Imputan a profesora por supuesto maltrato a una estudiante en una escuela panameña

Protocolos establecen la detección temprana, la notificación a las autoridades y la protección inmediata de la víctima

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Maestra de pie con camisa azul y falda gris frente a estudiante de espaldas con camisa blanca y falda azul en un salón de clases con pizarrón y pupitres.
Una maestra enfurecida se dirige a una joven estudiante que permanece de espaldas en el salón de clases, junto a un pizarrón. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una profesora de matemáticas de un colegio oficial ubicado en la ciudad de Santiago, provincia de Veraguas, fue imputada por el supuesto delito de maltrato al menor.

La audiencia se realizó en el Sistema Penal Acusatorio, donde quedó mostrado el maltrato hacia una joven estudiante que no logró graduarse, debido a los traumas que acarrea.

En los alegatos, la parte acusadora expuso opiniones de psicólogos, quienes indicaron que en ese colegio en particular los profesores tienen “asimetría de poder”, lo que en exceso va en contra de los educandos.

Estudiantes entrevistados coincidieron en el maltrato por parte de la docente, según se indicó en la audiencia.

Mientras se deslindan la responsabilidad definitiva, a la docente se le prohibió tener contacto con la víctima y con los familiares de esta.

Centro educación en Panamá
Equipos de orientación y psicología han reportado casos de maltrato al menor perpetrados por educadores.

Legalmente, en Panamá se contempla sanciones para los responsables de maltrato infantil, por lo que el sistema educativo ha comenzado a aplicar protocolos de actuación ante denuncias.

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Estos protocolos establecen la detección temprana, la notificación a las autoridades y la protección inmediata de la víctima. Las autoridades enfatizan que la articulación interinstitucional y la participación de la comunidad resultan fundamentales para proteger a la niñez y la adolescencia frente a cualquier forma de abuso o maltrato.

Los medios han reportado que en las escuelas panameñas los equipos de orientación y psicología han detectado casos de maltrato al menorperpetrados por profesores, una problemática que preocupa a la comunidad educativa y a las autoridades.

Las situaciones de vulnerabilidad afectan el bienestar emocional, social, físico y académico de los estudiantes en todos los niveles, aunque adquieren mayor complejidad en la premedia y media.

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El Ministerio de Educación ha identificado que la violencia escolar no se limita al acoso entre pares, sino que también involucra conductas de violencia docente.

Las situaciones de vulnerabilidad afectan el bienestar emocional, social, físico y académico de los estudiantes.
Las situaciones de vulnerabilidad afectan el bienestar emocional, social, físico y académico de los estudiantes.

El Observatorio Panameño contra la Violencia de Género advierte que estas prácticas pueden afectar de manera directa la autoestima de los alumnos.

Entre los comportamientos reportados se encuentran discriminaciones por sexo o características físicas, así como situaciones de acoso y hostigamiento sexual en el entorno escolar. Estas manifestaciones no solo vulneran derechos, sino que dañan la confianza y la estabilidad de los menores.

Los equipos de orientación han documentado que la vulnerabilidad estudiantil se relaciona tanto con factores externos, como la violencia familiar o la inseguridad social, como con dinámicas internas del aula.

El acompañamiento familiar insuficiente, el aislamiento y la falta de atención emocional también figuran entre los elementos de riesgo que detectan los especialistas.

La Comisión Nacional para la Prevención de los Delitos de Explotación Sexual y la Fiscalía Regional de Panamá Oeste han impulsado jornadas de sensibilización en centros educativos, dirigidas a estudiantes, docentes y padres de familia.

La violencia escolar en algunos casos va más allá del acoso entre estudiantes, pues también involucra a los docentes.
La violencia escolar en algunos casos va más allá del acoso entre estudiantes, pues también involucra a los docentes.

Durante estas actividades, se han abordado temas como la explotación sexual, el grooming, el material de abuso sexual infantil, las señales de alerta y la importancia de la denuncia oportuna, según informó la Procuraduría General de la Nación.

El Ministerio de Educación ha activado mecanismos de apoyo y orientación para responder a los casos detectados. La estrategia incluye la evaluación e intervención oportuna, la formación a las familias y la creación de ambientes de aprendizaje que fortalezcan la autoestima y los valores éticos.

Además, se fomenta la colaboración entre orientadores, docentes y familias para atender los aspectos emocionales y familiares que inciden en el desempeño escolar.

Las autoridades educativas han indicado que la formación y orientación a las familias es esencial. El acompañamiento adecuado, sostienen, puede ser determinante en la superación de barreras para el aprendizaje y en la consolidación de un clima escolar saludable.

El desarrollo de habilidades sociales, la mejora de la comunicación familiar y el apoyo emocional son aspectos que se trabajan a través de talleres y encuentros con padres de familia.

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