcusco.com)

En el Perú reposan una cantidad incalculable de tesoros de toda índole. Desde los geográficos hasta los gastronómicos y culturales. Pero lo que muy pocos saben es que en el corazón de nuestra tierra, o más bien en el ombligo del mundo, se guarda una de las joyas más famosas de todo el continente.

Se trata de la Custodia de los Mercedarios y su valor es incalculable tanto por su significado religioso como por su belleza artística. Y esta es su historia.

Prueba de fe

La Orden de la Merced
La Orden de la Merced ha evolucionado desde redimir cautivos hasta adoptar misiones y actividades benéficas en la actualidad. (L'aventure et bien, c'est le Pérou...)

La Custodia de La Merced, una obra maestra de orfebrería, mide más de un metro y pesa imponentes 22 kilogramos, siendo un testimonio tangible de la destreza y devoción de aquellos que la crearon.

Esta exquisita pieza se exhibe con especial orgullo en el interior del claustro principal del convento de La Merced (Cusco), una institución que ha sido testigo de innumerables eventos a lo largo de los siglos. La custodia, realizada en el siglo XVII por el hábil orfebre Luis Ayala de Olmos, deslumbra con su esplendor barroco y su riqueza simbólica.

La Custodia de La Merced también es mucho más que una obra de arte; es un tesoro que alberga mil quinientos dieciocho diamantes y brillantes finos, seiscientas quince perlas, una amatista, un topacio, tres esmeraldas, decenas de rubíes y otras piedras preciosas, según una detallada descripción de la escritora Alfonsina Barrionuevo.

¿Quiénes eran los mercedarios?

Cuadro de la vida del
Cuadro de la vida del fundador de la Orden de La Merced, San Pedro Nolasco, en su vejez, cargado por ángeles (conventolamercedcusco.com).

Esta obra, y su nombre, le debe mucho a la orden religiosa de los mercedarios, quienes llegaron al Perú desde España, poco después de que lo hicieron los primeros conquistadores. Sobre ellos, se sabe que la Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos, su nombre completo pero conocida como la Orden de la Merced, se fundó en 1218 por San Pedro Nolasco.

La historia de la Orden de la Merced se remonta a la conquista de la península Ibérica por los árabes en 711. En respuesta a la difícil situación de los cautivos cristianos, San Pedro Nolasco, un joven mercader de Barcelona, emprendió la noble tarea de comprar y rescatar cautivos. Su devoción a la Virgen María, quien se le apareció justamente en el 1218, marcó el inicio de la Orden y su dedicación a la redención.

De igual manera, esta devoción a la advocación mariana, impulsada por la Orden, se extendió rápidamente por la península ibérica y más allá. En la actualidad, la Virgen de la Merced es venerada en diversos países, siendo la patrona de lugares como Barcelona, ciudad donde la Orden tuvo sus raíces.

Tiempos modernos

Dentro de las paredes del
Dentro de las paredes del claustro del convento de la Merced, se guarda celosamente La Custodia, un artículo con un valor histórico y religioso muy grande. (conventolamercedcusco.com)

A lo largo de los siglos, la Orden de la Merced ha evolucionado, adaptándose a nuevos desafíos. Desde las últimas redenciones de cautivos en el siglo XIX hasta la restauración de la Orden en 1880 por el Maestro General P. Pedro Armengol Valenzuela, los mercedarios han buscado nuevas formas de cumplir su misión en tiempos cambiantes.

En la actualidad, la Orden cuenta con 157 casas y 724 religiosos distribuidos en 23 países, extendiendo su labor a través de colegios, misiones y actividades benéficas. Su carisma se manifiesta en la búsqueda de la redención en nuevas formas de cautividad, comprometiéndose en situaciones opresoras y degradantes que desafían los principios evangélicos.

La casa de la Custodia

La custodia de La Merced,
La custodia de La Merced, con sus mil quinientos dieciocho diamantes y arte barroco, es testamento de la rica historia mercedaria en Perú (conventolamercedcusco.com)

Con su llegada al Perú, el Orden de los Mercedarios halló su lugar en la Ciudad Imperial y ahí construyó lo que sería conocida como la Iglesia de la Merced en el Cusco.

Este templo fue fundado por el padre Sebastián de Trujillo Castañeda en 1535, y ha experimentado reconstrucciones a lo largo de los años, enfrentándose a los embates de la naturaleza y emergiendo como un hito monumental en la Zona Monumental del Cusco.

Además, el templo alberga los restos de figuras históricas como Diego de Almagro el Viejo, Diego de Almagro el Mozo y Gonzalo Pizarro, añadiendo capítulos significativos a la historia peruana.

De igual manera, en cada Lunes Santo, la ciudad del Cusco se llena de devoción al recibir al Señor de los Temblores en la Iglesia de La Merced. Este patrono, que llega desde el Templo de Santa Teresa, es recibido con cantos cristianos y ofrendas, consolidando aún más el papel central de La Merced en la vida espiritual de la ciudad.