De no tener sponsors a ganar casi USD 2 millones en dos semanas: Maja Chwalińska y la historia que el tenis no supo predecir

Llegó a París como la número 114 del mundo, sin patrocinadores y con menos de un millón de dólares ganados en toda su carrera. En Roland Garros 2026 ganó más en diez días que en toda su vida profesional. Ahora tiene un cheque histórico en la mano, 24 años y una pregunta clave: “¿Y ahora qué hacer a nivel patrimonial?"

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Maja Chwalinska (REUTERS/Benoit Tessier)
Maja Chwalinska (REUTERS/Benoit Tessier)

En junio, la tenista Maja Chwalińska disputó la final de Roland Garros. Perdió, sí. Y, sin embargo, lo que hizo en París durante estas dos semanas merece un análisis. Antes de este torneo, era la jugadora número 114 del mundo.

Su mejor resultado en un Grand Slam había sido una segunda ronda en Wimbledon 2022, conseguida como qualifier. Hasta este fin de semana no contaba con sponsors, algo que quedó en evidencia con sus cambios constantes de vestimenta (y de marcas) durante el torneo.

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Hasta llegar a París, había ganado a lo largo de toda su carrera profesional USD 864.030. En Roland Garros 2026, ganó USD 1.871.000 (¡casi doscientos mil dólares por partido jugado!).

En dos semanas ganó bastante más que en toda su vida como tenista profesional. No es una metáfora ni una hipérbole. Es sencillamente lo que pasó.

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En dos semanas ganó bastante más que en toda su vida como tenista profesional

Y además se convirtió en la primera qualifier en la historia de Roland Garros en llegar a una final, y apenas la segunda en lograrlo en un Grand Slam en toda la era abierta, después de Emma Raducanu en el US Open 2021. Como si todo ello fuera poco, es la nueva número 21 del mundo.

Hay algo más en la historia de Chwalińska que merece ser contado: a los 19 años, con su carrera apenas despegando, reveló públicamente que había sufrido depresión y que asociaba el tenis con presión, estrés y llanto. No sabía si volvería a jugar. Volvió. Y siete años después jugó la final de Roland Garros.

Hace semanas escribí sobre Ignacio Buse y su título en Hamburgo. Dije que el tenis es un deporte brutal desde lo patrimonial porque la curva de ingresos no es lineal ni predecible. El año pasado lo había hecho sobre Vacherot y su título en el Masters 1000 de Montecarlo.

Si hay algo que la historia del deporte profesional enseña sin excepciones es que el dinero que llega rápido puede irse igual de rápido

El caso de Maja Chwalińska lleva esa brutalidad a otro nivel. Buse venía mostrando una progresión sostenida. Chwalińska llegó a una final de Grand Slam desde el puesto 114 del mundo. Eso no se planifica. No se proyecta. Eso simplemente sucede. Y cuando pasa, es en diez días. Y la realidad es que va a suceder mucho más seguido en el futuro con el crecimiento de los premios que se ha visto en los últimos años y las cada vez mayores inversiones que vienen realizando los sponsors.

¿Qué pasa con el patrimonio de una deportista cuya vida financiera cambia así?

Maja Chwalińska tiene hoy un cheque de más de un millón de dólares en la mano. Tiene un nuevo ranking que le abrirá puertas. Tiene 24 años y acaba de jugar la final de Roland Garros. El mundo del tenis la mira de otra manera. Y tan importante como es lo siguiente: ella y su entorno deberían empezar a mirar su situación financiera de otra manera.

Porque si hay algo que la historia del deporte profesional enseña sin excepciones es que el dinero que llega rápido puede irse igual de rápido. Hay casos de sobre que lo demuestran y el patrón es siempre el mismo: no es la falta de talento lo que destruye los patrimonios deportivos. Es la falta de planificación.

En el tenis, la concentración de ingresos en períodos muy cortos hace que este problema sea especialmente agudo. Una jugadora puede pasar de ganar USD 200.000 en un año a ganar casi dos millones de dólares en dos semanas. Por eso, es clave estar preparada para el salto, no solo desde lo tenístico, mental y físico, sino desde lo patrimonial.

Si nadie le explicó antes la diferencia entre ingresos y riqueza, si nadie le habló de residencia fiscal, de estructuración patrimonial, de la diferencia entre tener plata en una cuenta y tener un patrimonio que trabaja para vos, ese dinero no va a durar mucho. Y hay decisiones que, una vez tomadas —o no tomadas— son muy difíciles de revertir.

Por eso, una vez más: la importancia de planificar. Y cuanto antes, mejor.