Cinco consejos para ser un tutor de perros responsable

Para cuidar a un animal de compañía con sólo las ganas no alcanza. En esta nota, cuáles son la variables que definen a alguien comprometido con el animal

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Todos tenemos mano derecha y mano izquierda, lo cierto es que en la mano que vos elijas, no importa cuál, tenés las cinco condiciones para ser un tutor responsable de animales de compañía.

Lo primero que tenés que tener son ganas. No es un legado tener un hijo, primero un hijo varón, después una mujer y, por último, comprarte un perro labrador. No. Si no tenés ganas, no lo tengas porque lo fundamental es tener las ganas, la necesidad de convivir con un animal de compañía. Las ganas son siempre el primer paso fundamental.

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Jugar con el perro es fundamental para fomentar el vínculo
Jugar con el perro es fundamental para fomentar el vínculo

Lo segundo es tener tiempo. El tiempo suficiente, sobre todo en el perro, para dedicarle a pasear, a jugar, a tener afecto con él, a crear una rutina, a que se adapte a tu convivencia y vos al lenguaje del perro. Ganas y tiempo.

Espacio. Otra cosa importante. A un San Bernardo le queda chico el monoambiente o el microambiente, salvo que vos lo compenses con tiempo, sacándolo a pasear cinco veces por día.

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Pocas personas tienen ese tiempo para dedicar a un animal, poca gente lo puede hacer, por lo tanto pensalo seriamente a través del cuarto dedo que es el conocimiento. Asesorate.

perro tendencias
Que los perros tengan en el hogar un espacio acorde a su tamaño es otra cuestión importante de los tutores (Getty)

Qué cosas raras somos los seres humanos, cuando vamos a comprar un auto, que es una máquina, yo tengo un mecánico amigo que me recomienda. Cuando vamos a adoptar un animal que 15 años nos va a acompañar en una interacción biológica, dinámica y cambiante, no nos asesora nadie.

Nos agarró unas ganas bárbaras al navegar en internet y se terminó el tema. No es tan fácil. Y, por último, el consejo más chiquito, los recursos necesarios para sostenerlo, para darle de comer, para darle cobijo, para comprarle sus accesorios y para su atención sanitaria.

Si cumplís con estos cinco recursos, cerrá el puño y en la palma ponele amor y buena suerte con tu animal de compañía.

*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.

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